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Minientrada !!!Atención!!!

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El contenido que aparece abajo fue publicado hace días, si bien tan solo pocos lectores dejaron comentarios hemos decidido publicar la serie dada la rapidez con que el hermano Yordany Dávila Báez ha publicado un escrito (que según él) pinta a Constantino como fundador de la Iglesia Católica. Para ir a la entrada principal de la serie clic aquí.

Saludos:

Este blog vio la luz hace aproximadamente cinco meses, con algunos objetivos claros y precisos (ver aquí). Hasta ahora cuenta con más de diez artículos que reunidos principalmente en la serie «La `magia` de los Santos» ponen de manifiesto la doctrina católica en tal asunto. Pese al corte de la página, apologético por excelencia, no hemos logrado reunir a un grupo numeroso de lectores que sigan nuestros escritos, las visitas son pobres y los comentarios paupérrimos. Por esta razón habíamos dejado de publicar artículos nuevos. Sin embargo, dado a un ligero aumento en la actividad del mismo por parte de sus lectores hemos decido continuar con una nueva serie sobre si fundó Constantino I, el Grande, la Iglesia Católica Apostólica Romana.

Tal tema nos fue “sugerido” por el hermano separado Yordany Dávila Báez administrador del sitio «Reforma Evangélica XXI-Para los que toman en serio la Biblia» en su menú Pregunte Aquí (clic para ver la sugerencia). Sus palabras fueron:

¿Sus orígenes en el primer siglo? ¿Qué los fundo el mismo Cristo? (…) Los orígenes del catolicismo no están ahí donde tú los pones, la Iglesia Católica Romana no es más que el resultado de la terrible degradación moral y doctrinal sufrida por el naciente cristianismo durante los tres primeros siglos, coronada por el hipócrita de Constantino. O sea, el catolicismo no es más que la perversión de la verdad, puro sincretismo e idolatría en exceso, mira si la ceguera de los católicos es grande, que Uds. afirman que no son idolatras.

De hecho, tal acusación es repetida como cacareo de gallina por numerosos miembros de sectas y denominaciones históricas protestantes, llegando en muchas ocasiones a ser esta parte de sus creencias oficiales, como ocurre con los Adventistas del Séptimo Día.

Trataremos pues, con la ayuda de la Biblia, la Tradición y la Historia Eclesiástica demostrar que lo arriba planteado no es más que otro artilugio protestante salido de la ignorancia, la malicia o al menos la necesidad.

SIN EMBARGO, para que dicha Serie sea publicada quisiéramos contar al menos con quince lectores interesados en este tema. Si Usted lo está favor de comentar Sí, con el nombre con que habitualmente se identifica en nuestro blog u otros (este nombre no tiene que ser el suyo propio solo su identificación en el sitio).

 

 
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Acerca de José Carlos Pando Valdés

Gracias por dedicar parte de su tiempo a la lectura apologética, tan ncesitada dentro de la Iglesia actual. Que Dios lo colme de Bendiciones.

20 Comments

  1. Gurevich

    Siempre he sido de la opinión de que si hay alguna iglesia que es continuidad de la iglesia primitiva es la iglesia católica –incluida la ortodoxa– indivisa. Independientemente de que existan argumentos históricos que lo pueden poner en duda –y esto lo pongo para no ser absoluto–, no existe ni por asomo ninguna otra denominación cristina que pueda ostentar tal continuidad histórica… mucho menos las denominaciones protestantes con una historia muchos más joven y muy evidente para todo el mundo.

    Normalmente me parecen muy buenas las series que he leído en este sitio, al menos no está argumentado con fanatismo ciego, sino más bien con evidente sentido común.

    Saludos

    • Gracias por su comentario, pero recuerde que esas series solamente las conformamos como tal, pero son escritos sueltos que encontramos en Internet a sus escritores originales el mérito verdadero.
      Quede con Dios.

  2. Chan

    Hola, me gustaría mucho poder participar más abiertamente de los debates acá, pero por desgracias no poseo el tiempo para eso, pero si me gustaría sugerir la página apologeticasiloe.net en la cual muchos de estos temas están muy bien explicados y argumentados por especialistas en el tema, y que aunque tal vez no convezan a los protestantes (a causa de su estrechez de mente) njos puede aclarar bastante a nosotros.
    Gracias a las personas que están haciendo posible este blog, en verdad lo necesitamos, muchas bendiciones y sigan así.

    • Saludos Chan,
      Ya veníamos contando también en nuestras fuentes con apologeticasiloe.net, una gran página. Gracias por reconocer nuestro esfuerzo y que también a ti Dios te bendiga.

  3. Elier Rodriguez Morales

    Estoy de acurdo con usted y le celebro que defienda su fe, eso es lo que una persona fuertemente sustentada en sus creencias haría (más una persona avierta a sugerenciasd como usted )Siga su ruta con fe y oracion pidiendo la direccion divina.

  4. JoseCuba

    Pues adelante el debate.

  5. El argumento de «sola fides, sola gratia, sola scriptura» a primera vista convincente, presenta graves fallas. Ya ello es materia conocida, aunque no esté de más recordarlo.
    En primer lugar, el Evangelio no cayó del cielo ya mecanografiado y listo para la imprenta. Se formó sobre la base de la tradición, de las enseñanzas orales y las costumbres establecidas por las primeras comunidades. Toda la Escritura fue Tradición en su momento. Nuestra fe, nuestra liturgia, fueron concretándose poco a poco. Y como aquellos tiempos fueron bien distintos de los nuestros, y no se daban situaciones comunes hoy día, para saber cómo comportarnos según las enseñanzas de Cristo en la actualidad necesitamos no solo leer con cuidado aquello que está escrito, sino interpretarlo según se creyó en fe siempre (la Tradición) y lo que ha enseñado siempre la Iglesia (el Magisterio). No hay de otra. Porque en cuanto nos encontremos con la primera situación que no se daba en aquella época, y sobre lo cual no hay nada específicamente escrito, estaremos fritos…
    La Sucesión Apostólica (concepto que no se maneja en las iglesias surgidas de la Reforma) nos garantiza que se mantiene la fe transmitiéndose tal cual a través de los siglos. Es la garantía de que no se está enseñando otra cosa que lo que se recibió desde el principio. Si esa cadena se rompe, ya no hay tal garantía.
    Por otra parte, y esto es sumamente importante, tan importante que paradójicamente muchos no lo toman en cuenta, «sola scriptura» puede hacer pensar que cualquiera puede estudiar la Biblia (muy cierto) y que cualquier opinión que se forme cada cual a partir de tal lectura es válida y tiene el mismo peso (falso de toda falsedad). No, no basta. No todos tienen el mismo discernimiento; por eso lamentablemente el pastor de una comunidad en ocasiones opina una cosa y el de la comunidad de al lado opina otra diferente; cada día se funda una nueva comunidad protestante, que a su vez en día de mañana se escindirá en otra(s) más. Una anécdota. Cuando estudiaba en el ISECRE (Instituto Superior Ecuménico de Ciencias de las Religiones) junto con fieles de distintas confesiones (en mi equipo estaban una ortodoxa griega, una pentecostal, un cristiano «por su propia cuenta» muy cercano a los metodistas, una presbiteriana y yo, católico) el profesor de Nuevos Movimientos Religiosos (con larga experiencia en el Consejo de Iglesias) nos contaba que la Oficina de Asuntos Religiosos había dejado de registrar las iglesias pentecostales cuando ya iban por diez; que habían dicho «ni una más».

    Resumo: la interpretación doctrinal de las enseñanzas de las Escrituras no se le puede dejar a cualquiera. Si cada vez que hay un desentendimiento o duda en algo la solución es fundar una nueva iglesia, algo anda mal. De ahí la importancia de la Tradición y el Magisterio.

    Sobre el «sola fides» tenemos que la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación, documento conjunto de las Iglesias Católica y Luterana de hace varios años, recalca que las buenas obras y la fe van juntas; no se concibe una sin la otra. No puede enseñarse otra cosa sin ir en contra de la carta el Apóstol Santiago. Asimismo se reconoce, en relación con el «sola gratia» que el ser humano no puede salvarse solo y por sí mismo, sin la gracia que Dios en su libre voluntad, le ofrece. Ahora bien, la idea de la predestinación en relación con ser salvo o no, como entiendo que se plantea en la teología calvinista, que Dios ha predestinado a algunos a la salvación y a otros a la condenación, no la podemos aceptar. No es ese el Dios que conocimos; no es ese el Dios que se encarnó por amor a la Humanidad. Conviene recordar, entre otros pasajes, Mc 16,16; Jn 3,17; Jn 10,9; Hech 2,21; Hech 16,31; I Tim 2, 4-6; Rm 10,9-13; Dios quiere que todos sean salvos. A nosotros nos toca poner de nuestra parte aceptando a Cristo.

    • Saludos
      Bien por Usted hermano. Aunque ese «frito» -del que comparto su sentido- no me parece deba ser absoluto.
      Paz y Bien

  6. mayralberto

    Por cierto, en relación con la palabra «veneración» que tanto parece preocupar, cualquier buen diccionario saca de dudas. Ahora mismo, consultando el Gran Diccionario Larouse (una versión digital, no lo tengo en papel) veo que tiene las acepciones: 1) Sentir o mostrar una persona gran respeto por una persona o cosa (pone de ejemplo «venera a sus abuelos» y lo asocia con el verbo reverenciar; 2) Dar culto a Dios o a las cosas sagradas.

    Por ninguna parte aparece que se entienda que una imagen «es» lo que pueda representar, o que se entienda así. Si se venera a una persona o institución , se le está respetando por lo que vale; si se «venera» una imagen, lo que se hace es adorar a Dios.

    Una vez que ha quedado claro esto, podemos seguir debatiendo, siempre con la mira de lograr claridad. Por cierto, un tema que siempre me ha llamado la atención es la gran división existente entre las distintas confesiones surgidas de la Reforma, incluso a veces entre iglesias pertenecientes a la misma confesión, por aspectos que en mi opinión no tocarían diferencias graves de doctrina… Por ejemplo, Convenciones Bautistas Occidental y Oriental, el sinnúmero de iglesias pentecostales diferentes, el celemúín de Iglesias Reformadas… ¿acaso no creen lo mismo? Al menos en nuestra fe católica lo que cree un fiel en Roma lo cree asimismo un fiel en Timbuctú, salvo las diferencias de liturgia (por ejemplo, rito romano, rito sirio, etc.) que no afectan para nada lo que debe ser creído, sino se refieren solo a la forma en que se expresa la fe.

    • Saludos
      Comparto su opinión. Algo similar plantee en el blog de Yordany.
      Tengo lista una serie que se llama “Tradición Sí, Sola Escritura No” que trata entre tantas cosas lo que me sugiere. Pero si no reunimos 20 lectores, para un tema tan candente….
      A lo simple (aunque creo que Usted lo sabe, lo que es parte del cinismo): En la Iglesia Católica solo interpreta válidamente el Magisterio de ella, dictaminando principalmente en sus Concilios Ecuménicos lo que se ha de creer o rechazar. Creemos nosotros que todos estos procesos están inspirados por el Espíritu Santo. Además, toda creencia tiene que encontrar respaldo en la Tradición Apostólica Oral y estar implícita o explícitamente en la Biblia. Los protestantes usan (a nuestro modo de ver) una mala y herética metodología llamada Sola Escritura (con su famoso libre examen), de esta forma cada uno puede interpretar y así lo hace, aunque como humanos al fin las ideas de unos aplacan a las de otro. Así analizan la Biblia con lupa pretendiendo encontrarlo todo en ella, pero esto ¡no resulta! y las consecuencias son que las Escrituras “llegan” a hablar lo que a ellos les plazca. Mentes diversas se enfrentan a “un papel” y diversas serán sus interpretaciones. Más la Biblia que resulta “muy fangosa”. Esto no es tan así por eso le dije arriba A LO SIMPLE.
      Paz y Bien

  7. Mabel Mesa

    Considero muy importante la publicación de los artículos, sobre todo para lograr la aclaración de todos los puntos donde se acusa a los católicos. Son muy desagradables esas acusaciones, llenas de odio, que contradicen precisamente las enseñanzas de Cristo, que todos debemos seguir.

  8. mayralberto

    Claro que sí. El tema es necesario. Sin embargo, me parece que en este caso corres el riesgo de confundir «apologética» con «no te voy a dejar pasar ni una»…
    Apologética es defensa inteligente y con caridad, de nuestra fe. Debo suponer en los hermanos separados la misma sinceridad en su fe protestante como la mía en mi fe católica. Solo así podré hacer una exposición sana y coherente del tema que nos ocupa. Así podré decir: «estoy convencido, por esto por esto otro», o «tu argumento no me convence, por aquello de más allá.» En caso contrario, volveremos a la época de las guerras de religión… Imagínate, en este año en que se cumplen 500 años de la reforma protestante.
    Vengan, pues argumentos de una parte y la otra, y expongamos nuestro criterio sin miedo y con la caridad por delante.

    Alberto García Fumero

    • Saludos
      El significado que le damos en este blog al término Apologética es el dado por el Dr. Riaño Gil, se aplica a la defensa y justificación racional de toda la religión católica, realiza una legitimación científica y perennemente válida de toda la fe. Esto más menos quiere decir que cuando la Teología define algo que debemos aceptar, la Apologética explica el por qué lo debemos aceptar, de ahí la necesidad de ella en estos tiempos donde constantemente la fe está siendo bombardeada e incluso dentro de fieles que se dicen llamar católicos pero van en contra del Magisterio de la Iglesia. No obstante, entendemos el llamado que nos hace y la invitación a tener tacto en este asunto. Confié en que creemos en la sinceridad con que nuestros hermanos separados aceptan sus doctrinas, también creemos que la secta Verdad Suprema terminó con la vida de decenas de personas en Tokio porque así lo encontraban bien o que en buena voluntad un musulmán le arrebata la vida a cientos de personas incluyendo la suya; pero no por esto dejamos de criticar su fanatismo aberrante. No obstante, le repito para que no se sienta atacado, entendemos el llamado que nos hace GRACIAS.
      Usted es el primero, vamos a ver si logramos reunir otros 14.
      Paz y Bien

      • mayralberto

        El uso de la violencia no viene de Dios. Con esos no puede existir ningún tipo de diálogo ni razonamiento, porque ahí no aparece Dios por ninguna parte, solo los bajos instintos de un animal enfermo.
        Y no veo por qué habría de sentirme atacado.
        Por cierto, puse un comentario en el blog a que haces referencia. Está pendiente de moderación.

        • José Carlos Pando Valdés

          Saludos,
          Hermano en este blog defendemos precisamente lo que creemos es la Teología católica, SIN CREER SER LA VOZ INFALIBLE DE LA IGLESIA, ni mucho menos su Magisterio, tan solo tratamos de propagar sus enseñanzas y hacer ver que son las correctas, mediante el uso de la lógica y muchas otras herramientas. Precisamente, por ello, nos podemos equivocar o escribir algo en el que Usted capte un matiz diferente al que yo quisiera expresar, tenga en cuenta que aquí son solo palabras, pero el lenguaje corporal y la cadencia del habla faltan por completo. He aquí la razón por la que entendí que podía “sentirse atacado”, pues prácticamente le dije que lo que me sugería no iba a ser nuestra práctica, le di las Gracias y le pedí que confiáramos en nosotros.
          TODOS somos personas y como tal todos somos buenos, pero inclinados al mal, el hombre no es como lo planteaba Lutero (más menos) y Calvino en su pesimismo, la famosa “depravación total”. La Iglesia enseña que el hombre tan solo está debilitado en sus fuerzas. Por ello vale el diálogo con los de aquí y con los de allá, con los que son así o asá. Los puntos están en las reglas del juego (ver aquí).
          En este tiempo, el uso de la violencia es injustificable por la Biblia.
          Ya leí su comentario, solo le pido que nos ayude con la propaganda a nuestro blog, cuando comparta sus opiniones, enlazando a él. Fíjese en mi comentario si quiere ayudarnos.
          Paz y Bien

    • Yordany Dávila Báez

      Tranquilos, que aquí no va a formarse ninguna guerra, además ya la inquisición dejo de funcionar, ¿Creo yo no?, solo será un debate de opiniones. Y por el seguimiento no te preocupes que lo habrá.

      • Saludos Yordany,
        Por supuesto que no va a ver ninguna guerra, pero entiendo al hermano mayralberto cuando nos llama a la reflexión en el tenor de nuestras conversaciones.
        Hermano como le he pedido, utilice el cinismo con un poco más de discreción si el asunto no lo requiere. La Santísima Inquisición como tal, ya no funciona y su puesto fue tomado por la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. No creo que nos vayamos a desvivir ahora por los destrozos de la Inquisición, esta utilizó las herramientas de su tiempo y por ello así fueron de cruentas; pero tampoco la cosa es así y en muchos lugares sobreabundó la dulzura que no permitió Lutero con su famosa carta: Contra las hordas ladronas y asesinas de los campesinos o con el caso de las brujas de Salem, o recientemente la destrucción inapropiada por parte de tres gatos protestantes de Brasil de la Imagen de la Aparecida. No crea que quiero decir que los protestantes son más malos que los católicos, ni nada por el estilo; solo estoy defendiendo a la Iglesia de lo que creo fue un cinismo malintencionado, por suparte. Todos hacemos mal, los de aquí y los de allá, pues nuestra naturaleza humana así se comporta, las ideologías nos pueden ayudar pero no van a variar tal cuestión.
        No obstante, como le dije no nos desvivamos en estas pajitas y vayamos al grano que es la DOCTRINA, ya habrá tiempo para esto, mientras tanto le aconsejo el libro “Leyendas negras de la Iglesia Católica” de Vittorio Messori.
        No le había contado, ya son tres ¿podrán ser once más? Veremos quien tropieza con esto y se anima.
        Bendiciones

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