Nombre de Dios: Yavé o Jehová

Minientrada ¿Señor, Jehová o Yahvé? sobre los nombres de Dios

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Cuando en el Antiguo Testamento aparece el nombre de Dios, los católicos suelen transcribirlo como “el Señor” (o a veces “Yahvé”). Pero se usa “Jehová” entre algunos protestantes, y también entre bastantes evangélicos y paraprotestantes*. De hecho el nombre “Jehová” hoy en día ha quedado asociado a ciertas denominaciones, muy especialmente a quienes llevan su nombre: “Los testigos de Jehová”. Este escrito analiza varias posturas sobre el Nombre del Dios de la Biblia tratando, como siempre, de informar a nuestros hermanos católicos y no-católicos.

[* Se llama paraprotestantes a diversas religiones surgidas del protestantismo pero que no son propiamente cristianas, aunque usen la Biblia como libro sagrado. Un cristiano tiene que creer que sólo hay un dios, que Dios es uno y trino, que Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre, y que resucitó en cuerpo y alma. Los paraprotestantes más conocidos son los testigos de Jehová, los adventistas y los mormones.]

Mucho es el énfasis que sobre tal tema realizan los testigos de Jehová, para que Usted tenga una idea más abierta sobre este punto, le invitamos a que también lea un escrito de dicha organización: El Nombre del Único Dios Verdadero

Más de una vez oímos desde ciertos sectores* el argumento de que para adorar a Dios plenamente tenemos que usar su nombre “verdadero”, o sea, Jehová (o Jehovah). Esta afirmación necesitaría probar dos cosas: 1- que Dios tiene un nombre propio 2- que ese nombre propio es Jehová. Veamos ambos puntos.

[* Al decir «ciertos sectores» nos estamos refiriendo a los más extremistas, o sea, a los que solo ven como correcto el término Jehová, pues en la actualidad muchos protestantes y paraprotestantes adminten una amplia gama de posibilidades para nombrar a Dios]

—EL NOMBRE DE DIOS—

La Biblia comienza con estas palabras:

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” (Génesis 1:1)
בראשית ברא אלהים את השמים ואת הארץ׃

La palabra que usa para Dios (אלהים) se pronuncia “elohim”, que es el plural de “El”, que significa “Dios”. De ahí tenemos muchos nombres derivados como:

Rafael= Dios ha sanado
Miguel= Quién como Dios
Samuel= Dios me ha escuchado
Emmanuel= Dios con nosotros
Israel= Aquel que lucha contra “El” (contra Dios)

Por tanto ese versículo dice literalmente: “En el principio Dioses creó los cielos y la tierra”. No ha faltado quien ha querido sugerir que los hebreos primitivos creían en diversos dioses, pero no es así. También es popular sugerir que de alguna manera los hebreos intuían la naturaleza trinitaria de Dios y por eso lo usaban en plural, pero aunque esto fuera posible, no es necesario suponerlo (al menos desde el punto de vista lingüístico). Al igual que en español, el hebreo conjuga el verbo según la persona y el número y “ברא אלהים” no significa “los dioses crearon” sino literalmente “Dioses creó”. En hebreo el plural se puede usar de dos maneras, o bien para marcar el número (el= dios; elohim= dioses) o bien para marcar importancia, magnificencia (elohim= el Gran Dios, el Dios por excelencia, el único). Ese uso de “Dios” como un plural morfológico que tiene sentido singular lo vemos claro porque el verbo “creó” (ברא) que usa después está conjugado en singular. Las 35 veces que aparece “elohim” en el relato de la creación, lleva siempre el verbo en singular. En realidad, lo mismo se puede pensar de ese “los cielos y la tierra”; “los cielos” (השמים  “hassamayim“)  es simplemente una forma majestuosa de referirse a “el cielo”, mientras que “la tierra” se usa en singular porque no es ensalzada de igual modo. Por esta razón también lo podemos encontrar traducido como “creó el cielo y la tierra”.

Como el plural “elohim” es irregular (debería ser “elim”), con el tiempo surgió un singular regular derivado de “elohim” que fue “eloha”, y también esta forma posterior se puede encontrar a veces en la Biblia con el mismo sentido que “el” (dios). Más aún, también surgió otra regularización posterior, pero esta vez a partir del singular, con lo que tenemos el plural mayestático regularizado “Elim”. Por tanto se usan estas cuatro formas similares para designar a Dios: Elohim, 2570 veces; El, 226 veces; Eloah, 57 veces y Elim, 9 veces.

Así que, al igual que hacemos nosotros, los antiguos hebreos llamaban a Dios simplemente “Dios”, con mayúsculas (en su caso con plural mayestático). Además, sabemos que ni siquiera usaban la palabra “Dios” (elohim) como nombre propio porque lleva artículo, así que en realidad cuando se refieren a Dios lo que dicen es “el Dios” (el único dios), y los nombres propios en hebreo no usan artículo.

Lo mismo ocurre con otro apelativo muy popular. A Dios en el A.T. se le llama más de 300 veces “Adonay”, siendo la tercera forma más usada para referirse a él. Pero “Adonai” tampoco es un nombre, es de nuevo un plural mayestático que significa “Señores”, o sea, “El Gran Señor; Señor de señores” (para nosotros: “el Señor”, con mayúsculas), un título.

—יהוה El Tetragrama sagrado—

Sin embargo en el A.T. nos encontramos una sexta forma muy popular de llamar a Dios: יהוה las famosas “cuatro letras del nombre de Dios” o, para abreviar, el Tetragrama (del griego Tetragrámaton = palabra de cuatro letras). Estas cuatro letras son: י (Yod*), ה (He), ו (Waw), ה (He). Y esta palabra sí que parece estar usada como nombre propio, al menos aparentemente. Este nombre se ha transcrito en las biblias cristianas de diferentes maneras: Yahweh, Yahvé, Jah, Yavé, Iehová, Jehovah y Jehová. ¿Cuál será la correcta?

[*Entendemos ahora por qué Jesús utiliza la expresión de: “ni una yod” י (“iota” en la versión griega), pues era la letra más pequeñita del alfabeto hebraico: “Les aseguro que no desaparecerá ni una iota ni una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice.” (Mateo 5:18)]

En un principio el Dios de Moisés era conocido únicamente como el Dios de los antepasados: “el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob”. El ángel del Señor (Dios mismo) que luchó con Jacob, interrogado, se niega a decir su nombre (Génesis 32:30); al padre de Sansón sólo se le comunica un epíteto de este nombre: “misterioso” (Jueces 13:18). Así también en los tiempos patriarcales se designó al Dios de Israel con adjetivos como “Adday” (el de la montaña) o con expresiones como “fortaleza de Jacob”. Pero un día, en el Monte Horeb, Dios mismo reveló su nombre a Moisés: יהוה y ese será el principal nombre con el que a menudo se designe a Dios a partir de ese momento; más de 6.000 veces (compare con las 2.570 veces de “Elohim”).

Primero aclaremos que la Biblia no se escribió de un tirón ni los primeros libros son necesariamente más antiguos que los escritos posteriormente. Además, en algunos libros se recogen dos versiones diferentes que se funden y mezclan. Por tanto, no esperemos encontrarnos sólo “El” y sus formas derivadas hasta el libro del Éxodo, y a partir de ahí el nombre יהוה. Los epítetos se mezclan y suceden por los diversos libros, pero lo que sí está claro según la Biblia es que el nombre sagrado יהוה teológicamente surge a partir de la revelación de Dios en la zarza ardiendo.

Dios habló a Moisés y le dijo: «Yo soy el Señor [יהוה]. Yo me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como el Dios Todopoderoso [Shaddai], pero no me di a conocer a ellos con mi nombre «el Señor» [יהוה]. (Éxodo 6:2-3)

Da igual, pues, que los historiadores discutan sobre si Moisés ya conocía o no ese apelativo o uno parecido, porque la cuestión es que es en la escena de la zarza donde la Biblia nos revela el sentido de este nuevo nombre que Dios se da. Entonces veamos qué es este nombre, de dónde sale, y si realmente equivale o no a un nombre propio normal, como pueda ser “Jesús”, “David” o “Susana”.

En el Monte Horeb, cuando Moisés divisa la zarza ardiente, Dios empieza definiéndose como un Dios tribal: “Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob“.  Pero cuando Moisés le pide un nombre concreto que lo identifique, la fórmula empleada por Dios suena más bien como una negativa análoga a la que dio el ángel a Jacob para no revelársele: “Yo soy el que soy”. En realidad parece una manera educada de eludir la respuesta, se podría pensar que no quiere decir su nombre. Para entenderlo más claramente, imagina que al entrar en tu casa te encuentras a un completo desconocido sentado en tu sillón y tú le preguntas “¿Quién eres?” y el desconocido responde “Soy yo“. Pues eso mismo le ocurrió a Moisés, pero la circunstancia es bien diferente.

Los israelitas llevaban mucho tiempo conviviendo con los egipcios y probablemente muchos eran ya politeístas; lo vemos por la facilidad con la que regresan a la idolatría en cuanto Moisés sube al Sinaí y ellos vuelven a adorar al dios egipcio Apis en forma del becerro de oro. Por lo tanto estaban acostumbrados a identificar a cada dios por su nombre. Moisés, criado en el palacio del faraón, también estaba acostumbrado a esa forma de funcionar, así que le parece lógico que ese Dios de sus padres le diga su nombre para poder decirles a los suyos qué dios es ese que les va a proteger. Lo que Moisés quiere saber es quién es ese dios tribal que se le está manifestando, ese dios que se cree más poderoso que todos los dioses egipcios y pretende desafiarlos. Pero la respuesta que Dios le da es bien clara “Yo soy el que soy“. Más explicada sería algo así: Yo no necesito identificarme de ninguna manera porque no hay más dios que yo, yo soy el que soy, el que existe, todos los demás son imaginación humana; ellos no existen, yo soy la Existencia misma, la realidad. Yo Soy.

אהיה אשר אהיה  (ehye aser ehye) “Yo soy quien soy”

El Dios que comienza presentándose como un dios tribal (el Dios de Israel), deja luego bien claro que es el Dios del Universo, el único que existe, la existencia misma. Pero a continuación Dios admite la utilidad de identificarse de alguna manera, así que le propone a Moisés que se refiera a él simplemente como “Yo-soy”, o sea, no estaríamos exactamente ante un nombre propio sino ante un atributo: la existencia (aunque se pueda utilizar en la práctica como si fuera nombre propio). No es simplemente una forma de decir “yo existo”, sino más bien “yo soy la existencia, yo soy la realidad”, usando una forma hebrea que incluye también una idea de continuidad en el futuro. Veamos el pasaje bíblico:

Entonces Dios le dijo: «No te acerques hasta aquí. Quítate las sandalias, porque el suelo que estás pisando es una tierra santa». Luego siguió diciendo: «Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob». Moisés se cubrió el rostro porque tuvo miedo de ver a Dios. (Éxodo 3:5-6)
[…]
Moisés dijo a Dios: «Si me presento ante los israelitas y les digo que el dios de sus padres me envió a ellos, me preguntarán cuál es su nombre. Y entonces, ¿qué les responderé?». Dios dijo a Moisés: «Yo soy el que soy». Luego añadió: «Tú hablarás así a los israelitas: Yo-soy me envió a ustedes». Y continuó diciendo a Moisés: «Tú hablarás así a los israelitas: El Señor, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, es el que me envía. Este es mi nombre para siempre y así será invocado en todos los tiempos futuros
(Éxodo 3:13-15)

Pero el famoso y polémico Tetragrama aparece unos capítulos más adelante, en una nueva aparición (la ya vista cita de Éxodo 6:2-3), o también cuando Dios entrega las Tablas de la Ley a Moisés en el Monte Sinaí y le dice:

“Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar en esclavitud.” (Éxodo 20:2)

אנכי יהוה אלהיך  (anoki יהוה eloheka) “Yo soy יהוה, tu Dios”

Aquí no dice simplemente “Soy Yo-soy, tu Dios”, sino que dice “Yo soy יהוה, tu Dios”, y esa enigmática forma  יהוה  es traducida en la versión griega de los Setenta como “κύριος“ (kyrios= el Señor), en la vulgata latina como “Dominus” (el Señor), y en los idiomas modernos como “el Señor” (o Yahvé, Jehová, etc). Pero ¿qué significaba exactamente esa palabra en el hebreo original? ¿Era esto al fin un nombre propio?

Según los lingüistas, esta forma se trataría de una combinación de las formas de pasado (היה), presente (הוה) y futuro (יהיה) de la raíz del verbo ser, para indicar la eternidad de la existencia divina. O sea, el mismo Dios se identifica repitiendo otra vez su anterior fórmula “Yo soy”, pero con un sentido más amplio, más atemporal, más eterno. En una sola forma verbal formada por la fusión de tres tiempos verbales,  יהוה  se podría traducir por “el que soy, el que era y el que será”. Comparemos con la manera en que se identifica Jesús en el Apocalipsis estableciendo su divinidad:

Yo soy el alfa y la omega,» dice el Señor, el Dios todopoderoso, el que es y era y ha de venir.” (Apocalipsis 1:8) [o sea, Jesús está diciendo, pero ahora en griego, que él es  יהוה , el mismo Dios que se apareció ante Moisés]

Por lo tanto podríamos afirmar que el nombre con el que Dios se identifica, y el nombre con el que aparecerá identificado más de 6.000 veces en el A.T. es en realidad un atributo divino, no un nombre propio. Al igual que hizo en la zarza ardiendo cuando Moisés le pide su nombre, Dios no revela su nombre, sino que identifica su naturaleza. Así lo entiende también la versión francesa de Luis II (1910) cuando traduce esa frase por “Je suis l’Eternel, ton Dieu” (Yo soy el Eterno, tu Dios), que a la luz de estas conclusiones parece la mejor forma de traducirlo. Así pues, יהוה entraría en la misma categoría que otros epítetos descriptivos que encontramos en la Biblia como por ejemplo “el Señor”, “el Altísimo” o “el Omnipotente”. Cuando algo es único, más aún si es “lo único”, no necesita un nombre, porque los nombres están para diferenciar. Cada luna de Júpiter tiene un nombre diferente (Calisto, Io, Europa, etc.), así podemos saber de qué satélite estamos hablando, pero si se trata de nuestro planeta, la luna es “la luna”, no necesita ningún nombre porque es la única que tenemos, no hay más luna que ella. De igual modo, Dios no necesita un nombre porque no hay ningún otro sino él. Él es Dios.

Si ciertas denominaciones dicen que para adorar a Dios es necesario adorarle en su verdadero nombre (Jehová, según ellos), es por el final de la cita que hemos visto, que dice:

“Y continuó diciendo a Moisés: «Tú hablarás así a los israelitas: El Señor, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, es el que me envía. Este es mi nombre para siempre y así será invocado en todos los tiempos futuros.”
(Éxodo 3:15)

Pero como hemos visto, el Tetragrama aparece cronológicamente 17 capítulos más tarde como forma sintética del “Yo soy quien soy”. El nombre que Dios reivindica para sí en esta cita es o bien el “Yo-soy”, o bien “el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob”. No habla de un “nombre” en el sentido de un nombre propio, sino de un nombre en el sentido de una manera de nombrarlo, lo que en gramática moderna se llamaría “sustantivo / nombre” como opuesto a adjetivo, verbo, etc.. La frase “este es mi nombre” podría traducirse por “así me podéis llamar” o “así me podéis nombrar”.

—¿CÓMO SE PRONUNCIA LA PALABRA  יהוה ?—

Para empezar necesitamos saber que el hebreo antiguo se escribía de derecha a izquierda y sólo con consotantes (tampoco había diferencia entre mayúsculas y minúsculas), así que por ejemplo TOLEDO se escribiría DLT. Como el sentido de escritura nos da igual para este asunto, digamos que “Toledo” se escribía TLD. Por tanto la palabra יהוה equivalía a las consonantes YHWH. De ahora en adelante nos referiremos al Tetragrama con su transliteración latina: YHWH.

Un dato cultural importante es que en la mentalidad hebrea (como en muchas otras), cuando una persona da nombre a algo o alguien, ese algo o esa persona queda bajo su protección e influencia; por eso es tan significativa la escena del Génesis en la que el hombre dio nombre a los animales; es una forma de establecerse como señor de todos los animales, lo que implicaba comprometerse a protegerlos (Génesis 2:20). Pero por eso mismo, porque te sitúas como señor, la cosa nombrada queda bajo tu influencia, bajo tu poder. De ahí surge la noción de que descubrir el nombre de alguien supone adquirir cierto dominio sobre él, captar y dominar su esencia.  También vemos con frecuencia en la Biblia y también en las historias de otras culturas (como las sagas germánicas o el antiguo cuento de Rumpelstinskin) escenas en las que en medio de una batalla cuerpo a cuerpo, o al final de la batalla, el vencedor insiste en que el vencido revele su nombre; es una manera de afirmar y completar su dominio sobre el vencido. Ante esta mentalidad, es fácil entender por qué Dios se niega a revelar su nombre, pues de ninguna manera puede el hombre dominar a Dios.

Jacob le rogó [al ángel del Señor]: «Por favor, dime tu nombre». Pero él respondió: «¿Cómo te atreves a preguntar mi nombre?».“ (Génesis 32:30)

Aunque hemos visto que YHWH en realidad no es un nombre, de todas formas se impuso como la forma más habitual de llamar a Dios, así que podemos decir que, en la práctica y con el tiempo, la gente acabó usándolo como si fuera un nombre propio. Ante el peligro de que se convirtiera realmente en nombre propio y por tanto supusiese cierto dominio del hombre sobre Dios, o bien por evitar la posibilidad de profanar el santo nombre, los hebreos terminaron por considerar blasfema su pronunciación. Sólo le estaba permitido pronunciarlo al Sumo Sacerdote y sólo dentro del Templo en el día de la Expiación, o sea, una vez al año.

No se sabe muy bien cuándo ocurrió, algunos dicen que la tendencia empezó a partir del exilio babilónico (s.V a.C), pero no parece probable. Otros dicen que cuando se traduce la versión de la Biblia al griego (la Septuaginta) en torno al 300 a.C. ya se sustituye sistemáticamente יהוה por “Kyrios” (el Señor), pero hay algún fragmento de las versiones más antiguas con el Tetragrama, y no se sabe si es un ejemplo de la norma o de la excepción. Lo que sí sabemos seguro es que en tiempos de Jesús la prohibición está bien arraigada. En el Nuevo Testamento no aparece ni una sola vez el Tetragrama, y cuando en el N.T. se citan pasajes del A.T. donde aparecía éste, se sustituyen por “Kyrios” o simplemente por “el Nombre” (como aún hacen los judíos sefarditas que leen el Tetragrama como “ha-Shem” = “el Nombre”). El propio N.T. suele usar “Kyrios” para referirse a Dios, aunque Jesús, además de “Padre”, a veces se refiere a Dios como “tu Nombre”:

Manifesté tu Nombre a los que separaste del mundo para confiármelos.” (Juan 17:6)
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre.” (Mateo 6:9)

La misma actitud vemos en el historiador judío Flavio Josefo, que dirigiéndose a los romanos dice:

Dios entonces le dijo su santo nombre, que nunca había sido comunicado a ningún hombre; por lo tanto no sería leal por mi parte que dijera nada más al respecto”.
(Antigüedades Judías, libro II, cap. XII, sec. 4.)

Esta sustitución del Tetragrama por “Señor” originó algún caso curioso, como esta cita que Marcos hace del discurso de Jesús en la sinagoga. Jesús lee ante la congregación un salmo de David y luego lo comenta. Cuando Jesús llega al יהוה del texto original, pronuncia el tetragrama como “Adonay” (“el Señor“,  “Kyrios” en el griego del evangelio):

“Jesús se puso a enseñar en el Templo y preguntaba: «¿Cómo pueden decir los escribas que el Mesías es hijo de David? El mismo David ha dicho, movido por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies. Si el mismo David lo llama Señor, ¿Cómo puede ser hijo suyo? La multitud escuchaba a Jesús con agrado.”
(Marcos 12:35-37)

Jesús está citando el salmo 110:1 que dice:

“De David. Salmo. Dijo יהוה a mi Señor: «Siéntate a mi derecha, mientras yo pongo a tus enemigos como estrado de tus pies»”

El primer “Señor”, pues, se refiere a Dios (יהוה), el segundo “Señor” se refiere al Mesías, o sea, al propio Jesús. Pero dentro del contexto del Nuevo Testamento esta versión “corregida” (o incluso “censurada”) no sólo no resulta ambigua (tanto Dios como el Mesías son llamados “Señor”, sin diferenciarse), sino que resulta clarificadora (Dios y el Mesías -Jesús- son una misma cosa, por tanto Dios es el Señor y Jesús es el Señor).

El caso es que ya en el siglo I nadie se atrevía a usar el nombre de Dios, aunque no descartamos que a un nivel muy restringido e incluso secreto se siguiera usando, o para blasfemar, o hacer conjuros en algún tipo de sincretismo religioso de los paganos que habitaban la región. También los samaritanos usaban el nombre en sus ceremonias sagradas y probablemente entre ellos no había ningún reparo en usarlo.

Total, que una vez se perdió el uso de la palabra, donde la Biblia decía YHWH, el lector hacía una pausa y una reverencia con la cabeza, o bien se leía simplemente, como hizo Jesús, Adonay (= el Señor, “kyrie”), y en poco tiempo la memoria de esta palabra quedó perdida del todo. Tan solo nos quedaron las consonantes con las que se escribía: יהוה .  Y así quedó la cosa durante siglos, hasta que en el siglo VII, visto que ya casi ningún judío podía leer correctamente el hebreo (el hebreo moderno es una lengua resucitada en el s. XIX), los escribas judíos (llamados masoretas) decidieron añadir unos signos (subíndices y superíndices) para representar las vocales y que así los fieles pudieran pronunciar correctamente las palabras al leerlas (es lo que se llama “la Biblia masorética”). Pero ahí se encontraron con un problema. El famoso Tetragrama יהוה (YHWH) siempre se pronunciaba “Adonay”, no ya solo por no blasfemar, sino porque además ya nadie sabía la pronunciación original de YHWH. La solución que dieron los masoretas fue sencillamente añadir al YHWH las marcas vocálicas correspondientes a la palabra “Adonay”, y así de paso recordaban al lector que esa palabra debía de pronunciarse “Adonay” (el Señor), sin por ello tener que cambiar ni una sola letra de la Biblia original. El resultado de la grafía, pues sería algo así como: YaHoWaH.

Pero esa primera “a” hebrea no suena igual que una /a/ española normal, era una “a débil”, y por tanto fácilmente influenciable por sonidos colindates. Vimos que el primer sonido del Tetragrama es una “yod”. En muchos idiomas la “yod”, que es muy cerrada, tiene tendencia a cerrar un grado la vocal próxima y luego desaparecer o no (lo que en fonética se conoce como i-umlaut), y más aún si esa vocal es corta o débil. Se podrían poner muchos idiomas de ejemplo, pero baste con citar el español, donde muchas /a/ latinas pasaron a /e/ por influencia de la yod: laicu>lego, solitarium>soltiario>soltero, basiu>baisu>beso). Por tanto, es muy fácil comprender que esa “a débil”, en contacto con la yod, se cierre y pase a transformarse en /e/. Así que el resultado será YeHoWaH, que transcrito al modo inglés o al modo del español antiguo tendríamos Jehovah (pronunciado /yejova/). Esta palabra, por la evolución fonética del español, se pronunciaría hoy en día  /jeobá/, pues la “h” aspirada desapareció en español y se hizo muda (no así en otros idiomas; los ingleses pronuncian algo así como /yejóuva/).

Es justo señalar que hay hebraístas que presentan otras teorías diferentes (y menos aceptadas) al respecto, pero sea como sea, la cuestión es que el Tetragrama YHWH era imposible de pronunciar por razones religiosas y porque ya nadie tenía ni idea de cómo pronunciarlo, así que los masoretas añadieron ciertas vocales (de “Adonay” o de donde fuera) y el resultado fue el híbrido Jehovah. Algunos cristianos posteriores que tradujeron el A.T. de la versión hebrea, en vez de la tradicional versión griega de la Septuaginta, reprodujeron el Tetragrama tal cual lo habían puesto los masoretas, con las vocales de Adonay insertadas, quizá sin darse cuenta de que esa escritura era un ingenioso truco. Así es como la versión “Jehovah” se introdujo en algunas versiones católicas de la Biblia (mucho antes de la aparición de los protestantes).

Por lo tanto podemos afirmar que el nombre “Jehová” en ningún momento fue usado por los antiguos (o modernos) hebreos para referirse a Dios y por lo tanto no es defendible la idea de que “Jehová” es un nombre sagrado y es el que debemos usar para referirnos a Dios o dirigirnos a él. Es más, desde el punto de vista bíblico original, si realmente pensáramos que “Jehová” es el verdadero nombre de Dios, sería blasfemia usarlo (como acabaron pensando los mismo judíos). Sin embargo, aun admitiendo el curioso origen de esta palabra, no hay inconveniente desde el punto de vista lingüístico para seguir usándolo en las traducciones bíblicas que así quieran, pues de igual modo podríamos argumentar que “Jesús” no se llamaba realmente Jesús, sino que su nombre original era “Ieshú” (abreviatura de “Yeshua”). Lo que no es defendible es pensar que “Jehová”, en ninguna de sus variaciones fonéticas, es el verdadero, único y sagrado nombre del Dios del universo, porque sencillamente ni es verdaderamente un nombre ni tiene nada que ver con la posible pronunciación original.

En español, la Biblia que popularizó la transcripción de “Jehová” fue la versión de Reina-Valera, hecha por el español Casiodoro de Reina en 1569 (y revisada por Cipriano Valera). Esta versión en castellano se extendió rápidamente entre los protestantes, que adoptaron el uso de “Jehová”.

En 1870 el americano Charles Taze Russell fundó un grupo de estudiantes de la Biblia que con el tiempo derivó en una nueva religión surgida a partir del cristianismo pero diferenciada. La gente empezó pronto a llamarles “los russellianos”. Finalmente, en 1931, decidieron que “rusellianos” no era un nombre adecuado y se cambiaron el nombre por “Testigos de Jehová” inspirándose en la siguiente cita de Isaías (con la traducción ya comentada del Tetragrama):

Ustedes son mis testigos y mis servidores –oráculo del Señor–: a ustedes los elegí para que entiendan y crean en mí, y para que comprendan que Yo Soy. Antes de mí no fue formado ningún dios ni habrá otro después de mí. Yo, yo solo soy Jehová (YHWH), y no hay salvador fuera de mí.”
(Isaías 43:10-11)

La versión Reina-Valera que apareció en 1990 ya ha sustituido el término “Jehová” por “el Eterno” (más acertado, como vimos anteriormente). Pero la versión Reina-Valera publicada por los mormones en 2005 mantiene el término “Jehová”.

La revisión adventista hecha de la Reina-Valera en el año 2000, explica en su introducción que el término “Jehová” es una transliteración inexacta y que por tanto se deja de usar, y dicen:

“Ahora para expresar el augusto nombre de Dios, esta revisión del año 2000, sigue el modelo del Nuevo Testamento. Cuando el NT cita algún pasaje del AT que tiene el tetragrama hebreo YHWH, no dice “Jehova”, sino “SEÑOR”.

Eso mismo, seguir el uso que el Nuevo Testamento hace en sus citas del Antiguo Testamento, es lo que hacen la mayoría de las biblias protestantes y también las católicas y ortodoxas, o sea, sustituir el tetragrama YHWH por “el Señor”. Si los Testigos de Jehová persisten en la exactitud y veracidad de la pronunciación “Jehová” es porque han tenido el mal acierto de convertir tal pronunciación en su seña de identidad, de lo contrario quizá hubieran finalmente reconocido, como los adventistas, que esa transcripción es un error histórico (por cierto, un error cometido originariamente por algunos traductores católicos).

YAHVÉ—

Veamos ahora de dónde viene el nombre “Yahvé” usado también en algunas traducciones bíblicas. Hemos visto que lo único que tenemos del Tetragrama son las consonantes YHWH, que en realidad nadie sabe cómo se pronunciaban porque su recuerdo se perdió. Sin embargo lingüistas e historiadores han intentado investigar para descubrir cuáles pudieron ser las vocales que deberían ir allí, o sea, cuál debió ser la pronunciación original de esa palabra. Para esta reconstrucción partimos principalmente de tres fuentes:

1- Transcripciones de los cristianos primitivos (que todavía recuerdan la pronunciación original pues la prohibición no les afectaba). Estas transcripciones, en griego, suelen mostrar la forma: Iαβέ (“iabé”, pronunciado /yavé/ en esa época) o ιαουαι (“iaouai” pronunciado /yawé/, tal como usa Clemente de Alejandría en el siglo II)

2- Los samaritanos (que no son los judíos que regresaron del exilio sino los que no habían sido deportados) siguieron usando el nombre de Dios en ciertas ceremonias, y lo pronunciaban “iabé”

3- Hay muchas palabras hebreas antiguas que utilizan la raíz de YHWH refiriéndose a Dios:
Aleluya- proviene del hebreo “Hallelu-Yah, que significa “alaben a Yah*”.
Esa misma raíz “Yah”, con variaciones fonéticas, la encontramos en muchos nombres. De los 163 nombres propios hebreos que usan “Dios” en su formación, 115 terminan en “-yah” o “-yahw”, que serían formas apocopadas de “Yahweh”:
Yoshiya (Josías)= curado por Yah
Eliyah (Elías)= mi dios (El) es Yah (El-i Yah)

[*La forma “Yah”, o escrita “Jah” en inglés, es la que ahora utilizan los rastafaris de Jamaica para referirse a Dios]

En antiguos escritos asirios se menciona al Dios hebreo con el nombre de “Yahawa”, que bien puede ser un “Yahwé” pronunciado con acento asirio.

La Enciclopedia Católica nos dice sobre este asunto:

“El lector juicioso percibirá que la pronunciación samaritana Yabe probablemente es la que más se acerca al sonido verdadero del Nombre Divino; los otros escritos primitivos transmiten únicamente abreviaturas o corrupciones del nombre sagrado. Insertando las vocales de Yabe en el texto consonántico hebreo original [YHWH], obtenemos la forma Yahvéh (Yahweh), que ha sido generalmente aceptada por los modernos eruditos como la verdadera pronunciación del Nombre Divino. No meramente está estrechamente conectada con la pronunciación de la antigua sinagoga por medio de la tradición samaritana, sino que permite la legítima derivación de todas las abreviaturas del nombre sagrado en el Antiguo Testamento”

Por tanto, el consenso actual (aunque no completamente unánime) es que la palabra YHWH se pronunciaba “Yahweh” (en su sonido original /yajuej/, con las aches aspiradas), aunque el sonido /w/ evolucionó luego a una /v/, dando /yajvej/. Si suprimimos las dos aspiraciones de finales de sílabas nos quedaría una forma castellanizada de “Yahvé”, pronunciada /yabé/, aunque se suele mantener en la escritura una o las dos haches por motivos etimológicos.

—OMISIÓN DEl TÉRMINO YAVÉ—

En el 2008 La Santa Sede, siguiendo una directiva de Benedicto XVI, pidió omitir el término “Yahvé” en la Liturgia, oraciones y cantos pidiendo que se use la traducción equivalente al hebreo “Adonay” o al griego “Kyrios”, o sea, “el Señor”. Esto se hace porque después de todo no hay certeza absoluta de que “Yahvé” sea la palabra original, y también por ser fieles a la tradición del Nuevo Testamento y de la versión griega bíblica usada por los cristianos desde el principio* (la Septuaginta), que así lo hace.

[*Como anécdota comentemos que cuando en el N.T. Jesús cita un pasaje de las escrituras, o sea, del A.T., si usted busca ese pasaje original muchas veces verá que lo que dice Jesús no coincide exactamente con el pasaje veterotestamentario que está citando. De niño siempre pensé que era normal que si Jesús citaba un texto antiguo de memoria se acordara bien de lo que decía pero no exactamente de las palabras con las que estaba escrito. La explicación, como vemos, es más sencilla. No es que Jesús no tuviera muy buena memoria, es que en nuestras biblias actuales, lo normal es que el A.T. esté traducido de los textos hebreos originales, mientras que cuando se citan esos textos en el N.T. (que está escrito en griego), se los cita literalmente según la traducción griega de la Septuaginta. Por tanto, al ser traducción de una traducción, la idea permanece, pero las palabras cambian]

—CONCLUSIÓN—

Aunque el debate continúa, parece bastante seguro que el nombre “Jehová” es fruto de un error a la hora de interpretar las vocales que faltaban. Esta palabra, no obstante, no es una invención protestante, sino de algún escriba católico; lo que ocurre es que en el entorno católico se usó muy poco y luego desapareció, mientras que muchos protestantes la retomaron, probablemente a través de la versión bíblica de Reina-Valera y la usaron profusamente. La reconstrucción histórica de la pronunciación “Yahweh” parece la más exacta por motivos históricos y lingüísticos, pero tampoco podemos saber con total certeza que sea exacta.

Muchas biblias protestantes han dejado de usar la palabra “Jehová” y la han sustituido por “el Señor” (por ser fieles con la manera de actuar del Nuevo Testamento) o por “el Eterno” (por ser más fieles al significado original del término). Los católicos, que raras veces lo usaban, han dejado, en lo formal, totalmente de usar el término “Yahvé” por motivos parecidos, porque no hay certeza absoluta de que sea correcto y por coherencia con la manera de actuar del Nuevo Testamento. Los ortodoxos, que siguen usando la versión griega, mantienen el término “Kyrios” (Señor) tal como se hizo desde la Septuaginta hasta los escritores del N.T.

Así que, a pesar de tanta polémica, al final la cosa se ha quedado en gran medida como estaba en un principio, que casi todos los cristianos usan el término equivalente a “Señor” para referirse a Dios en aquellos casos que los hebreos usaron el Tetragrama: יהוה

Los Testigos de Jehová, además de adorar a Dios, otorgan un significado casi “mágico” a su nombre, como si el nombre en sí fuese también objeto de adoración. Cuando un judío decía cosas como “alabado sea tu nombre”, era una forma de decir “alabado seas tú”, pero los Testigos lo interpretan literalmente. Russell, su fundador, era egiptólogo aficionado y con controvertidos contactos masónicos; quizá le viniera de ahí esa fascinación por el poder de un nombre. De hecho, una de sus creencias fundamentales es que el verdadero nombre de Dios (Jehová según él) debe ser usado, divulgado y santificado como merece. La web de los testigos de Jehová (jw.org, Internet) dice textualmente:

Las personas que practican la religión verdadera adoran únicamente a Jehová y dan a conocer su nombre. Jesús enseñó: “Es a Jehová tu Dios a quien tienes que adorar, y es solo a él a quien tienes que rendir servicio sagrado” (Mateo 4:10). Así que los siervos de Dios adoran a Jehová, y a nadie más. De hecho, dar a conocer el nombre y las cualidades del Dios verdadero forma parte de su adoración.

Si citan a Mateo 4:10 como ejemplo de que hay que adorar sólo a Dios (no a Jesús) y además bajo el nombre de Jehová, entonces es fácil ver su error, porque independientemente de las traducciones que cada uno quiera hacer o inventarse, el texto griego original, que es lo que tenemos, no dice ahí “a Jehová tu Dios”, sino que dice literalmente “κύριον τὸν θεόν”, o sea, “al Señor tu Dios” (Kyrion ton Theon). De hecho, según las costumbres de la época, si Jesús hubiera pronunciado el Tetragrama (Jehová, Yahvé o como fuese), hubiera sido considerado blasfemia (aunque los historiadores no se pongan de acuerdo sobre si en tiempos de Jesús esa blasfemia implicaba pena de muerte).

Si alguien vuelve a decirte que para adorar a Dios en verdad es necesario pronunciar su Santo Nombre Jehová, puedes contestarle lo siguiente:

  1. No sabemos en realidad cómo se pronunciaba ese Santo Nombre.
  2. Todo parece indicar que en realidad ni siquiera era un nombre, sino un epíteto descriptivo.
  3. No hay ninguna prueba de que ni Jesús ni sus seguidores alabaran nunca a Dios utilizando ese nombre (ni Jehová, ni Yahvé ni ningún derivado que propongamos), y sí que parece muy claro que los evangelistas y apóstoles hicieron todo lo posible por evitar escribirlo o pronunciarlo.
  4. Jesús no nos enseñó a decir “santificado seas, Jehová”, sino “santificado sea tu nombre”.

Si un cristiano quiere dirigirse a Dios y llamarle con un nombre, Jesús nos dejó bien claro qué nombre debemos usar para hablarle, y ese nombre es “Padre”.

Para profundizar:

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Acerca de José Carlos Pando Valdés

Gracias por dedicar parte de su tiempo a la lectura apologética, tan ncesitada dentro de la Iglesia actual. Que Dios lo colme de Bendiciones.

48 Comments

  1. Neo

    Es impresionante que personas tan «racionales» no entiendan algo tan sencillo como la importancia del nombre de Dios.
    Es cierto que no sabemos con exactitud como se pronunciaba originalmente el tetagrama (como lo llaman acá) pero ¿es eso suficiente para dejar de llamar a La Persona más importante del Universo por su nombre propio? Imagine que pasaría si alguien con amnesia apareciera en un pueblito de personas bondadosas (buenos samaritanos) y llegara en malas condiciones. ¿Qué pasaría a los pocos días o semanas de estar allí? ¿Se sentirían cómodos tratando a esa persona con títulos o sencillamente le darían un nombre?
    Incluso la ciencia forense nombra a difuntos desconocidos: John Doe (creo)
    Por si fuera poco, el propio Dios le dió a Adán la tarea de nombrar a los animales… ¿no les parece entonces Más Importante aún darle atención a lo que el propio Dios dice en las Escrituras?
    “”Yo soy Jehová (יהוה). Ese es mi nombre; . . .” (Isaías 42:8)
    Sino está de acuerdo con «Jehová» o «Yavé» solo diga יהוה
    y si no sabe decirlo pues escríbalo.
    Pienso que es peor decir que el nombre de Dios es un título, que decir «Mira no sé como se pronuncia pero sabes que… este es su nombre יהוה»
    Asi sonaría más bonito pues es un nombre lleno de mucho significado. Por cierto aunque el artículo es muy abarcador nunca se habló del Significado de ese excelso nombre ¿podría decirme si conoce dicho significado?
    Salu2

    • Saludos Neo
      Tocas varios puntos que ya hemos dejado en claro.
      1, Dios no tiene nombre propio, pues solo Él es. Una cosa recibe nombre propio cuando se diferencia de sus comunes.
      2, los judíos llamaron a Dios de diversas formas, pues de Él tenían varios títulos y nunca un nombre propio, es más la Biblia empieza llamándolo Dioses (no en plural, sino en exaltación), un título.
      3, en la cultura judía o más aun en todas las antiguas, como por ejemplo en Egipto, el saberse el nombre de una persona atestaba el dominio sobre ella, por lo que Dios nunca lo ofreció.
      4, Cristo nunca nos habló de la importancia del nombre de Dios, aun cuando en su tiempo la pronunciación del mismo era punible, más aun siempre dijo papá, o papito, que es lo que “abbá” significa en arameo. Eso es lo que dice cuando nos enseña el Padrenuestro, cuando está en el huerto, cuando está muriendo, etc..
      5, y por solo poner cinco cosas, la última. Cada título de Dios tiene un significado especial y ciertamente por esto se popularizó más el de Yavé. Aunque con la Revelación completa esta realidad cambió y ahora lo glorioso como prueba de ser Hijos de Dios es decir Padre (Gal 4,6). El significado lo puede encontrar en este pdf de nuestro blog, punto 14, http://apologetica.cubava.cu/files/2018/01/Cometarios-al-escrito-testigo-de-Jehov%C3%A1-%E2%80%9C%D7%94%D7%95%D7%94%D7%99-Jehov%C3%A1-Un-Nombre-para-generaci%C3%B3n-tras-generaci%C3%B3n.%E2%80%9D.pdf
      DLB

      • Neo

        José Carlos Pando Valdés
        Gracias por tu respuesta. Estoy seguro que tu intención es buena.
        Sin embargo he notado que tus respuestas no tienen base bíblica:

        1. Dios sí tiene nombre propio. Por ejemplo:
        “”Yo soy Jehová. Ese es mi nombre; y a ningún otro daré yo mi propia gloria, ni mi alabanza a imágenes esculpidas. . .” (Isaías 42:8)
        “. . .para que la gente sepa que tú, cuyo nombre es Jehová, tú solo eres el Altísimo sobre toda la tierra. . .” (Salmo 83:18)
        Si tus recelos son porque «no existe forma de conocer cual era su pronuniación correcta» (cosa en la que estoy al 100% de acuerdo contigo), ok. Entonces simplemente dí que el nombre de Dios es יהוה y ya. jejeje
        Creo que es mejor decir que su nombre es de un origen desconocido que decir que no tiene nombre y solo títulos.
        Hasta donde sé no eres un erudito ¿o me equivoco? ¿Dominarás el hebreo? ¿Conocerás de la cultura semítica cosas que tal vez no hayas expuesto? ¡Sería bueno saber esas cosas!
        Pero si solo te estás presentando acá con el conocimiento de Internet, entonces no es suficiente y aún, al igual que yo, debes estudiar más.

        Dices que «Una cosa recibe nombre propio cuando se diferencia de sus comunes.» Pues ahí lo tienes: Dios no es «una cosa», es una persona… claro que no es como nosotros, nadie conoce las realidades celestiales, solo el que pueda ir al cielo verá dicha realidad. Sin embargo, Dios se aseguró de que los seres humanos recibiéramos Su mensaje en una lengua que claramente entendiéramos y se encargó de que su honroso nombre se plasmara unas 7 000 veces en diversos materiales (papiro, pergámino, arcilla, etc) en el texto bíblico y en fuentes extrabíblicas… pregunto, ¿acaso no crees que el Todopoderoso tenga la capacidad de conservar Su propio Sagrado Nombre intacto para que lo conociéramos en nuestro día? ¿No crees que tener la propia Obra de Dios en nuestras manos (Su Palabra) es de por sí algo maravilloso?
        ¡Mira! es muy peligroso que nos unámos a aquellos que quieren hacer desaparecer el Maravilloso nombre de Dios:
        “26. . .¿Hasta cuándo existirá esto en el corazón de los profetas que están profetizando la falsedad y que son profetas de la artimaña de su propio corazón? 27 Están pensando en hacer que mi pueblo olvide mi nombre por medio de sus sueños que siguen contándose cada uno al otro, tal como sus padres olvidaron mi nombre por medio de Baal.” (Jeremías 23:26, 27)

        2. A Dios le han llamado con diversos títulos porque los merece
        Te preguntaba si dominabas las lenguas en las que se escribió la Biblia pues esto es importante antes de hacer alguna crítica (sea positiva o negativa).
        Sabemos que el plural de excelencia o mayestático se usa constantemente para referirse a el Dios verdadero (como lo llamó Jesús en Juan 17:3). Además de otros títulos como: «Señor» «Señor Soberano» «Rey de la eternidad» etc.
        Los judíos y los cristianos también creemos firmemente en que Dios es único en el Universo y por ello lo engradecemos porque se lo merece (Apocalipsis 4:11)

        3. Eso que dices de «dominar» no lo comparto. De hecho, recuerda que nadie le dió nombre a Dios, Él se dió a conocer desde un principio a Adán y Eva (Gén 4:1) tal y como tú te has dado a conocer en este blog, aunque no sé en tu caso si ese es tu verdadero nombre. jejeje

        4. El Padrenuestro enseña la importancia del nombre de Dios desde un principio:
        «Padre nuestro que estás en los cielos (un hecho) SANTIFICADO SEA TU NOMBRE (primera petición)» (Mateo 6:9)
        El propio Jesús le dijo a su Padre en oración: “26 Y yo les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos, y yo en unión con ellos.”” (Juan 17:26)
        ¡Wao! ¡No creo que eso necesite más explicación!

        5. Sobre el significado del nombre de Dios y la referencia que me enviaste… no concuerdo con esa respuesta… ¡pero imagino que eso ya lo sabías! jejeje
        La razón es lo que debe interesarte… ok.
        Estamos de acuerdo en que el tetragramatón (יהוה) es un verbo hebreo.
        El nombre divino es un verbo, la forma causativa, el estado imperfecto, del verbo hebreo הוה (ha·wáh, “llegar a ser”). Por lo tanto, el nombre divino significa: “Él Causa que Llegue a Ser”. Esto revela a Jehová como Aquel que, mediante acción progresiva, por su propia causa llega a ser el Cumplidor de promesas, Aquel que siempre realiza sus propósitos.
        No es en presente (como expone en el pto 14) “Yo soy el que soy.” NO. Al ser estado imperfecto realza una acción en progreso que culminará en un momento futuro. De modo que no puede ser «soy» sino «seré». O como dice la traducción de Rotherham: “Yo Llegaré a Ser lo que yo quiera”.
        Recuerda que Moisés no estaba interesado en conocer el nombre de Dios en ese momento… su principal ineterés tenía que ver con qué «garantía» tenía de que su misión tendría éxito. Y la garantía que Dios le dio fue «Su Propio Nombre». Esta garantía la uso con bastante frecuencia en el futuro, dándose a conocer a sí mismo como lo que es: Un Dios de Próposito. (1 Sam 14:39; 2 Sam 4:9; Eze 5:11; Oseas 4:15; etc,etc,etc)

        Asi que no hay razón para ocultar el nombre de aquel Dios que tanto ud como yo confesamos mi hermano (si me permite llamarlo así). El único que sale ganando con eso ¿quién crees que sea? Imagina que no conocieras el nombre de tus padres, o imagina que borraran ahora mismo tu propio nombre de la faz de la tierra… ¿qué sería de tí? En muchas pelis hemos visto ese caso, y ¿qué se dice de la persona a la que le pasa eso? ¡Es un fantasma! ¿Es esa la opinión que quieres que otros tengan de Dios? ¿Que es un fantasma?
        ¡No contribuyas a eso mi herma! Da a conocer su santo nombre… sino en la forma Jehová porque te martiriza la conciencia… entonces usa Yavé o Yawé… o sino simplemente dí: » Su Nombre es יהוה »
        Salu2 y paz

        • Saludos Neo
          La cita de Isaías no prueba que ese sea el nombre propio de Dios, sino que este reconoce que Él está por encima de todos los ídolos, este es el mensaje del versículo y no decir para nada que Yavé es el único nombre propio de Dios y más aun cuando aparecen otros en el AT.
          Al igual, el salmista simplemente dice lo que en su época era popular, es como si yo ahora perdiera el tiempo proporcionándole una lista sobre los diversos nombres y títulos de Él que en la Biblia aparecen. Pero esta no es la idea del artículo, el que dedicas sus esfuerzos verdaderos a demostrar que Jehová no es la forma correcta del Tetragramatón.
          Nosotros sostenemos además que “todo parece indicar” que ni siquiera Dios tenía un nombre verdadero sino un epíteto descriptivo y esto lo sostenemos por varias razones, entre ellas por la tradición judeocristiana. Pero recuerde lo que en el artículo se dice como conclusión -TODO PARECE INDICAR- y esto es porque en la Tradición Apostólica no tenemos esta información de modo explícito.
          Esta página solo copia escritos importantes de Internet a modo de divulgación y yo como simple servidor contesto los comentarios que acá hacen desde mi modesto y poco conocimiento. La Iglesia Católica no es igual que las iglesias protestantes u otras, aquí no es lo que yo creo o lo que yo pienso sino que en esto los tJ nos copian y es que somos muy jerárquicos. La fe de la Iglesia es lo que defendemos, solo esto. Por ello es que sobre el nombre de Dios tan solo decimos SOLO PARECE INDICAR, ya que no hay una respuesta concreta, aunque esto es algo que tampoco sé de todas todas.
          A Dios se le llamó de diversas formas en el AT y Él nunca se tomó la molestia de hacer un alto y decir que esto le ofendía que lo mejor sería decir Yavé, esto es falso. Incluso, algunos títulos trasmiten más que un nombre, aunque ese Yavé tiene un significado bien grande.
          No creo yo que Dios se encargó de plasmar su nombre más de 7 000 veces en la Biblia, como tampoco se encargó de plasmar miles de veces otras formas de referirse a Él, simplemente esto está en la Biblia por la fuerza de la práctica, por ser usual. Y la forma de Yavé se ganó su mejor espacio.
          Recuerde que en el AT cuando se habla de nombre, no se refiere verdaderamente a un nombre sino a la persona en sí, o sea, a Dios y muchísimas veces aparece en el sentido de la contraposición de este con la idolatría, ello es lo que se hace en la cita de Jeremías.
          ¿Dónde Dios le da a Adán y Eva su nombre y le dice que es propio? Se considera que cuando nombrabas, lo nombrado quedaba bajo tu influencia y esto es un argumento que nos permite decir porqué Dios no se da un nombre propio, pues porque además de carecer de sentido, sería como dominarlo en aquella cultura. Esto explica lo de Jacob y en ángel.
          Santificado sea tu nombre es simplemente una forma de decir que santificado sea Dios, ese nombre no está ahí como nombre propio. Simplemente es una forma de decir. Si Jesús se encargó de darnos a conocer ESE NOMBRE, que mal maestro fue que no logró perpetuar su mensaje.
          Perdona si no he podido responderle con la exactitud y la argumentación que merece, pero resulta que ahora estoy en psiquiatría y esto se las trae, incluso he pensado en cerrar el blog hasta diciembre, pero bueno.
          Quede con Dios.

          • Neo

            Hola José Carlos Pando Valdés
            Cuando dices que «La cita de Isaías no prueba que ese sea el nombre propio de Dios, sino que este reconoce que Él está por encima de todos los ídolos» me parece que te estás perdiendo algo muy importante. Y lo que prueba eso es el resto del comentario que haces:
            “No creo yo que Dios se encargó de plasmar su nombre más de 7 000 veces en la Biblia, como tampoco se encargó de plasmar miles de veces otras formas de referirse a Él, simplemente esto está en la Biblia por la fuerza de la práctica, por ser usual. Y la forma de Yavé se ganó su mejor espacio.
            Recuerde que en el AT cuando se habla de nombre, no se refiere verdaderamente a un nombre sino a la persona en sí, o sea, a Dios”
            Estos comentarios que haces me dicen que no crees que la Biblia sea «inspirada de Dios» tal como lo asegura ella misma en 2 Ped 1:20, 21. Te recuerdo que “. . .la profecía no fue traída en ningún tiempo por la voluntad del hombre, sino que hombres hablaron de parte de Dios al ser llevados por espíritu santo. . .” (2 Pedro 1:21)
            Asi que cuando en el libro de Isaías encontramos la expresión “Yo soy Jehová. Ese es mi nombre» espero que ni te creas ese argumento que expones de que Isaías «reconocía que estaba por encima de todos los demás dioses». Esa es una expresión de Jehová, no de Isaías. Y aún si hubiera sido de Isaías el fue inspirado, o sea que como explica Pedro fue uno de esos «hombres [que] hablaron de parte de Dios al ser llevados por espíritu santo».
            Eso es que como querer «tapar el sol con un dedo» ¿no te parece?
            Si la Biblia dice algo tan claro como «ese es mi nombre» y alguien insiste en decir «eso no es lo que quiere decir ahí» entonces ¿qué? ¿Quién determina en qué creer o en qué no creer? ¿La Santa Iglesia?
            Por cierto, hago un paréntesis [Aprovecho para aclararte algo, los tJ no hemos adoptado absolutamente nada de ninguna Iglesia. Acá no existe la «jerarquía» sino la «teocracia». Ya sé que tiene que en todo sistema hay jerarquía. Pero una cosa es «sistema jerárquico» y otra «sistema teocrático». A nosotros desde el principio se nos enseña a pensar en términos de «¿qué piensa Dios al respecto? ¿qué base bíblica me ayudará a ir en esta o aquella dirección?» y cosas así. No se nos enseña a «pregunta al anciano para que él te diga qué debes hacer», acá eso se considera «inmadurez espiritual». Todos tenemos que estudiar para llegar a conclusiones «personales» que no nos alejen de Dios y si no dominas las Escrituras, ¿cómo podrás hacer eso? Respetamos al Cuerpo Gobernante, a los Ancianos, y a todos los demás que ocupan un puesto de responsabilidad. Pero solo obedecemos los consejos o instrucciones que nos den mientras estas tengan base bíblica. De modo que ellos se esfuerzan por instruirnos según la Biblia y no según su propio criterio]
            De más está decir que si no crees que haya sido Dios el que se encargó de que su nombre estuviese 6 828 veces en las Escrituras, entonces no lo reconoces como el Autor de la Biblia. Y ya eso es otro tema que deberíamos tratar con más tiempo.
            No es mi deseo forzarle a «creer» pero pienso que el que no consideres las escrituras como lo que realmente es, o sea la «Palabra de Dios», levanta un obstáculo demasiado grande en nuestra conversación (1 Tes 2:13)
            De modo que te pregunto ¿en qué partes de la Biblia crees? ¿Verdaderamente crees qué los autores de la Biblia dieron «el punto de vista popular» de su tiempo?
            ¿Qué entiendes cuando se dice «hombres hablaro de parte de Dios»?

            Sino crees que Dios tenga nombre, ¿por qué si crees en él portas tú uno?

            Ud me dirá
            Salu2

            • Saludos Neo y disculpa la demora.
              Por supuesto que creo que la Biblia es inspirada por Dios, aunque no sé hasta cuánto divergimos en lo que para unos y otros ese “inspirada” significa.
              Dios no dictó la Biblia, sino que valiéndose de hombres de fe y de determinadas circunstancias proveyó el influjo necesario para que estos la escribieran. Me atrevería a decir que toda la letra de la Biblia está ahí con el beneplácito de Dios, pero que está para comunicar un mensaje, de esa forma entendemos las decenas de contradicciones que entre sus páginas se pueden encontrar como por ejemplo sus imprecisiones históricas, etc..
              En la cita de Isaías ese “Yo soy Yahvé, tal es mi nombre” no prueba que Dios tenga un nombre propio. Simplemente se trata de una argumentación contra los ídolos, e Isaías (inspirado por Dios) hace recordar que la gloria de Dios está por encima de ellos. Ese “tal es mi nombre” no remarca un nombre propio, sino que pretende hacer recordar quién es ese que recibe la gloria, o sea, al que ellos reconocen como Yavé. Al parecer el Tetragrama es otro de los atributos de Dios que al igual que los otros habla tan solo de la naturaleza de Este, no obstante, reconocemos que el mismo ganó un lugar especial dentro del pueblo hebreo y lo consideramos por excelencia el identificativo de Dios. Pero cuando en la Biblia aparecen expresiones como estas (“tu nombre”, “tal es mi nombre”, “mi nombre”) solo quieren hacer referencia a la persona de Dios y no necesariamente a un supuesto Nombre propio de este, que al parecer ni existe. El libro de Isaías entre tantas cosas trata de enfocarnos en que Yavé es el único Dios verdadero y por ello el único capaz de realizar la nueva gesta de liberación de Israel y así cuando discrimina entre Este y “los demás dioses” le llama como era popular en la época: Yavé o simplemente utilizan lo que es algor para los judíos: referirse a la persona haciendo alusión a su nombre como expresión lingüística.
              Cuando dije que los tJ nos habían copiado o algo así solo lo dije despectivamente y no con razón de hecho, lo dije por el espacio temporal, por ser nosotros primeros que Ustedes como congregación y nada más. Eso de la teocracia es la explicación de la jerarquía, pero no caigamos en esto ahora, la idea era decirte que nos parecemos en esto. Por lo anterior le pido disculpas, o se las ofrezco ¡qué más da!
              No entiendo esto “¿por qué si crees en él portas tú uno?”
              DLB

              • Neo

                Hola José Carlos Pando Valdés
                Gracias una vez más por tú amabilidad al dedicarme parte de tu preciado tiempo.
                Cómo siempre digo: no es mi objetivo «convencer» a nadie. Yo solo comparto lo que pienso con quien desee sinceramente compartir opiniones CON FUNDAMENTO BÍBLICO. Tampoco deseo hacerte perder el tiempo dando vueltas en un círculo vicioso. Y me parece que ya estamos «dando vueltas».
                Primero te aclaro eso que me dijiste:
                «No entiendo esto “¿por qué si crees en él portas tú uno?”
                Evidentemente esto fue un error de escritura (jejeje). Lo que quise decir fue: «Sino crees que Dios tenga nombre, ¿por qué portas tú uno?» ¿Ya?
                En otras palabras, nosotros somos inferiores a Dios y sin embargo tenemos nombre. Los animales son inferiores a nosotros y sin embrago, les ponemos nombre, hasta las plantas que son inferiores a los animales llevan su nombre.
                Si no puedes entender algo tan sencillo como eso para que seguir hablando.
                Lo único por lo que oro es porque algún día, no muy lejano, medites DE VERDAD en esta conversación y puedas llegar a comprender una verdad tan simple.
                ¿Sabes qué? Me recordaste lo que pasó en el grupo especial de matemáticas del IPVCE «Antonio Maceo» acá en Santiago. En el curso 92-93 se impuso una prueba en la unidad 3 (era la unidad de matemáticas) y el peor resultado lo obtuvo el aula especial… el problema es que el exámen estaba tan «sencillo» que no lo vieron pasar… estaban demasiado acostumbrados a la complejidad de las cosas… y ahora al verlo tan sencillo creyeron que era un truco y empezaron a desarrollar de manera más profunda… en fin: ¡el peor resultado! Luego de esto muchos en el aula hasta lloraron, pero entendieron que había que condencender.
                Moraleja: Las cosas complejas siempre se pueden descomponer en cosas más sencillas. Las sencillas… ¡ya lo son!
                La Biblia no fue diseñada para los intelectuales, sino para los humildes.

                “26 Pues ustedes contemplan su llamamiento por él, hermanos, que no muchos sabios según la carne fueron llamados, no muchos poderosos, no muchos de nacimiento noble; 27 sino que Dios escogió las cosas necias del mundo, para avergonzar a los sabios; y Dios escogió las cosas débiles del mundo, para avergonzar las cosas fuertes; 28 y Dios escogió las cosas innobles del mundo, y las cosas menospreciadas, las cosas que no son, para reducir a nada las cosas que son, 29 a fin de que ninguna carne se jacte a vista de Dios.” (1 Corintios 1:26-29)
                El día que decidas compartir con otros, especialmente los pobres y humildes, las enseñanzas de la Biblia te darás cuenta de lo imprescindible que es llegar a entender, apreciar y amar a Dios… no como un objeto de veneración sino como lo que es: una persona, un espíritu.
                “18 para que la gente sepa que tú, cuyo nombre es Jehová, tú solo eres el Altísimo sobre toda la tierra.” (Salmo 83:18)

                Es evidente que has cifrado tu fe, no en la Palabra de Dios. De hecho me atrevo a decir que para tí no existe tal cosa como: LA PALABRA DE DIOS.
                Lo que tú crees es exactamente lo que cree tu Iglesia, ¡claro! Según tus propias palabras: «entendemos las decenas de contradicciones que entre sus páginas se pueden encontrar como por ejemplo sus imprecisiones históricas, etc.»
                Te reto a que me pruebes que la Biblia es «imprecisa», te reto a que me digas «sus contradicciones» y ni hablar de sus «etc»
                Me parece que la única forma de encaminarnos en la vida es entendiendo 2 cosas básicas: la realidad de Dios (existencia, nombre, cualidades, etc) y la aceptación de la Biblia como lo que es:
                “. . .cuando ustedes recibieron la palabra de Dios, que oyeron de parte de nosotros, la aceptaron, no como palabra de hombres, sino, como lo que verdaderamente es, como palabra de Dios, . . .” (1 Tesalonicenses 2:13)

                Salu2

                • Saludos Neo
                  Tengo nombre propio porque dentro de lo común que represento o soy (un hombre, una persona) existe una necesidad de llamarme desde la individualidad, eh ahí mi nombre propio: José Carlos. Dios es solo Dios, uno solo y en tal sentido no tiene necesidad de llamarse de ninguna forma, porque Dios solo hay uno. Si esto fuera a modo de panteón griego-latino ya tendríamos que hacer diferencias y uno se llamara Afrodita, otro Hermes y así. Nuestra luna se llama Luna y las lunas de los demás planetas tienen nombre, esto es así porque satélites naturales terrestres solo hay uno y de esta forma el nombre genérico aquí no tiene diferencia con uno propio, ya que solo existe UN elemento. De hecho lo primero que se descubrió.
                  Puedes investigar cuánto suponía para las culturas antiguas dominar el nombre de otro; incluso poner o dar nombre, nombrar era visto como símbolo de poder, de autoridad, es por eso que Adán tuvo ese privilegio con los animales creados y así…
                  Recuerda que tampoco nos oponemos a que Dios tenga un nombre propio, pues al cien por cien no lo sabemos, pero a la Iglesia como Madre y Maestra no le parece, ni la lógica pareciera indicarlo. De lo que sí estamos seguros es que no se necesita del conocimiento de dicho nombre para la verdadera adoración, que el término Jehová es incorrecto y que a Él no le molesta ser llamado por títulos o atributos que reflejen su naturaleza.
                  Es de los tJ una meditación constante el tema del nombre de Dios, a ello dedican esfuerzos y lógicamente esto ocupa un espacio primordial en la vida de ustedes, algo que se prefija como idea obsesiva, como quizás me pase a mí con la Eucaristía cuando esta es atacada. Pero el resto de “la cristiandad” no le da tanta importancia a esto y más bien debate por mera intención intelectual o para rebatir algunos cantos de sirenas que pretenden desvirtuar lo correcto.
                  Dice “El día que decidas compartir con otros, especialmente los pobres y humildes, las enseñanzas de la Biblia te darás cuenta de lo imprescindible que es llegar a entender, apreciar y amar a Dios… no como un objeto de veneración sino como lo que es: una persona, un espíritu.”, esto casi ofende, pero yo no me lo tomo así, descuida. ¿Quién le dijo que no lo he hecho? ¿sabe con cuántos tJ he hablado? ¿sabe cuántos de ustedes son amigos míos? ¿sabe cuántas obras de misericordia he practicado? Mida sus palabras, hermano. Y si está hablando de mi Iglesia menos se lo permito, pues aquí hemos estado por cerca de 2 mil años llevándole el Evangelio a decenas de pobres y humildes, a cientos de pueblos sin esperar nada a cambio. Y no hemos llevado un objeto para adorar ni venerar si no que hemos propuesto el encuentro con una persona: Jesús, no la cantidad de sandeces que algunos prefijan en nosotros. A veces lo hemos hecho muy bien, otras bien e incluso se nos ha ido la pata y no lo hemos hecho muy bien que digamos, pero la intención siempre ha estado y la vocación siempre ha sido hacer lo correcto no lo deplorable.
                  1 de Tes 2, 13 dice algo muy importante: “que oyeron” (según ustedes), la Iglesia católica no es solo de lo escrito, sino que aquí también se guarda lo que se oyó y no se escribió. Lo que forma parte de esa Palabra de Dios que no se puso por escrito, o sea, la Tradición.
                  A su comentario del IPVCE y asociado: Pero quiénes son ustedes: un grupo de personitas que, surgidas ayer por la tarde y agrupadas por un señor de ciertos cortes imprecisos se sienten con tales derechos. Quiénes son los que pretender derribar doctrinas y morales de cientos de años, de tiempos inmemoriales, de la pluma de los Apóstoles y los Padres de la Iglesia por un pleno convencimiento devocional al leer lo que para Ustedes no fue hecho. Quiénes son los que se oponen a la Iglesia de Cristo heredera de la Verdad, defensora de la Biblia y de su fe, y receptáculo de las promesas de su Esposo para decir que esta se ha equivocado, que ha delirado, que ha arado en el mar. Pero con qué derecho usan y abusan de la Biblia !!!!Qué mal maestro fue Cristo que necesitó a Carlos T. R. y a una banda de “estudiosos” para que el mundo pudiera practicar y conocer lo que Él no fue capaz de enseñar y hacer que perdurase!!!!
                  Sobre las contradicciones bíblicas, tema desagradable para todos y sobre el que he tenido que dar varias explicaciones, le puedo sugerir varias. Pero eso se iría del tema a tratar aquí. Recuerdo como muchas de esas contradicciones las resolvía leyendo de la Versión del Nuevo Mundo, jajaja es una tan mala traducción que al no verter fielmente del original modificaba de tal forma la escritua que me resultaba fácil la explicación al respecto. Disculpa jajaja.
                  Le aconsejo la lectura piadosa de la serie que ya le he indicado.
                  Le recuerdo lo que nuestra política sostiene para la redacción de los comentarios en uno de sus acápites, me refiero a no hacer estos fuera del tema que versa el artículo. Si desea sostener alguno de estos puede hacerlo aquí: http://apologetica.cubava.cu/2016/11/04/pregunte-aqui/
                  La Paz de Cristo sea contigo.

                  • Neo

                    Hola José Carlos Pando Valdés
                    Me disculpo si algún comentario que realicé le resultó ofensivo. No es mi intención ofenderle ni a ud ni a su Iglesia.
                    Me parece que el tema de este blog es «¿Señor, Jehová o Yahvé? sobre los nombres de Dios» de modo que no creo haberme ido del tema. De modo que no creo estar incumnpliendo con su política. Me gusta respetar para que me respeten… aunque estoy conciente de que no siempre eso se cumple, y a veces por la imperfección humana se pasa uno de la raya… una vez más me disculpo si hice algún comentario mordáz o imprudente.
                    Dices «porque Dios solo hay uno». Ya sé que uno es el Dios verdadero, en eso estamos de acuerdo, sin embargo la Biblia enseña que “hay muchos “dioses” y muchos “señores”,” (1 Corintios 8:5) Y todos y cada uno de esos dioses tiene un nombre. Pero repito, y es la última vez que lo haré en este blog, que fue el propio Jehová (o Yavé o Yawhe o יהוה
                    ) quién se puso su nombre. Ya he citado los textos pertinentes.
                    La palabra «Luna» es el nombre que se le ha dado a nuestro «satélite natural» y la palabra «Tierra» el nombre de nuestro «planeta». Y todos los sistemas solares también tienen nombre. Si las cosas macro y microbióticas tienen nombre ¿por qué seguir insistiendo en que el Dios verdadero no lo tiene? Aquel que puso en nuestra inquisitiva mente el deseo de nombrar las cosas.
                    La verdad es que he leído algunas cosas sobre los nombres y lo que veo que puede estar interferiendo ahora mismo con tu juicio es la filosofía… te recuerdo la admonición de Pablo: “8 Cuidado: quizás haya alguien que se los lleve como presa suya mediante la filosofía y el vano engaño según la tradición de los hombres, según las cosas elementales del mundo y no según Cristo;” (Colosenses 2:8)
                    ¿Por qué atacas a Rusell o a los tJ? Nosotros jamás hemos atacado con violencia a la Iglesia de ustedes ni a ninguna otra. Solo se ofenden por los comentarios bíblicos. Es la historia de sangre de las iglesias lo que las condena. Y ya te comenté que no me dejo guiar en cierto sentido por la historia porque sino ni cristiano fuera. No solo por las muchas contradicciones sino por el derramamiento de sangre y la corrupción político o moral dentro de las propias iglesias… pero ese es otro tema en otro blog.

                    Estos textos confirman el nombre de Dios
                    “y a fin de que declares a oídos de tu hijo y del hijo de tu hijo cuán severamente he tratado con Egipto, y mis señales que he establecido entre ellos; y ciertamente sabrán ustedes que yo soy Jehová”.” (Éxodo 10:2)
                    “para que la gente sepa que tú, cuyo nombre es Jehová, tú solo eres el Altísimo sobre toda la tierra.” (Salmo 83:18)
                    “Entonces él les dijo: “Cuando oren, digan: ‘Padre, santificado sea tu nombre. Venga tu reino.” (Lucas 11:2)
                    “Padre, glorifica tu nombre”. Luego vino una voz del cielo: “[Lo] glorifiqué, y también [lo] glorificaré de nuevo”.” (Juan 12:28)
                    “Symeón ha contado cabalmente cómo Dios por primera vez dirigió su atención a las naciones para sacar de entre ellas un pueblo para su nombre.” (Hechos 15:14)
                    “Y están cantando la canción de Moisés el esclavo de Dios y la canción del Cordero, y dicen: “Grandes y maravillosas son tus obras, Jehová Dios, el Todopoderoso. Justos y verdaderos son tus caminos, Rey de la eternidad.” (Revelación 15:3)

                    Si deseas continuar atacando a los tJ eres bienvenido. Pero si tienes pruebas con fundamento bíblico te escucharé una y otra vez.
                    Una vez más disculpa si me fuí de contexto… lamento que hayas malinterpretado lo del IPVCE.
                    Salu2

                    • Saludos Neo
                      OFENDERME
                      En el comentario pasado le dije explícitamente qué me ofendía, pero también le dije que le diera de largo, pierda cuidado que estoy acostumbrado a este tipo de diálogos, si la marea se pone muy alta resultaré ser tajante, pero mientras tanto simplemente compartimos y debatimos como gente civilizada o casi hermanos en la fe.
                      EL TEMA
                      No le dije que se había ido del tema, simplemente le hice saber algo que quizás no conocía. En muchos blogs permiten que cualquier comentario se haga en cualquier artículo, aquí no. Nos gusta que lo que se comente guarde relación con la entrada en cuestión. Las contradicciones bíblicas, por ejemplo, no caben aquí. Debe de preguntar sobre esto en donde ya le señalé. Pero no tome esto a mal, pues a mal no se lo dije. Simplemente pretendía como administrador del blog llamar al orden, cosa que otras veces no he podido hacer oportunamente y ahora, por experiencia, trato de hacerlo en los primeros comentarios si veo que la persona está interesada en debatir.
                      NOMBRE DE DIOS
                      Creo que ya lo hemos dicho todo o casi todo al respecto. No tengo nada más que aportarle y no me convence su posición, mis razones ya se las di y aunque son más utilicé solo aquellas que partieran de una base común, pues si le hablara de la protección del Espíritu que recibe mi Iglesia eso generaría otro tipo de debates que no serían pertinentes, pero aun así esto es para mí una razón de peso. Si mi Iglesia declara que la comprensión y uso del Nombre Propio de Dios (que parece no tener ninguno) no es necesaria para la correcta adoración constituye esto para mí una razón de mucho peso, al igual que cuando dice que a Este en nada le ofende el uso de sus innumerables títulos y honores en su alusión.
                      Cuando la Biblia habla de “dioses” se refiere o bien a poder o bien a ciertos ídolos que diversas culturas antiguas tenían y que para ellos sí eran dioses, a modo de panteón greco-latino. Pero Dios solo es UNO y por ello no tiene necesidad de llamarse de forma alguna, sus “nombres” tan solo son títulos y honores de su naturaleza. A nivel práctico YHWH vino a ser como un nombre propio de Dios, pero solo lo fue por el grado de identificación que con Este llegó a tener. Era necesario cuando se hablaba del Único Dios presentarlo de alguna forma ante los tantos que tenían los egipcios y el paganismo en general. Así es como la forma de YHWH va ganando espacio en la Biblia y en la cultura hebrea rodeada de politeísmo y se deja de presentarlo como un Dios tribal o como aquel Elohim que prácticamente servía para otras tantas culturas.
                      Pero la cita que me das de 1 de Cor 8, 5 le deja muy mal parado, pues ahí el mismo Pablo está haciendo alusión a lo que le dije: “aunque se les dé el nombre de dioses, bien en el Cielo o en la Tierra”, acá queda muy claro; “de forma que hay multitud de dioses y señores”, esto solo es una alusión basado en la nominalidad en la costumbre de que esos fetiches y cosas eran dioses, pues de lo contrario ¿estaría Pablo reconociendo que verdaderamente había más dioses? La tradición judeocristiana es firme en este punto, no hay dioses mayores no menores, solo hay un Dios, pues para nosotros esta palabra debe de llenar un significado tal que solo es aplicable a YHWH, el Espíritu Santo y Jesús. Los ángeles, por ejemplo, tiene muchas virtudes, pero no gozan de la naturaleza divina sino de la angelical. Además, qué sugerente es que Pablo se refiera a Dios aquí como Padre, es el cambio y la visión que nos propone Cristo, es la Revelación última de Dios como el Amor pleno, como ese Abba que clama por nosotros; de seguro que si la misma frase fuera escrita por Isaías, Jeremías o …. En vez de Padre dijera YHWH.
                      Cuando habla de nombrar debe de diferenciar dos cosas, así como el propósito de esta acción. No se nombra por simple “deseo” impuesto por Dios, sino por la necesidad de comunicarnos con las cosas, de poder mencionarlas para poder desarrollar las relaciones con estas. No se nombra lo que no se conoce, así como tampoco se nombra aquello con lo que a duras penas nos relacionamos. Ahora bien, los nombres pueden ser comunes y propios, y juegan gran importancia en diversas “civilizaciones” (como por ejemplo en la judía). Nuestra luna se llama Luna, es que los satélites naturales se llaman lunas, luna es el nombre común que se utiliza para identificar aquello que en nuestro cielo daba luz y por ser Única este término se utilizó como sinónimo de satélite natural. Por eso es que nuestra luna se llama Luna, pero las demás tienen nombres propios que no coinciden con su nombre común. Jajajaja esto lo escribí de esta forma porque casi es un síntoma psiquiátrico, en la esfera cognoscitiva en el curso del pensamiento la preservación jajaja.
                      Bueno a lo de Col 2, 8 ni le voy a hacer mucho caso.
                      RUSELL
                      Ustedes sí han atacado a mi Iglesia, lo hacen a diario, lo hacen en su práctica. No solo me refiero a los comentarios que leo en Atalayas y Despertad (revistas que me gustan, créame, tienen una excelente calidad de imagen), sino también a su propia existencia, a la facultad que creen tener para interpretar la Biblia y un largo etcétera que no merece la pena tratarlo aquí, tan solo vuelvo a repetir las mismas palabras que ya le dije generadas por la insolencia de su comentario anterior que presuponía que no llegamos a los humildes y que por tal razón no entendíamos, apreciábamos ni amábamos a Dios, o que no creíamos ni en una Palabra de Dios sino que éramos corderitos de Iglesia, pero bueno…..
                      Le recomiendo el siguiente artículo para que vea cómo confluyen lo negro y lo blanco dentro de la Iglesia y que no porque haya mucho de lo primero la Iglesia deja de ser correcta. Ánimos, http://apologetica.cubava.cu/2017/08/01/la-iglesia-pecadora/

                      Le recuerdo que nosotros no vemos en la lectura de estas citas lo mismo que Ustedes.
                      Le recomiendo la lectura de la serie, http://apologetica.cubava.cu/2017/08/07/serie-sola-escritura-no-tradicion-si/
                      Dice “Si deseas continuar atacando a los tJ eres bienvenido”, jajaja invitándome en mi propio blog, jajajaja, na´ le entiendo. Crea que no deseo atacar a los tJ, de hecho, mi mejor amigo es casi testigo y su madre sí lo es. Pero para mí están equivocadísimos.
                      DLB

                  • Neo

                    Hola José Carlos Pando Valdés:
                    Ok… ya veo que se va cerrando el círculo. Como bien dices:
                    «No tengo nada más que aportarle y no me convence su posición, mis razones ya se las di»
                    Como había dicho anteriormente: no es mi intención «convencerle» De modo que si hasta aquí llegamos ok.

                    No quisiera despiderme sin comentar sobre su última respuesta algunas cosillas inquietantes:
                    1.-
                    Dices:
                    «Si mi Iglesia declara que la comprensión y uso del Nombre Propio de Dios (que parece no tener ninguno) no es necesaria para la correcta adoración constituye esto para mí una razón de mucho peso»
                    Esta clase de comentarios la he escuchado con bastante frecuencia de los católicos… sé que son personas muy leales a la Madre Iglesia. Eso no me parece apropiado. Creo que nuestro primer deber es para con Dios y Su Palabra. De todas formas no hay quién nos obligue a cambiar de opinión.

                    2.-
                    Dices:
                    «A nivel práctico YHWH vino a ser como un nombre propio de Dios, pero solo lo fue por el grado de identificación que con Este llegó a tener. Era necesario cuando se hablaba del Único Dios presentarlo de alguna forma ante los tantos que tenían los egipcios y el paganismo en general.»
                    Y eso es exactamente lo que te he querido decir desde el principio de nuestro amistoso diálogo. De modo que no entiendo que luego te contradigas tratando de justificar algo sin excusa: que Dios no tiene nombre.

                    3.-
                    Escribes:
                    «¿estaría Pablo reconociendo que verdaderamente había más dioses? La tradición judeocristiana es firme en este punto, no hay dioses mayores no menores, solo hay un Dios, pues para nosotros esta palabra debe de llenar un significado tal que solo es aplicable a YHWH, el Espíritu Santo y Jesús. Los ángeles, por ejemplo, tiene muchas virtudes, pero no gozan de la naturaleza divina sino de la angelical.»

                    En 1 Cor 8:5,6 Pablo claramente reconoce la existencia de «muchos dioses» y «señores» y firmemente dice luego que «para nosotros solo hay un Dios […] y un Señor…»
                    Al igual que Pablo también yo reconozco que hay «muchos dioses». Por ejemplo la Biblia habla del «dios de este mundo» (2 Cor 4:4) Asi que no veo ninguna contradicción entre la realidad que acapara a este mundo y la manera en la que Pablo, por inspiración Divina la expone.
                    De hecho existen dioses «legalizados»… por ejemplo:
                    Mira lo que le dice YHWH a Moisés:
                    “Y él tiene que hablar por ti al pueblo; y tiene que suceder que él te servirá de boca, y tú le servirás de Dios.” (Éxodo 4:16)

                    O le que le dice a los jueces de Israel:
                    “Dios está apostándose en la asamblea del Divino; en medio de los dioses él juzga:” (Salmo 82:1)
                    “ “Yo mismo he dicho: ‘Ustedes son dioses, y todos ustedes son hijos del Altísimo.” (Salmo 82:6)

                    Y del Hijo dice:
                    “6 Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; y el regir principesco vendrá a estar sobre su hombro. Y por nombre se le llamará Maravilloso Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz. . .” (Isaías 9:6)

                    De modo que YHWH ha autorizado a ser portadores de ese título a hombres y a su Hijo.
                    E incluso los que gobernarán con Jesús serán partícipes de la «naturaleza divina» como anunció Pedro:

                    (PDT) «Así, nos dio promesas preciosas y valiosas; confiando en ellas, ustedes serán semejantes a Dios y podrán escapar del mundo, el cual será destruido a causa de los malos deseos de los seres humanos.»
                    (BLA*) Por ellas nos ha concedido lo más grande y precioso que se pueda ofrecer: ustedes llegan a ser partícipes de la naturaleza divina, escapando de la corrupción que en este mundo va a la par con el deseo.

                    Te pongo las dos citas porque veo muy interesantes compararlas. Y ahora me pregunto: ¿si seres humanos disfrutarán de la «naturaleza divina»… cuánto más los ángeles?

                    Mira este verso:
                    (NRV2000**) Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de hermosura.
                    (NVI 1984) Pues lo hiciste poco menos que un dios,[4]
                    y lo coronaste de gloria y de honra:
                    (DHH C 2002*) Pues le hiciste casi como un dios,[g]
                    le rodeaste de honor y dignidad,
                    ¿Notas la manera de traducir «ángeles» y «dios»? ¿Cuál traducción prefieres?

                    4.-
                    Por último quisiera analizar esto:
                    «No se nombra por simple “deseo” impuesto por Dios, sino por la necesidad de comunicarnos con las cosas, de poder mencionarlas para poder desarrollar las relaciones con estas. No se nombra lo que no se conoce, así como tampoco se nombra aquello con lo que a duras penas nos relacionamos.»
                    Creo que ese comentario final no amerita muchas más explicaciones. Con esas palabras tuyas me das la razón, evidentemente sin darte cuenta.
                    Nosotros no «deseamos» nombrar a Dios… su nombre está ahí en las escrituras: YHWH o JHVH (latinizado).
                    Nosotros nos relacionamos con dios a diario NO «a duras penas». De modo que por ello usamos y seguiremos usando su nombre por toda la eternidad.
                    Salu2

                    • Saludos Neo y gracias por comentar
                      Mucho me gustaría que leyera la serie que le he propuesto entenderá de esa forma un poco más al Catolicismo y aprenderá algunas cuestiones históricas que son básicas si se quiere debatir de cristianismo.
                      1.
                      Cuando le introduje esa oración lo hice explicándole que esto Usted no lo entendería del todo y crearía con ello un “hombre de paja”. Parecería inapropiado tener que reflexionar sobre verdaderamente quién es el que opina, autoriza, etc. las cosas en una Iglesia, pues aunque todos digan que su “primer deber es para con Dios y Su Palabra” esto cuaja a través de varias personas u órgano bien establecido. Ustedes mismos no pueden hacer mucho alarde sobre esto, pues el argumento se viraría y se les acusaría de hacer lo que el Cuerpo Gobernante decide. Lógicamente lo que este decide, para Ustedes, es correcto y está en sintonía con Dios y su Palabra, pero es PARA USTEDES, para mí y tantos más: NO. Así mismo los católicos nos fiamos de la Madre Iglesia quien además es Maestra y lo es por las promesas de Cristo, por su sucesión apostólica y por tantas cosas más que no vienen al caso. Nosotros creemos, y nuestro “primer deber es con Dios y su Palabra” y tanto es así que al llevar esto al pie de la letra obedecemos a quien fue dejado por Cristo para estos menesteres. No encuentro yo en la Biblia nada que contraríe a la Iglesia, todo lo contrario, sin la Tradición y esta me resulta incomprensible, y quizás, terminase como ateo o agnóstico. Pero le recomiendo la serie en donde este punto es fundamental.
                      2.
                      Siempre he mantenido la misma opinión, `creemos´ que Dios no tiene nombre propio, pero reconocemos que entre sus títulos, honores y nombramientos YHWH ocupa un lugar especial, pues la identificación que alcanzó con este en toda la cultura judeocristiana fue y es inmensa. Acaso crees que en mi Iglesia no se trata tal nombre como sagrado, acaso crees que no se han dedicado libros y más libros sobre este tema, acaso crees que no hemos hecho el intento de incorporarlo en la liturgia o misa, etc.. Pero discriminamos muy bien, NO nos parece que Dios tenga un Nombre Propio, sino su naturaleza revelada por un YHWH, otro título que Él mismo se dio y tampoco nos desbordamos por la tendencia de que el uso de este YHWH es tan esencial. Pero el propósito del artículo es deslegitimar la forma Jehová que se pretende vender como correcta cuando no es más que un arreglo lingüístico, quizás una distorsión de ese Nombre de Dios que ustedes defiende tanto, aunque se haya hecho con buenas intenciones.
                      3.
                      No sé aquí cuál es el enredo, seré muy sucinto a ver si nos entendemos. Dios solo hay uno, la naturaleza divina solo existe en una esencia: Dios, para nosotros tres personas distintas, pero solo un Dios. Los otros dioses de los cuáles habla la Biblia no son verdaderamente dioses, no tienen naturaleza divina, sino que se les llama así tan solo para identificarlos de tal forma, pues eso suponían para la cultura de la que ellos provienen. Cuando yo digo, el dios Crono o el dios Morfeo, verdaderamente no los reconozco como dioses, pues no lo son según mis creencias, simplemente son inventos, como inventos son todos los provenientes del paganismo. San Pablo reconoce esto y asegura que esos dioses son ídolos que según el salmista “tienen ojos pero no ven, tienen boca …..”. El Hijo tiene la naturaleza del padre, por ello es Dios, no un dios. Al hablar de la Naturaleza Divina se mete en un terreno cenagoso, pues, aunque yo creo esto Usted no debiera tanto jajaja. Así como Dios tiene la naturaleza humana nosotros nos fundiremos al ser purificados como gotas en el mar que Dios es, pero esto no es tema de discusión ya que hila a muchos otros. Pero la cita que me ofrece es muy sencilla, San Pedro solo está diciendo que gracias a la Fe en Cristo obtenemos de él sus promesas que entre tantas cosas nos permiten escapar de las malicias del mundo, de las garras del Maligno, del dios de aquí jajaja. Esta naturaleza divina no es aquí, la misma que por esencia tiene Dios, sino que más bien es el manto, su protección, algo así como su bendición. El cristiano cuando se bautiza recibe 4 cosas, tres de ellas son el ser profeta, sacerdote y rey; esto último se refiere a la capacidad de reinar en nuestras concupiscencias dado al conocimiento y la fortaleza que Cristo nos ha de proporcionar, o sea, ser de naturaleza divina al estilo de II de Pe 1, 5.
                      4.
                      Jajajaja esto me da gracias, pareciera que estoy debatiendo con un niñato, no se ofenda, pero pretender decir que por el uso y abuso de lo que considera el Nombre Propio de Dios se relaciona más con Él mmmmmm, pero no caeré en lo mismo, ya le he dicho sobre esto. Nosotros nos relacionamos muchísimo con Dios, solo cambia la forma de referirse a Él, ustedes utilizan un arreglo para llamarle, o sea, Jehová y nosotros le llamamos como Él permitía que le llamaran Dios (Elohim) o el Señor (Adonay). Lo que le escribí y que usted interpretó retorcidamente no pretendía decir que Dios no tiene nombre propio porque con Él nos relacionamos poco, sino rebatir ese “deseo” que Usted piensa que existe en nosotros de nombrar las cosas, como si fuera algo intrínseco, algún tipo de reflejo innato que moviliza nuestra conducta. Lo repito Dios no nos ha dejado ningún “deseo” de nombrar, solamente nos dejó la inteligencia para saber que aquellas cosas con las que nos relacionamos debemos de llamarles de alguna forma para la mejor comunicación sobre ellas, ES QUE PARECE TAN FÁCIL.
                      Bendiciones y gracias por comentar.

                  • Neo

                    Hola José Carlos Pando Valdés
                    Agradezco mucho sus palabras y le garantizo que todo lo que hemos hablado ha sido recibido con decoro.
                    Si en algo le ofendí nuevamente reitero mis más sentida disculpas. Anhelo verle cara a cara en algún momento pues por esta vía se hace incómodo continuar charlando.
                    Está claro que entendernos no será posible. Pero al menos se hizo el intento. Lo dicho “. . .Porque somos colaboradores de Dios.. . .” (1 Corintios 3:9). A mí en lo particular me ha servido mucho esta charla amistosa. Estas palabras describen bien lo que siento:
                    “8 Porque Dios es mi testigo de cómo siento anhelo por todos ustedes en tierno cariño como el de Cristo Jesús. 9 Y esto es lo que continúo orando: que el amor de ustedes abunde todavía más y más con conocimiento exacto y pleno discernimiento; 10 para que se aseguren de las cosas más importantes, para que estén exentos de defectos y no hagan tropezar a otros hasta el día de Cristo, 11 y estén llenos de fruto justo, que es mediante Jesucristo, para la gloria y alabanza de Dios.” (Filipenses 1:8-11)

                    Hasta una próxima José Carlos Pando Valdés
                    Salu2

                  • Neo

                    Hola José Carlos Pando Valdés
                    Ya sé que me había despedido… pero estudiando ayer se me ocurrió hacerte una pregunta.
                    Primero te cito una triada de versos:

                    1.- “. . .Están pensando en hacer que mi pueblo olvide mi nombre. . .” (Jeremías 23:27)
                    2.- “. . .Dios no es injusto para olvidar la obra de ustedes y el amor que mostraron para con su nombre. . .” (Hebreos 6:10)
                    3.- “En aquel tiempo los que estaban en temor de Jehová hablaron unos con otros, cada uno con su compañero, y Jehová siguió prestando atención y escuchando. Y un libro de recuerdo empezó a ser escrito delante de él para los que estaban en temor de Jehová y para los que pensaban en su nombre.” (Malaquías 3:16)

                    Y la pregunta: ¿con quiénes te sientes identificados? ¿Con aquellos que quieren «olvidar el nombre» (1)… o con los «muestran amor al nombre» (2) y «piensan en su nombre» (3)?

                    Salu2

                    • Saludos Neo
                      Descuide, siempre atenderé a sus comentarios, aunque me gustaría mucho que leyera la serie que le he enlazado.
                      Al parecer no ha querido entender lo que varios comentarios atrás le explicaba sobre el Nombre de Dios, no he de repetir aquí lo mismo, sino que haré referencia tan solo a su pregunta.
                      Para la cultura judeocristiana y para muchas otras de la antigüedad, el referirse al nombre de la persona era referirse a ella, frases como tú nombre, el nombre, etc. se refieren solo a ti. No existe ningún mecanismo esotérico en esto a modo de egiptólogo loco, simplemente era una forma peculiar del lenguaje hebreo.
                      Cuando yo digo “tu nombre vivirá por siempre” no significa verdaderamente el nombre, es una forma de decir, para referirme a ti. Esto en castellano no se ve tanto, pues en nuestra cultura los nombres tienen poca importancia, pero para los antiguos y especialmente para los hebreos esto era una forma muy familiar de expresión que quizás surgió a la par de la importancia que para ellos tenía el nombre de alguien.
                      Desde este ángulo se pueden comprender todas las citas de la Biblia que se refieren específicamente al Nombre de Dios como pura especulación de eso, o sea, al Nombre, como gloria al nombre y no al hombre; y si bien la Biblia está cargada de este tipo de formas de expresión es entendible por otra cosa más, primero como ya le decía por cultura y segundo por la lucha incesante de esta contra la idolatría, en donde siempre se presentaba a Yavé como el único Dios.
                      Así la cita de Jeremías solo recorre este mismo camino, él lucha en contra de los falsos profetas, de esos que confunden con sueños ilusorios y vaticinan en el error. Cuando se dice “olvide mi nombre” es que se olviden de Él, no del Tetragrama sagrado.
                      Lo mismo “hace” San Pablo en Hebreos, quien pretende aminorar la impresión pesimista que pudiera haber producido en sus palabras precedentes recordándole a todos que Dios como justo se acordará de aquellos que obraron en Bien. Ese “hacia su nombre” o “para con su nombre” simplemente significa hacia Él o para con Él, no hacia o para el Tetragramatón.
                      Y en la cita de Malaquías lo mismo, la justicia pronto llegará y esta favorecerá a los que temen a Dios, o sea, a los que actúan con sabiduría y a aquellos que lo glorifica. Ese “reverencian su nombre” tan solo significa que lo reverencian a Él, lo que al escribirlo así tiene un sentido más fuerte dado la cultura hebrea, pero no repetiré lo mismo que ya fui demasiado redundante, déjeme mostrarle otra óptica.
                      Los tJ, que al principio eran llamados los Estudiantes de la Biblia, eran y son simplemente eso: personas que estudian la Biblia. Pero estudiar la Biblia es fácil, lo difícil es estudiándola saber lo que Dios quiere o lo que verdaderamente pasó. Grupos que estudian la Biblia son muchos, incluso los ateos leen las Escrituras y algunos lo hacen con bastante detalle, y sin embargo casi todos se equivocan ¿por qué? La respuesta es fácil, pero también tiene muchas aristas, dos de ellas son lo “fangosa” que esta es y su lectura como cuaderno de clases. La Biblia no se hizo para eso, no se concibió de esa forma. Pero ese grupito del que le estaba contando empezó a estudiarla y se encontró con una multitud de citas que alababan el Nombre de Dios, procesaron esto, y entendieron que era sumamente importante el Nombre Propio de Este, pues ignoraban la cultura hebrea. Así resultó una organización que le dio un peso cuasi mágico al Tetragrama sagrado y tan importante vieron la cuestión que quisieron quedar marcados como los únicos que rendían la correcta adoración llamándose los Testigos de Jehová.
                      Esta historia tiene bastantes sube y bajas, pero es que no es mi objetivo hablar sobre la historia de los tJ, sino más bien dilucidar el origen que para este grupo tiene esta cuestión, esto pasa cuando nos reunimos a interpretar la Biblia, de esto está llena la era cristiana, de bandas de fanáticos queriendo hablar por Dios con la Biblia, no se ofenda.
                      DLB

                  • Neo

                    Hola José Carlos Pando Valdés
                    Oye… ¿y la pregunta que te hice en qué quedó?
                    Has hecho exactamente lo que me dijiste que no querías hacer: repetir lo mismo.
                    Ya he leído cuánto link me has dejado, y no lo he hecho con el ánimo de criticar sino con el ánimo de entender. No me interesa perder el tiempo ni hacérselo perder a nadie, por eso me despedí de tí. Sin embargo la curiosidad mía está en «escuchar» de tus manos la respuesta a una simple prerrogativa. Por favor vuelve a leer el comentario anterior… o bue… deja… te lo copio y pego aquí mismo:
                    «Primero te cito una triada de versos:
                    1.- “. . .Están pensando en hacer que mi pueblo olvide mi nombre. . .” (Jeremías 23:27)
                    2.- “. . .Dios no es injusto para olvidar la obra de ustedes y el amor que mostraron para con su nombre. . .” (Hebreos 6:10)
                    3.- “En aquel tiempo los que estaban en temor de Jehová hablaron unos con otros, cada uno con su compañero, y Jehová siguió prestando atención y escuchando. Y un libro de recuerdo empezó a ser escrito delante de él para los que estaban en temor de Jehová y para los que pensaban en su nombre.” (Malaquías 3:16)
                    Y la pregunta: ¿con quiénes te sientes identificados? ¿Con aquellos que quieren “olvidar el nombre” (1)… o con los “muestran amor al nombre” (2) y “piensan en su nombre” (3)? »

                    La pregunta es sencilla, no requiere estudios universitarios ni teológicos. Me conformo con «OIR» tu respuesta.
                    Salu2

                    PD: Me alegra que reconozcas que los tJ somos «simplemente personas que estudian la Biblia». Te recuerdo sin embargo que la persecución relegiosa que hay en todo el mundo contra nosotros es «simplemente por eso».

                    • Saludos Neo
                      Sé que no le respondí sintéticamente a la pregunta, pero en el texto de mi comentario iba la respuesta. No obstante, seré más pragmático.
                      Repetí lo que consideré estrictamente necesario.
                      Cuando dices que de mí solo pretendes escuchar la respuesta a una simple prerrogativa te engañas a ti mismo, pues esa triada de citas están interpretadas para ti de una forma retorcida. Mi respuesta o bien no te sería entendida o bien te serviría para tergiversar más la situación ya que partimos de bases y premisas que no solo no son comunes, sino que también se contradicen entre sí.
                      Te lo pongo simple. A y B llegan a una conclusión dado M, presuponiendo que a ninguno le falte un par de neuronas ni que existan otro tipo de características externas que influyan en esa conclusión, esta debe de ser la misma. Pero qué pasaría si esa M es leída de forma distinta por A y B, esto lógicamente hace que la conclusión difiera. A y B creerán tener la razón, pues ambos se basan en su lectura de M, para ellos correcta.
                      Dándome cuenta de esto traté de desestructurar este mecanismo falaz y me dediqué en mi comentario anterior a desmenuzar esa M, a hacerle entender que nosotros (A y B) la comprendíamos de manera distinta. En mi opinión, su conclusión de M está basada en la ignorancia, en la praxis del hombre que quiere con la Biblia hablar por Dios, en el no reconocimiento de la Iglesia de Cristo y en el hacerle oídos a cantos del furor teológico que parecen correctos al ser vendidos con una sencillez y elocuencia dignas de admiración.
                      Mi respuesta tiene que diferir de la suya, pues partimos de ideas primigenias o premisas muy distintas. Si queremos entendernos habrá que necesariamente detallar esas proposiciones y volverlas lo más comunes posibles para ambos.
                      Pero bueno, ya verá cómo se mezcla esto, ¡eh aquí mi respuesta!
                      -No me siento identificado con aquellos que quieren “olvidar el nombre”, o sea, olvidarse de Dios, específicamente de Dios, no de su nombre.
                      -Me siento identificado con aquellos que “muestran amor a su nombre”, o sea, con aquellos que muestran amor a Dios y con aquellos “que piensan en su nombre”, o sea, que piensan en Él.
                      DLB, puede escribir y preguntar según le plazca. No se autolimite Usted mismo.

              • Neo

                José Carlos Pando Valdés
                Eres en verdad muy mordaz… jejejjee
                No hay problemas… la explicación filosófica fue bien entendida.
                Salu2

                Hasta nunca José Carlos Pando Valdés

                • Saludos Neo
                  Los católicos generalmente no somos muy mordaces y creo serlo bastante poco fuera de este blog. Recuerda que los dignos de lástima somos nosotros, las dianas constantes de la agresividad de todos ustedes, así que no creo que yo sea el hiriente.
                  He tratado de explicarle con el corazón en la mano, si me ha faltado tacto mis disculpas, sepa Usted que la intención nunca fue la de ser agresivo ni arrogante, pero hay cosas que deben de quedar bien en claro, es que si no fuera así, esto no sería verdaderamente !!Apologética!!
                  Ese «hasta nunca» mmmmmmmm
                  Dios te comle de bendiciones.

                  • Neo

                    jejejeje

                    • mmmmmmm, he recibido un testimonio de un señor de La Habana que ha quedado desalojado con su hijo. Ellos vivían con su tía, si no me falla la memoria, pero ella a causa de que estos eran católicos los expulsó. La señora es tJ y ahora convive con «hermanos de su fe» que al decir de su sobrino desean quedarse con su propiedad ya que sus únicos herederos son él y su hijo, quienes han quedado sin techo y creo que ahora sin trabajo?????? Testimonio este conmovedor y qué casualidad que el mismo haya llegado justo cuando decidió Usted comentar en mi blog.
                      DLB

                  • Neo

                    erichmontero@infomed.sld.cu
                    Abierto al diálogo… cuando desees… del tema que desees… con la traducción bíblica que más te guste… ¡así de simple soy!
                    Salu2

                    • Lea la serie que le dije y vaya haciendo las preguntas pertinentes.
                      DLB

                  • Neo

                    José Carlos Pando Valdés
                    No me sueltas… jejejeje
                    Y yo soy fácil de disuadir… jejejeje
                    Ese “hasta nunca” significa que no voy a tratar más del tema del nombre de Dios contigo (al menos no en este blog… jejejeje). Como te dije desde el principio mi «política» es la de no discusión y no imposición, como dice La Escritura:
                    “23 Además, niégate a admitir las cuestiones necias e ignorantes, pues sabes que producen peleas. 24 Pero el esclavo del Señor no tiene necesidad de pelear, sino de ser amable para con todos, capacitado para enseñar, manteniéndose reprimido bajo lo malo, 25 instruyendo con apacibilidad a los que no están favorablemente dispuestos; ya que Dios quizás les dé arrepentimiento que conduzca a un conocimiento exacto de la verdad, 26 y recobren el juicio fuera del lazo del Diablo, ya que han sido pescados vivos por él para la voluntad de ese.” (2 Timoteo 2:23-26)
                    ¡Por eso he insistido tanto en no querer ofenderte! Porque la agresividad es muyyy fácil. Pero dar «la otra mejilla» es algo que solo los que han cultivado «el fruto del espíritu» pueden hacer (Compara Gálatas 6:19-21 con Gálatas 6:22,23).
                    Mejor no tocar el tema de «los dignos de lástima» o «las dianas constantes de agresividad»… creo que eso no sería productivo para tí tratarlo… y menos aún si comparamos en ámbitos de Religión…
                    Te agradezco que me hayas «acompañado» en este «viaje» por tu blog… evidentemente he aprendido un montón… al menos sobre apologética:
                    La palabra apologética proviene del griego απολογία (apología), que designa la posición de defensa militar contra un ataque.
                    ¿Conocías esa definición? Espero que sí pues te comportas a la altura de la definición… sin embargo no soy uno que te ataca a tí… tú eres una persona muy importante para Dios y para mí… En vista de esta definición ahora comprendo mejor tu postura.

                    Ah!! Sobre ese «testimonio»… un consejo repetido:
                    (Eclesiastés 7:21, 22) “21 Además, no des tu corazón a todas las palabras que hable la gente, para que no oigas a tu siervo invocar el mal contra ti. 22 Porque tu propio corazón sabe bien, aun muchas veces, que tú, hasta tú, has invocado el mal contra otros.”

                    Y ahora te añado uno nuevo en varias versiones:
                    (Jer 1976*) Parece justo el primero que pleitea; mas llega su contendiente y lo pone al descubierto.
                    (DHH C* 2002*) El primero en defenderse parece tener la razón,
                    hasta que llega su contrario y le desmiente.
                    (BLA*) Se da razón al primero que habla; aparece su contrario y hay que revisarlo todo.
                    (NVI 1984) El primero en presentar su caso parece inocente,
                    hasta que llega la otra parte y lo refuta.

                    Ahora como diría Taladrit: «Saque usted…»
                    Salu2

                    • Saludos Neo
                      Hermano sinceramente ahora no tengo tiempo para las parafernalias que en este tipo de debates se propinan, su cita de Timoteo también yo se la pudiera dedicar, pero acá no nos dedicamos a este tipo de debates hirientes y sin base lógica, pues pretendemos desde el razonamiento (recuerde que esto es apologética) comprender que la fe católica es, entre tantas, la correcta.
                      Con lo del Nombre de Dios, ya yo le dije y creo que fui el primero en darse cuenta de que el debate no iba a ser fecundo, pues las premisas suyas y las mías son distintas.
                      Ahora estoy sumamente ocupado, pues solo me separa una semana de mi práctico y teórico de psiquiatría, y eso me pone los pelos de punta.
                      Insisto nuevamente en que los debates en este blog no se hacen con versos sueltos ni mentalidades parailógicas, normalmente cuando se cita la Biblia a uno le parece que dice entronizadamente la última palabra, pero ¡cuidado! Verdaderamente se engaña.
                      Los temas están abiertos, ya le dije el que me gustaría que leyera para que comprendiera más sobre el cristianismo y ahora mismo hay otro en pie de frontera, los hermanos de Jeús.
                      Chao y que DLB

  2. Hermes

    Es la primera exposición que leo en vuestra página y la verdad es que todo lo que expresa tiene más sentido con lo que expresan otros religiosos.

    Mi pequeña exposición sobre el verdadero nombre de Dios:

    El nombre de Dios es YO SOY.

    YO SOY el que YO SOY es un giro idiomático donde se expresa que Dios y el Hombre es el mismo Ser.

    Dios, al revés y al derecho, Soid Dios, Dios Soid, Soy Dios, Dios Soy, no me estoy burlando es para que veáis como el nombre se revela solo en vuestro idioma.

    • Si el Español no es su idioma se notó aquí a la larga, estos «giros» no demuestran lo que expone: Soy Dios es completamente diferente a Dios Soy, en la primera Dios es el que habla, en la segunda también es Dios el que habla, esto no es Inglés. Sois\Son no es lo mismo que Soy, responde a diferentes personas. Jajaja me parece aun más gracioso el que Dios y el hombre sea el mismo ser, eso es falso por completo, aun en sus muchos matices, que había que analizar uno por uno.
      Saludos

      • Hermes

        Se lo pondré en un contexto más sencillo, el Universo completo es el Mismo Ser. Si el hombre está dentro del Universo entonces el hombre es Dios, las rocas están hechas de Dios. No hay nada que no sea el Creador. Llevándolo a un término más complejo cada alma del universo incluidas las que están dentro de la especie humana es un fragmento del Creador que se individualiza a sí mismo. No saber eso es como no saber nada.

        • El Universo es distinto de Dios, es tan solo la creación de este, no una prolongación suya o la esencia de su ser, pero esto es un concepto cristiano de ver al mundo. Lo que Usted propone ni sé de dónde sale, no obstante, es completamente una suposición que ni se basa en nada sólido ni se puede demostrar en algunos de sus planteamientos, es simplemente otro dios Espaguetis.
          -Por general las partes gozan de la misma naturaleza que el todo que ellas forman, pero individualizadamente no son lo que en conjunción forman: una rama de un árbol no es un árbol es simplemente una de sus ramas, podrá tener la misma esencia: su naturaleza vegetal, pero hasta ahí. Así que aun cuando el hombre contenga una parte de ese dios no será él, pues hay que reunir muchos pedacitos para llegar allá.
          -Si una roca es también Dios por qué ese concepto de alma si los átomos que forman mi piel, mis huesos, etc. también son Dios, no entiendo bien ese concepto suyo.

          Y aunque pudiera ponerte más incongruencias lo dejaré aquí.
          Espero su respuesta, sonrío yo. Confieso que hacía tiempo no me divertía tanto, pues los comentarios eran ya de lo mismo con lo mismo.

  3. Saludos de nuevo.

    Ya se publicó el artículo completo y se ha dejado el enlace al final para descargar el PDF íntegramente.
    http://eldefensor.cubava.cu/2017/10/27/%D7%99%D7%94%D7%95%D7%94-jehova-un-nombre-para-generacion-tras-generacion/
    Saludos

  4. Buenas tardes.

    Le he dejado un PDF para responderle.

    Puede descargarlo desde aquí: http://eldefensor.cubava.cu/files/2017/10/JEHOVA_Un-Nombre-para-generación-tras-generación_.pdf

    Pronto se publicará el artículo en el sitio.

    Hasta entonces. Saludos.

    • Este enlace falla.

      • José Carlos Pando

        Buenas. He comprobado el link y fuciona. Pruebe desde aquí: יהוה (Jehová): Un Nombre para «generación tras generación».

        Saludos

        • Saludos, este link si descarga.

          • rb

            josé carlos pando, si realmente leiste el link que el hermano eldefensor te dejó, entonces entenderás mi comentario al señor alright, el dia 6 de octubre. y digo: SI REALMENTE LO LEÏSTE. Es sabido que usted le da mayor importancia y peso a la tradicion de la santa madre iglesia que a lo que realmente enseña la biblia. Buenas tardes.

            • rb te comportas tan insultante como ignorante. El link ya lo estoy leyendo y contestanto dentro de poco aparece mi respuesta. Y su respuesta a alright fue otra muestra más de ….., mejor ni digo de todas formas ni él le contestó.
              Para saber de lo que tanto habla sin saber le invito a que le eche un ojo a la siguiente serie: http://apologetica.cubava.cu/2017/08/07/serie-sola-escritura-no-tradicion-si/
              DLB

              • rb

                Yo también te voy a contestar dentro de poco. Últimamente he tenido mucho trabajo. A propósito; alright debe no haberme contestado porque el artículo en el link de eldefensor es lógica y argumentalmente apabullante. Comparado con el tuyo que es totalmente infantil, casi histérico. De eso (la histeria y el insulto) te voy a hablar cuando responda tu comentario del día Publicado 31 octubre, 2017 a las 1:39 AM. Si se es intelectualmente honesto, como parecer ser el caso de alright, tienes que reconocer que este artículo(el tuyo sobre el nombre de Dios) es ridículo, tal como lo es tu conocimiento de ginecología. Nos hablamos pronto.

                • Saludos rb
                  Usualmente no permito este tipo de comentarios en mi blog, pero como lo que me da es pena más vale publicarlo jajaja.
                  Yo estoy muy ocupado, pues además de estudiar Medicina que ya de por sí es bastante, tengo que enfrentarme a muchas otras cosas, por ello no he podido contestarle a El Defensor, pero con la ayuda de algunos amigos ya estoy terminando la tan añorada respuesta y créeme que es bastante pero bastante detallista. Pero te adelanto que si bien es verdad que la lógica del Defensor es buena, pues piensa muchas veces y no siempre se lleva por la pasión, se pierde en muchas cuestiones, como todos los demás protestantes y sectarios. No obstante, reconozco que es después de alright y yo el que más lógica y razón pone en estos temas, por ello le agradezco; pues sepa Usted que si en algo es certero SIEMPRE se lo reconoceré y le daré las gracias por ello.
                  Que el artículo de mi blog es infantil no lo creo, pero bueno, si lo que quieres es criticar, te puedo decir que es que está confeccionado para todas las edades y ¡mira que bien!, para los niños, o sea, para Usted resulta infantil, ¡logramos nuestros objetivos!, hasta los nenes lo entienden.
                  Que es histérico, ni idea de qué decir, solo puedo argüir que el problema es que lo lee alguien a quien la histeria le sobra y contamina lo que lee con su propia esencia. No sea insolente, sus escritos son más histéricos, más convulsivos que el escrito de mi blog no sé como no lo nota.
                  Que el artículo de mi blog es ridículo, ni te cuento.
                  Y que mis conocimientos de Ginecología también lo son, puede ser que sí, pero ya empecé a estudiarla, estoy en la segunda semana de la rotación y puede que ya sepa un poquitín más que Usted jajaja. Usted es el que se comporta ridículamente al decirme a mí semejante barbaridad, pero ya le he demostrado o mejor explicado que no es ridícula esta creencia, mira que cientos de personas creen en la Virginidad Perpetua de María y tienen mayor conocimiento de Ginecología que Usted.
                  De tajo decirle que ni una falta de respeto más, ni por su parte ni por la mía, solo ironías baratas y hasta ahí, que pienso siempre que esto a Dios no le agrada, quede con ÉL.

                  • rb

                    Millones creían que la Tierra era el centro del universo, y mire usted, curiosamente la iglesia apoyó aquella afirmación (incierta por cierto) y hasta persiguió y quemó en la hoguera a quienes insistieron en contradecirle. Millones también creyeron ser la raza superior y asesinaron a millones de sus semejantes, y mire usted, nuevamente la iglesia apoyó aquella barbarie (eran católicos los fascistas, ¿recuerdas?) Curiosamente Hitler juró ante la nación y el mundo que no dejaría a un solo testigo de Jehová vivo (En un libro de los testigos de Jehová bajo el régimen nazi, el historiador Hans Hesse comentó: «Aproximadamente cinco mil testigos de Jehová fueron enviados a campos de concentración, donde fueron ‘prisioneros voluntarios’, ya que podían liberarse en cuanto declararan que ya no pertenecían a la asociación. Algunos perdieron sus vidas en los campos, pero muy pocos renunciaron a su fe») le expreso estos datos para que vea cuan ridícula e infantil es su expresión: ¨cientos de personas creen en la Virginidad Perpetua de María¨. En el primer caso la ciencia misma se encargó de demostrar cuan ridícula era aquella afirmación (por la que repito fueron capaces de matar). En el segundo caso la historia nuevamente demuestra con claridad la verdad. En el mismo lugar donde Hitler profetizó que no volvería a mencionarse a los testigos, celebramos una asamblea internacional a la que asistieron miles y miles de nuestros hermanos. Así que puedes seguir esgrimiendo la virginidad perpetua de María. No importa cuán alto o cuántas veces lo repitan. No es verdad. Y aunque es verdad que sí creo en la concepción milagrosa de ella, es únicamente porque Jehová mismo lo anunció así en Isaías cap.7 vers.14: ´ ¡Miren! La doncella misma realmente quedará encinta, y va a dar a luz un hijo, y ciertamente le pondrá por nombre Emmanuel´. Pero ¿en donde dice Jehová, en su palabra escrita, la Biblia, que María iba a permanecer virgen hasta su muerte? En ninguna parte. Ya, ahora recuerdo. Sí aparece. Aparece en la declaración de ¨aquel viejito a un hereje…¨ Que, a falta de razón y lógica y apoyo por parte de Jehová, que en definitiva es quien dispuso lo primero (el embarazo por espíritu santo), le dijo a ¨aquel hereje¨: María es virgen te guste o no porque lo decimos nosotros y punto. ¿No es ridículo e infantil eso? Y hablando de nenes, hasta los nenes de minas de matahambre lo considerarían insultante. Me impresiona, no solo su soberbia sino su gran humildad: ¨reconozco que es después de alright y yo el que más lógica y razón pone en estos temasAquí estaba hablando de eldefensor)! Impresionante ¡Y no menciones más a ese señor(alright). Supongo que si tiene algo que objetar a mis palabras ya lo hubiera hecho. Aunque, repito, me parece ser una persona intelectualmente honrada. Por último, que usted ni ha explicado ni demostrado absolutamente nada respecto al tema que estamos tratando. Ni la virginidad de María ni el Nombre de Dios: Jehová. No se esfuerce, guarde neuronas para las clases de ginecología, no sea que termine desaprobando la asignatura. Buenas noches. ¿Entonces? La Biblia (Jehová) dice que Sí y la tradición der ustedes dice que No. Y cuando la Biblia (Jehová) dice que No, de nuevo la tradición de ustedes le lleva la contraria y dice Sí. En qué quedamos: ¿la chiva o los cinco pesos?

                    • Saludos rb,
                      Varias veces he tratado de hacerle entender que la apologética es, de lo relacionado con la fe, lo que más lógica y razón implica. Es necesario no solo la supuesta investigación histórica, sino también desesquematizar el intelecto juvenil que por fuerza de la cinética mental nos hace caer en conclusiones banales. Es necesario alejarse del sermón cotidiano, y no por malo, sino porque para ser justos tenemos que mirar desde afuera. Son cosas que en el camino, si Dios se lo permite, las irá cogiendo.
                      Estos “errores” hacen que sus comentarios estén cargados de una rabia ridícula, pues lejos de presentar argumentos de peso se introduce, por la fuerza de la pasión, en un mundo supervisado por su lente maquiavélica. Su predisposición psíquica es a interpretar todo lo católico como negativo y así tuerce y retuerce, y nunca dará con la verdad. Pero bueno, empecemos a demostrar esto y dejemos el prólogo aunque sea lo fundamental. ¡Pero no lo olvide! Ayúdese haciéndome caso -hermano mío-, yo no quiero que Usted se vuelva católico de ¡poom! sino que entienda que muchas cosas católicas no son tan malas como Ustedes las pintan.
                      LAS CIFRAS ALTAS
                      La mayoría no siempre tiene la razón, es más, la historia demuestra que la evolución casi siempre viene por pocas personas que en su momento no son aceptadas. No obstante, en el plano horizontal del conocimiento la mayoría, por reunir más materia gris, casi siempre tiene la razón. Pero aterrizando esto sería útil que Usted entendiera mejor mis palabras, pues nunca dije que las cifras altas tuvieran siempre la razón, sino que traté de escudar mi poco conocimiento de Ginecología preconizado a alta voz por Usted con el conocimiento de los demás que si saben bien de esta ciencia y que además creen en el dogma de la Perpetua Virginidad mariana. Ve como se enreda e introduce razonamientos que son infantiles.
                      LA TIERRA COMO CENTRO DEL UNIVERSO
                      La Iglesia católica ha sido en tendencia la fuerza que más le ha permitido a la humanidad desarrollarse. Digo en tendencia, pues no ignoramos las piedras de tropiezo que a esa evolución pusimos y ponemos al querer subordinar todas las esferas de la vida social bajo el manto de la fe; pero en una valoración minuciosa lo positivo rebasa, por mucho, a lo negativo. La ciencia de aquel tiempo y con ella la Iglesia se habían casado con el modelo geocéntrico de entender el sistema solar, y por su parte los católicos veían en él una mejor interpretación de “la creación perfecta de Dios” que tenía como centro al hombre. El modelo heliocéntrico no pudo probarse hasta muchos siglos después y esta fue la razón junto con el juego político que se cernía entre católicos y protestantes la que hizo que este no fuera aceptado. Tenga en cuenta que estamos hablando de cientos de años atrás. Hoy un científico inventa algo o dice algo y recibe muchas veces la condena de toda la Sociedad Científica internacional teniendo la razón; es algo que en la ciencia siempre pasa. He aquí otro de sus razonamientos infantiles. Pero bueno, no me voy a desmenuzar en esto, si desea saber más sobre tal cuestión me pregunta y le digo, aunque espero que haya entendido. No obstante, para que sepa más le digo que si en vez de la Iglesia católica los que en aquel tiempo vivieran fueran tJ todavía estuviésemos en taparrabos, pues expresiones como las que le dejo abajo, que aparecen en sus revistas, revelan lo dañino de sus creencias para la humanidad, razón por la que en muchos países son tan perseguidos. La Atalaya: 491. 15 de agosto de 1969. «(…) escuelas tienen consejos estudiantiles que lo animan a uno a seguir tras educación superior después de la secundaria, a seguir una carrera con un futuro en este sistema de cosas. No dejes que influyan en ti. No permitas que te ‘laven el cerebro’ con la propaganda del Diablo de adelantar (…) ¡A este mundo le queda muy poco tiempo! (…) Fija como tu meta el servicio de precursor, el ministerio de tiempo cabal, con la posibilidad de ir a Betel o al servicio misional.» ¡Despertad!: 15. 22 de agosto de 1969. «(…) quizás hasta seis u ocho años más para que obtengas tu título de una carrera especializada. Pero ¿dónde estará este sistema de cosas para ese tiempo? ¡Estará bien avanzado hacia su fin, si es que no habrá desaparecido en realidad!»
                      LOS CATÓLICOS FASCISTAS
                      Jajaja, aquí ya no es que no sabe razonar, ahora le sumamos su poco conocimiento histórico. No voy a darle información sobre ello, Usted no me la ha pedido. Es más, dígame cuáles son los datos históricos en los que se apoya para hacer semejante acusación. Difamar es un pecado. Cuándo la Iglesia apoyó el holocausto, jajaja es que me da risa, aunque también deseos de llorar, sentimiento ambivalente que se siente por el hermano-enemigo jajaja. Hitler dijo tantas estupideces que no mencionarlas sería lo mejor, busque la biografía de San Maximiliano Kolbe cura católico que también corrió la misma suerte que muchos tJ para que más o menos tenga una idea.
                      –Y ya le dije por qué hice referencia a esos “cientos de personas”, espero que lo entienda, pues al final si tres testigos indoctos creen X y decenas de personas creen Y, no pienso que los tJ tengan mucha razón. Aunque la teología no es matemáticas, por lo que dejarlo ahí sería muy criticable, por ello le invito a bailar en el escenario de la apologética que de eso es el blog.
                      –Puede mencionarme UN hombre que haya muerto por sus creencias científicas bajo el tribunal de la Inquisición. UNO solo.
                      –Y allá va “No es verdad”, por qué no es verdad porque a Usted no le da la gana, pues mira que bien, el cielo es verde y chirrín chirrán. Le he dicho que aquí no se trata de lo que Usted crea o de lo que crea yo esto es razón y lógica.
                      –En su palabra escrita (Biblia) Yavé no dice que María permanecerá virgen, aunque hay algunos elementos bíblicos que serían muy coherentes con esta creencia. Lo dice la Tradición Apostólica Oral que también es palabra de Dios y de la que ya le hablé en mis comentarios anteriores. Si no quiere ver no vea, a mí se me agota la paciencia por repetir lo mismo y luchar contra elementos que se revuelcan en la trivialidad.
                      –No entiendes nada, nada, absolutamente nada; ya hasta me está pareciendo que lee de milagro. Por Dios “aquel viejito” no dijo tienes que creerlo porque nosotros lo decimos y punto. Él estaba haciendo coherente lo que TODOS LOS CRISTIANOS CREÍAN con los problemas biológicos. Lea de nuevo la frase y entienda que él no está haciendo una apología de la virginidad de María, lo que sí hace en el resto de su respuesta, eso se creía por TODOS (allí no habían tJ, ni protestantes, ni gente posterior a Cristo por miles de años), él lo que pretende es hacer ver abusivos a los que pretenden una cosa aceptando otra. Joviniano decidió un día dejar de creer en lo que siempre se había creído por Tradición y la razón fue su llana lógica, exactamente lo mismo que pasa con Ustedes. Por ello esto no es ridículo ni infantil, veo que no siguió la lógica que le propuse en mis comentarios anteriores.
                      –Lo que dije sobre alright y El defensor lo mantengo. Y pienso que si el primero no le ha contestado es porque no le motiva la fe, y no quiere perder el tiempo con personas insultantes y algo irracionales. Para mí el panorama es distinto y por ello le leo y respondo.
                      –Yo no tengo que probar la virginidad de María eso ya está probado en el cristianismo original, pues viene con él intrínsecamente, son Ustedes, los que nacieron ayer a manos de hombres y mujeres “iluminados”, los que pretenden tan solo basarse en menos de la mitad de lo que Jesús nos dejó, los que quieren jugar a la piratería cristiana, los que tienen que demostrar que dicha doctrina es falsa Y ESO NO LO HA HCEHO. HÁGALO.
                      –Gracias por el consejito sobre la finalidad de mis neuronas jajaja.
                      –Y el “remandingo” que forma en lo último de su comentario, mejor le digo que no lo entiendo. Haber, póngame un ejemplo, pues Biblia y Tradición no se contraponen.
                      DLB

  5. alright

    jajjaja, si, bueno, me gustan los temas misteriosos, no solo de la biblia, sino de cualquier rama. Lo que tiene muchas teorías, aquellos que puede ser fantstico o realidad. Pero sobre todo, me deleito investigando.

    Es que como comento tanto, luego se me olvida donde comenté. Tambien es que me la paso mucho tiempo en internet investigando. Donde fue que me respondio??? a que artículo se refiere???

    salu2

  6. alright

    Excelente articulo, te felicito. A pesar de q no creo en Dios como bien sabes, nucan habia leido un articulo que explicara tabn bien la inexactitud del nombre Jehová…

    un abrazo…

    • Saludos
      Pues Gracias, aunque como siempre a Usted le agrada lo que puede significar oscuridad para el cristianismo, bueno en realidad no creo que sea tan así.
      Ya le respondí a su comentario anterior hace tiempo y Usted no me responde ¿por qué?

    • rb

      buenas noches @alright, ¿no habrás querido decir: la inexactitud del articulo sobre el Nombre de Dios. JEHOVÁ?

      • Veo que no ha entendido nada, por qué no lo vuelve a leer y nos dice en qué no concuerda con el artículo.

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