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Minientrada ¿Rechaza Jesús (y la Biblia) la Tradición? 3.6

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3.6 ¿Rechaza Jesús (y la Biblia) la Tradición?

La crítica protestante a la Tradición gira alrededor de pocas citas: Marcos 7: 1-13/Mateo 15: 1ss., sus citas estrellas en este caso:

“Se juntaron a Jesús los fariseos, y algunos de los escribas, que habían venido de Jerusalén; los cuales, viendo a algunos de los discípulos de Jesús comer pan con manos inmundas, esto es, no lavadas, los condenaban. Porque los fariseos y todos los judíos, aferrándose a la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen. Y volviendo de la plaza, si no se lavan, no comen. Y otras muchas cosas hay que tomaron para guardar, como los lavamientos de los vasos de beber, y de los jarros, y de los utensilios de metal, y de los lechos. Le preguntaron, pues, los fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos inmundas? Respondiendo él, les dijo: ‘Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: ‘Este pueblo de labios me honra, Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.’ Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes. Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición. Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte, y no le dejáis hacer más por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas.” 

Estos son los dos únicos lugares del Nuevo Testamento en que aparece la expresión griega paradosis presbyterôn, tradición de los antiguos o ancianos. San Pablo emplea una vez el giro análogo de tradiciones humanas:

“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.” Colosenses 2: 8

Cuando los protestantes hacen citas de este tipo, lo que atacan es una categoría general de tradición. La Tradición es rechazada por ellos porque creen que la Tradición implica doctrinas humanas en contraposición a la enseñanza divina, y piensan que la Iglesia Católica es el epítome de una iglesia que fabrica esas doctrinas humanas. A estas pretensiones protestantes que no se detienen a autoexaminarse detalladamente podemos responder con dos tipos de elementos.

Primero: En el supuesto caso de que Jesús (y la Biblia) estuviera realmente rechazando la Tradición Oral Judía, eso no significa que la Tradición Apostólica Cristiana (compartida por todos los cristianos menos por los protestantes) sea igualmente rechazable. Si alguien escribiera un artículo diciendo que la Tradición Oral Budista es toda una invención y un despropósito, ese artículo no podría usarse como argumento para deslegitimizar la tradición oral de otras religiones. Cuando Jesús critica a los sacerdotes del Templo no podemos simplemente decir que por eso mismo Jesús está criticando a los sacerdotes católicos o anglicanos o luteranos, pues son cosas totalmente distintas. Así que dejemos las críticas de Jesús en donde están, hacia los fariseos, y no presupongamos por ello que igualmente criticaría a los cristianos posteriores o a una Tradición oral que, cuando Jesús está diciendo eso, “todavía no se ha formado”.

Segundo: Hay que tener claro cuando Jesús critica o no a la Tradición Oral Judía, pues los protestantes tiran cualquier versículo que hable negativamente sobre esto; y el Señor verdaderamente lo que reprocha es lo que Él mismo llama “tradiciones humanas” (cf. Marcos 7: 8), pues muchos elementos de la Tradición Oral Judía podemos asegurar que eran tanto bien vistos por Jesús como necesarios. Sí existen pasajes (como los ya expuestos) donde Jesús critica específicamente una u otra de esas tradiciones, como es el caso de la dura crítica que hace de la tradición del llamado “voto del corbán”, voto por el cual una persona deja sus bienes al Templo pero los puede seguir disfrutando mientras vive, y que era usado por muchos para no tener que gastar su dinero en atender a sus padres en la vejez (cf. Marcos 7: 10-11). Lo que Jesús critica en ese y otros pasajes no son nunca las creencias, sino las costumbres o normas y los abusos y distorsiones, sobre si hacen esto o lo otro, no sobre si creen en esto o en lo otro. Por tanto esas “tradiciones humanas” de las que habla Jesús no se refiere a doctrinas, sino a costumbres y normas, que no tiene nada que ver con lo que los católicos y demás apostólicos llamamos Tradición, pues nuestra Tradición recoge las doctrinas y enseñanzas predicadas por los apóstoles, mientras que a las costumbres y normas lo llamamos “disciplina eclesial” y esas, incluso las más antiguas y arraigadas, pueden ser cambiadas en cualquier momento.

Además no hay que ser un exegeta graduado con summa cum laude para darse cuenta de que Nuestro Señor opone la Palabra de Dios no a cualquier tradición, puesto que la Palabra de Dios se transmite por tradición (incluso solo de este modo en determinadas épocas de la historia del pueblo elegido y luego de la Iglesia), sino a lo que Él llama “vuestras tradiciones”: las de los escribas y fariseos, es decir, a las tradiciones de las escuelas rabínicas, como se deja ver en el ejemplo usado por el mismo Señor: una interpretación y enseñanza que desvirtuaba el cuarto mandamiento de Dios.

En cuanto a la disciplina eclesial, por dejar claro este asunto un ejemplo: que los santos pueden interceder por nosotros ante Dios es parte de la Tradición Oral Apostólica, es una creencia recibida de ellos; que los curas católicos no se pueden casar es una normativa o disciplina eclesial. El resultado es que si dejamos de creer en la intercesión de los santos nos estamos apartando de la fe cristiana original, pero si se permite a los curas casarse simplemente estamos cambiando una norma humana, o si se quiere, una “tradición humana”. Las Iglesias Apostólicas no cambian la doctrina cristiana porque sería adulterar la fe original, pero podemos cambiar la disciplina eclesiástica sin ningún problema, por eso los curas católicos no se pueden casar pero los ortodoxos sí, y eso no significa que ambas iglesias crean en cosas diferentes, solo que se organizan de forma diferente. De igual modo los fariseos poseían una enorme y pesada carga normativa (que sería el equivalente a nuestra “disciplina eclesial”) a la que Jesús critica a menudo porque de tanto complicarse se había convertido no en un medio de santificación sino en todo lo contrario. También la Iglesia Católica simplificó y redujo mucha de esa normativa nuestra en el Vaticano II, y eso no significa que modificara la doctrina divina, sino simplemente que cambió muchas normas humanas.

Concluyendo: Jesús no critica la Tradición Oral Judía, sino la normativa humana que los fariseos habían ido desarrollando. Y aunque hubiera criticado expresamente la Tradición Oral Judía por considerarla falsa y no proveniente de Dios, eso no implica necesariamente, ni mucho menos, que hoy Jesús pensara lo mismo de la Tradición Oral Cristiana. Es pura cuestión de razonamiento lógico, lo único que la Tradición oral cristiana tiene en común con la judía es que ambas surgen de tradiciones orales, pero su contenido es totalmente diferente. Dicho más sencillamente, Jesús no puede criticar la Tradición oral cristiana porque esa Tradición recién germinaba. Y no hay que confundir la Tradición con las tradiciones. En algunos sitios es tradición hacer una corrida de toros el día de la Virgen de agosto, pero eso es una tradición humana y no tiene nada que ver con la Tradición, ni siquiera con la religión, y sin embargo los significados de la palabra “tradición” se mezclan continuamente cuando los protestantes critican la Tradición Católica, lo que demuestra que la mayoría de ellos ni siquiera saben lo que es la Tradición. Quizás si el término apostólico de Tradición se hubiera llamado de otra forma, por ejemplo Herencia apostólica, los protestantes no estarían usando esos versículos de Jesús condenando las tradiciones humanas. En fin parece ser que las discusiones sobre este tema tal como se plantean suelen ser confusiones filológicas más que doctrinales.

Conclusiones

  • Los protestantes exponen que Jesús (y la Biblia) rechaza la Tradición.
  • Nuestra Tradición no es la misma que la de los judíos, y ni tan siquiera tiene el mismo basamento.
  • Jesús no rechaza la Tradición (ni siquiera la Judía), sino las tradiciones humanas que desvirtúan los mandamientos de Dios.

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Acerca de José Carlos Pando Valdés

Gracias por dedicar parte de su tiempo a la lectura apologética, tan ncesitada dentro de la Iglesia actual. Que Dios lo colme de Bendiciones.

2 Comments

  1. Gurevich

    Una pregunta que no tiene que ver directamente con el artículo. ¿Por qué has respondido en un PDF la respuesta al blog de El defensor? ¿Es que él no publica los comentarios o es que era muy extenso?

    Saludos

    PD: Felicitaciones por los artículos de la serie.

    • Saludos Gurevich, gracias.
      La respuesta era excesivamente larga, varias decenas de páginas. Él también hizo lo mismo y respondió al escrito de mi blog con un pdf.
      Pero escribir en pdf tiene la virtud de que se puede descargar más fácil y leerlo mejor.
      El Defensor siempre ha publicado mis comentarios, lo que a veces los ha editado suprimiendo detalles, quizás lo haga por tener algún tipo de matiz político o de otro tipo, no sé.
      DLB

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