Comunión de los Santos, Intercesión de los Santos, Santos

Minientrada La consistencia de la intercesión I

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tituloEste artículo forma parte de la Serie: La “magia” de los Santos. Para ir a la entrada principal (que contie el enlace de los temas tratados) haga clic aquí.

Este punto se encuentra en dos artículos. Para leer La consistencia de la Intercesión II haga clic aquí.

2. La consistencia de la intercesión

2.1 ¿Qué es?

Es muy frecuente que los protestantes entiendan el concepto de la intercesión de los Santos de un modo equivocado. A menudo piensan que los católicos adoran a los Santos (María incluida) como si fueran dioses, y que estos Santos escuchan nuestras oraciones y nos conceden nuestras peticiones si así lo desean, y que por su gran poder pueden obrarnos milagros. Por este motivo piensan que rezar a los Santos es idolátrico.

Sin embargo esto no es en absoluto así. Solo a Dios se adora y los Santos del Cielo (María incluida) no tienen por sí mismos ningún poder ni capacidad de conceder nuestras peticiones o de obrar milagros. Ellos no son personajes que ocupen el lugar de Dios (que es lo que se llama idolatría), sino que su función es la de interceder por nosotros ante Dios, o sea, hacer de intermediarios. Es un papel similar al de los ángeles, que actúan como mensajeros entre Dios y los hombres (y también interceden), pero que no tienen más poder que el de ser instrumentos de Dios.

Cuando hablamos del tema de la intercesión de los Santos, nos estamos refiriendo a que las personas que están con Dios en el Cielo (incluidos San Antón, la Virgen y mi abuela Carmen) tienen capacidad para pedir a Dios por nosotros por iniciativa propia o por petición nuestra, lo mismo que nuestros hermanos que aun habitan con nosotros. O sea, afirmamos que todos los cristianos, estén en este mundo o en el Cielo, pueden interceder por nosotros.

La veneración a los Santos y a María (obviamente santa) son dos aspectos de un mismo fenómeno, no dos cosas distintas. Se venera a María porque es la más santa de todos los seres humanos; su veneración es pues un caso hiperbólico de la veneración a los Santos. Por tanto ambos tipos de veneración se basan en la creencia en la Comunión de los Santos, o sea, la convicción de que los cristianos, vivos o muertos, están unidos en Cristo y por ello pueden interceder entre sí y ayudarse espiritualmente. 2

Dicha Comunión es una unión fraternal en el Cielo: El banquete que usa Jesús como símbolo de la comunidad con Dios (Mateo 22: 2; Lucas 22: 29; Mateo 8: 11-12; Mateo 5: 6) es de alegría, con amigos, es un banquete nupcial. El banquete de bodas es una fiesta magnífica en la vida del hombre sencillo, ya que se da mucha comida (Mateo 22: 4) y vino hasta saciarse (Juan 2: 1-11) y se reúnen los invitados, vestidos de túnica nueva (Mateo 22: 11). Así es como están los justos en el Cielo y a lo que aspiramos todos los cristianos pues el mismo Jesús anunció que el destino final del hombre es un estar con Él (Juan 14: 2-3).

Empecemos pues, aclarando conceptos sobre qué dice la doctrina católica al respecto, para desechar de entrada acusaciones que no tienen fundamento:

“Los Santos, que reinan junto con Cristo, ofrecen a Dios sus propias oraciones por los hombre3s. Es bueno y útil invocarlos humildemente, y recurrir a sus oraciones y ayuda para obtener beneficios de Dios, a través de su Hijo Jesucristo Nuestro Señor, quien es nuestro único Redentor y Salvador.”

                                Concilio de Trento, Ses. XXV

El cristiano puede dirigir su oración directamente a Dios, o puede dirigirla a través de un santo para que este la presente a Dios. Solo Dios tiene el poder de atender a nuestras oraciones y conceder nuestras peticiones si así lo desea.

Nota: Las interrogantes que de este aspecto puedan generarse pidiendo respaldo escritural serán tratadas más adelante. (Por ejemplo, se pudiera cuestionar dónde en la Biblia se respalda el hecho de que algún santo pueda oírnos; pero lógicamente esto aparecerá en el punto: ¿Pueden los muertos interceder? ¿Son conscientes estos de nuestras oraciones?). En concreto es finalidad de este acápite definir qué entendemos los católicos por intercesión y eso “no exige” respaldo bíblico exhaustivo, pues se trata de la consumación doctrinal de diversas partes. Así en palabras del Catecismo de la Iglesia Católica (CIC): “Interceder, pedir en favor de otro, es, desde Abraham, lo propio de un corazón conforme a la misericordia de Dios. En el tiempo de la Iglesia, la intercesión cristiana participa de la de Cristo: es la expresión de la comunión de los Santos. En la intercesión, el que ora busca «no su propio interés sino el de los demás» (Filipenses 2: 4), hasta rogar por los que le hacen mal (recuérdese a Esteban rogando por sus verdugos (Hechos 7: 60), como Jesús (Lucas 23: 34))” Número 2635

2.2 Intercesión en la Biblia

Son múltiples los casos en los que encontramos en la Biblia ejemplos de intercesión, solo serán citados los más conocidos.

Abraham intercedió ante Dios intentando salvar a los habitantes de Sodoma (Génesis 18: 16-33), Moisés muchas veces intercedió ante Dios por su pueblo (Éxodo 32: 12-14), Daniel intercede por su pueblo en Babilonia (Daniel 9: 18-19), y en estos y otros muchos casos, esa intercesión logra que Dios perdone a quienes le han ofendido, y lo hace por causa del justo que pide por ellos.

Igualmente en el Nuevo Testamento tenemos casos de intercesión. La Iglesia pide a Dios por la liberación de Pedro, preso en la cárcel (Hechos 12: 5), María intercede ante Jesús por los esposos de Caná (Juan 2: 1-5), y San Pablo menciona la oración de intercesión en multitud de ocasiones:

“Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos; el cual nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que aun nos librará, de tan gran muerte; cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don concedido a nosotros por medio de muchos.” 2 Corintios 1: 9-11

En sí, todos podemos ser intercesores:

“Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;” Efesios 6: 16-18

Si aquí, en la tierra, debemos de orar siempre intercediendo unos por otros, entonces con mayor razón será así en el Cielo. Este es el caso de los Santos que continúan amando pero ahora en plenitud:

“El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.” 1 Corintios 13: 8

Nota: Otros ejemplos sustanciales: Números 12: 10-14; Job 42: 7-9; Mateo 15: 23;…

2.3 ¿Solo Jesús puede interceder? (Mediador)

Existe una cita estrella que es la más usada para negar la intercesión de los Santos, y es una afirmación de Pablo en la que se dice que no hay más mediador que Jesús, y por tanto se supone que los Santos no pueden mediar:

“Porque uno solo es Dios y uno solo es el mediador entre Dios y la humanidad: el hombre Cristo Jesús.” 1 Timoteo 2: 5

Pero es que la Iglesia nunca ha negado eso, solo Jesús es el mediador entre Dios y los hombres, el papel de los Santos y la Virgen (María) no es conceder nuestra peticiones, sino escucharnos y presentarlas a Jesús. Ellos por sí mismo no pueden concedernos ninguna gracia. Además, si analizamos ese versículo en su forma griega original nos encontramos con esto:

εἷς γὰρ Θεός, εἷς καὶ μεσίτης Θεοῦ καὶ ἀνθρώπων, ἄνθρωπος Χριστὸς Ἰησοῦ (= eis Theos eis mesites, kai Theou anthropon, anthropos Christos Iesous)

Que literalmente significa: “Un Dios (y) un mediador, entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre”. Pero para decir “un mediador” utiliza la palabra “eis”, que no es necesariamente excluyente (igual que cuando digo que en el barco hay “un hombre” no necesariamente digo que es el único hombre que existe). Podía haber usado “monos”, que sí es excluyente. De todas formas la Iglesia suele traducir “un solo mediador” precisamente porque sí considera a Jesús el único mediador entre Dios y los hombres. Como hemos visto, María y los Santos no median entre Dios y los hombres, sino solo entre los hombres y Jesús.

Pero para ponernos piedras en los zapatos, los protestantes llegan a su conclusión mezclando los conceptos de “mediador” y de “intercesor” como si fueran una misma cosa. Pero antes de comentarlo, mejor veamos el fragmento completo:

“Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.” 1 Timoteo 2: 1-6

Pablo empieza recomendando que hagamos oración de intercesión (pidiendo a Dios por el bien de la humanidad y sobre todo por los gobernantes), dice que ese proceder es “bueno y agradable delante de Dios” y seguidamente dice que solo Jesús es el mediador entre Dios y la humanidad. Según la interpretación típica protestante, Pablo estaría contradiciéndose a sí mismo en un solo párrafo, pues si solo Jesús puede interceder por nosotros, ¿por qué nos recomienda Pablo rezar por los demás y dice que eso agrada a Dios? Para no caer en tal contradicción hay tres posibilidades:

1- Pablo está hablando de cosas distintas. Al principio habla de la intercesión y luego habla de la mediación. Intercesión sería pedir a Dios por otros, mediación sería equivalente a conciliación, o sea, Jesús, y solo él, logró mediar entre Dios y los hombres para resolver el gran problema causado por la Caída y que mantenía un abismo entre ambas partes, por eso menciona lo de mediador (= reconciliador) justo cuando acaba de introducir el tema de la salvación de los hombres. El término “mediador”, aparte de este versículo, se aplica también a Jesucristo en Hebreos 8: 6 “Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.”; 9: 15 y 12: 24, o sea Jesucristo es el mediador del Nuevo Pacto, de la Nueva Alianza, una que no pudieron sostener ni Adán, ni Noé, ni Abraham, ni Moisés, ni David (todos pecadores). Quien interviene en las alianzas se le designa como “mediador”, así en Gálatas 3:19 “Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador”. En fin esta es la mediación de Jesús: La de la Redención y la de la Salvación.”

2- Otra posibilidad. Pablo no dice simplemente que Jesús es el único mediador, dice extrañamente “el único mediador es… el hombre Cristo Jesús”. Muchos teólogos, católicos y protestantes, interpretan que esa palabra “hombre” que Pablo incluye en realidad es para enfatizar que la mediación de Jesús se hace no en cuanto a su naturaleza divina (pues Dios no media ante sí mismo), sino en cuanto a su naturaleza humana, que es la que -muriendo- medió en la cruz, frente a los cristianos influidos por el gnosticismo que negaban la humanidad de Jesús (su cuerpo era pura apariencia) y creían que si Jesús había salvado a la humanidad era por su naturaleza divina. Pablo afirma que no, que si Jesús nos salvó es porque se hizo hombre y en su naturaleza humana sufrió en la cruz y murió por nosotros, por eso usa aquí la expresión de que el mediador es “el hombre Cristo Jesús”. En ese sentido Pablo podría estar diciendo que únicamente la naturaleza humana de Jesús (y no la divina) es la que media, y no que únicamente Jesús medie y no nadie más.

3- Si cuando Pablo habla de “mediación” está realmente hablando de “intercesión”, entonces tenemos que suponer que está haciendo aquí lo mismo que hace en otras partes, afirmar la exclusividad pero sin negar la colaboración. En una monarquía absoluta todo el poder está en manos del rey, y podríamos decir que solo el rey tiene el poder. Pero eso no niega la posibilidad de que el rey tenga colaboradores que se encarguen de ejercer también ese poder en su nombre (aunque nunca en el suyo propio, pues por sí mismos no tienen poder). En ese caso el decir que Jesús es el único intercesor no impediría que acepte la colaboración de los Santos en ese papel, porque eso le resulta hermoso y agradable, como dice San Pablo. Y seguro que en estos momentos más de un protestante estará pensando que esta interpretación está muy traída por los pelos y muy forzada, pero es que Pablo a veces se expresa así de regular. Veamos otro caso en el que ha hecho exactamente lo mismo:

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.” 1 Corintios 3: 11

Dice claramente que el cristianismo se basa en las enseñanzas de Jesús y únicamente en ellas. Pero en otra carta parece decir lo contrario:

“(…) edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,” Efesios 2: 20

Ahora los cimientos no son Jesús y solo él, sino que son los apóstoles, y Jesús aparece como la piedra angular. Y no es un problema de traducción, pues en ambos casos el griego original utiliza la misma palabra (themelio) para decir “fundamentos o cimientos”.

Es evidente que el cristianismo se basa en las enseñanzas de Jesús, no en las creencias ideadas por Pedro o por Pablo, pero sabemos que los apóstoles fueron los encargados de transmitir las enseñanzas de Jesús, así que actuaron como colaboradores, como intermediarios de esa doctrina que era exclusivamente la de Jesús. Del mismo modo Jesús es el intercesor entre Dios y los hombres pero los Santos pueden colaborar con Jesús en esa tarea, no por su poder, sino por el poder de Jesús, como ayudantes suyos. Y por poner otro ejemplo más sorprendente:

“Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia;” Colosenses 1: 24

¿Está realmente Pablo afirmando que la redención de Jesús en la cruz no fue suficiente para nuestra salvación y es necesario que sus propios sufrimientos completen esa tarea? Evidentemente no, pues en otras partes nos dice bien claro que el sacrificio en la cruz fue único y definitivo (Hebreos 10: 12), y por tanto deja completa la tarea de redención. Así que podemos asumir que cuando San Pablo habla de exclusividades se refiere a la titularidad, mas no necesariamente excluye con ello la colaboración.

Pero en realidad esto ocurre muchas veces en la Biblia, por ejemplo el mismo Jesús nos dice que solo Dios es bueno (Lucas 18: 19) pero en muchos otros pasajes se nos habla de que hay gente buena (1 Pedro 2: 18), o nos dice Jesús que solo a Dios podemos llamar Padre (Mateo 23: 9), pero en numerosas partes en la Biblia se llama padre en el sentido espiritual a otras personas, como a Abraham, también por boca de Jesús (Lucas 16: 27-29). Y lo mismo ocurre con otras apelaciones aparentemente exclusivas como que Jesús o Dios es el único pastor, el único maestro, el único sumo sacerdote, el único santo, el único sabio, el único justo, etc., y en otros pasajes se nos dice de otros hombres que son justos, sabios, maestros, pastores, sumos sacerdotes, jueces, etc.. Por lo tanto deberíamos considerar esto un recurso bíblico, una manera del que habla, que sirve para enfatizar el papel de una persona más que señalar su exclusividad, y en otros casos para señalar el papel supremo de esa persona pero sin negar que otros puedan colaborar con él en esa función.

Así pues, elijamos la interpretación que elijamos, la afirmación de que Jesús es nuestro único mediador no sirve para excluir la intercesión de los Santos (de la tierra o del Cielo). Si interpretamos literalmente que solo Jesús intercede, los numerosos ejemplos bíblicos de intercesión supondrían una contradicción.

Los protestantes afirman que en este mundo todos podemos interceder por todos, pero que en la otra vida ya no se puede interceder por nadie. Sin embargo la cita de Timoteo no dice que Jesús es el único mediador “del Cielo”, dice simplemente, y en términos absolutos, que Jesús es el único mediador. Punto. Así que, pese a todo lo explicado, quien quiera interpretar eso literalmente debería negar la intermediación de los Santos del Cielo y también la de nuestros hermanos en la tierra, y por tanto afirmar también que los muchos ejemplos bíblicos de intercesión contradicen a Timoteo y en consecuencia la Biblia se contradice a sí misma. Frente a una cita concreta, es necesario entender el mensaje bíblico total o correremos el riesgo de sacar conclusiones precipitadas y erróneas.

Si Jesús es nuestro único mediador, eso significa que solo él es el camino a Dios, ni Buda, ni Mahoma ni el yoga ni la secta Moon pueden llevarnos a Dios, pero al igual que veíamos en el caso de los cimientos de la fe (Jesús, pero también los apóstoles), también podemos decir que la intercesión de los Santos cristianos, hecha por medio de Jesús, colaborando con él, entra dentro de esa única mediación de Jesús en lugar de rivalizar con ella.

Los protestantes creen que solo Jesús puede interceder por nosotros, pero también ellos usan de la oración de intercesión, rogando a Dios por sus hermanos. Eso sí es una contradicción, pues si solo Jesús intercede, ¿cómo es que ellos actúan también como intercesores? Esa es una pregunta que tendrán que responder ellos porque no se entiende bien esta lógica.

Para continuar leyendo los temas de esta serie vaya a la entrada principal y selecione el que sigue o el que prefiera leer.

Para ver nuesta bibliografía consulte Para profundizar.

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Acerca de José Carlos Pando Valdés

Gracias por dedicar parte de su tiempo a la lectura apologética, tan ncesitada dentro de la Iglesia actual. Que Dios lo colme de Bendiciones.

9 Comments

  1. Robert

    Yo no voy a ninguna iglesia, solamente creo y leo la biblia, como pueden orar a un santo, que en primera no está en el cielo, porque en la biblia dice que no seremos resucitados hasta el día del juicio así que ha que santo le vas a orar si estan en la tierra bien enterrados.

    • ESTE COMNTARIO FUE SPAM
      La serie que está leyendo tiene un apéndice en donde al final se aclara este tipo de cuestionamiento, aquí le pongo el enlace: http://apologetica.cubava.cu/2016/12/10/todos-quienes-han-fallecido-estan-en-un-estado-de-dormido/, aunque también en el artículo que le sigue a ese encontrará informaión.

      La Biblia tiene versos que hablan del Juicio Final y de un Juicio Personal. Esos versículos parecieran contraponerse cuando unos, aparentemente, muestran un estado de espera (muerte) hasta que llegue el Final. Pero otros expresan que al morir se está ya con Dios. La Iglesia siempre consideró que ambas cosas eran correctas y sucedían, pues estaban en la Biblia, los protestantes se quedaron con una o con otra idea o con una suma retorcida. San Agustín fue el primero en detallar esto y él expuso que nuestro tiempo no era el de Dios. Hoy, a la luz de la Relatividad, podemos entender mejor esta cuestión. Ambas se dan al unísono, pues en el mundo espiritual el tiempo no existe. Entienda mejor leyendo el apéndice.

      DLB

  2. labuenasemilla

    Espero que en este nuevo tema que he publicado preferentemente para usted comprenda mejor mi posición y me corrija en lo que pueda estar equivocado, estoy totalmente interesado en poner un punto final al tema habiendo logrado entenderlo y estando de acuerdos ambos en su verdad. Por favor no deje de leer el tema como yo leo los suyo:
    http://labuenasemilla.cubava.cu/2017/06/29/la-intercesion-y-la-mediacion-segun-la-biblia/

  3. labuenasemilla

    ¿piensas responder mis preguntas alguna vez? he venido por segunda ocasión a leer este tema pero veo que ni la primera vez me contestaste, ¿soy yo entonces el que tiene el debate trancado? ajaaj por favor contesta mis dudas de este articulo tuyo, soy simplemente un lector que sobre lo que dices hay miles de cosas que necesito las respondas.

    • Qué tinte más lejos tiene este comentario, del que mostraban aquellas preguntas ingenuas que un buen protestante, deseoso de conocer lo que sus hermanos católicos decían, formulaba. La verdadera cara de la moneda. Jajaja
      Cuando comenté en su blog y podrá ver el matiz de lo que allí dije por vez primera (en respuesta), entenderá que lo hice solo por quererle dar a entender lo que la Iglesia planteaba, de seguro le quería ayudar hasta el final y conversé con Usted por e-mail, y le contesté algunas entradas de su página, pero el paso de conga que llevaba yo no lo puedo soportar, por varias razones, que de hecho ya le he dado. Primera soy estudiante de Medicina y Usted sabe que el curso se está acabando y como tal las pruebas se me vienen encima. Segundo y principal, Usted lo quiere tocar todo y no tocar nada, hace campaña publicista, no queriendo razonar los puntos de uno, más bien, le interesa presentar lo de su iglesia y eso no es así, por ello lo llamé varias veces a entender que debíamos de tratar puntico por puntico porque si no no nos íbamos a entender y esto a Usted le vino en nada. Días llevo insistiéndole en que tratemos sobre la Mediación de Jesucristo hombre para que vea como eso no se opone a la Intercesión de los Santos y nada de nada de nada ¿Por qué?, sabrá Dios.

      Creo que ya le respondí a su pregunta.
      Paz y Bien

  4. labuenasemilla

    Dices así hablando de María y los santos y cito:
    “sino que su función es la de interceder por nosotros ante Dios, o sea, hacer de intermediarios” Por favor, ¡DONDE LO DICE LA BIBLIA! ¿cómo pueden decir algo así por así sin que tenga algún sustento? ¿cómo pueden decir que hacen función de intercesores o intermediarios? ¿no tienen Biblia ustedes?
    Romanos 8:27 “pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos”
    Romanos 8:34 “Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.”
    Hebreos 7:24-25 “(hablando de Jesús) por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.”
    1 Timoteo 2:5-6 “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo”
    Es ilógico como es más fácil para ustedes creer en las citas de cualquier libro o cualquier SAN NOSEQUECOSA aunque contradiga a Dios en su palabra que creer lo que la Biblia claramente explica y enseña, pero que así sea, Dios permita a tiempo abran los ojos.

    • Saludos,
      Yo le vuelvo a insistir “en dónde dice que tal cosa no pueda ser”. Además, como ya le he dicho la Biblia expone que nuestro Dios no es un dios de muertos, sino de vivos; nos manda a interceder unos por otro y dice que tal cosa es buena. Vemos además que entre el Cielo y la tierra no hay una barrera “impermeable”. Vemos que el Reino de Dios es amplio y que las distintas Iglesias (peregrinante, purgante y triunfante) son partes de UN ÚNICO CUERPO, eso me basta y me sobra. Pero si además, le agregamos lo que por la Tradición Oral nos llega concluimos, en buen cubano, con broche de oro.
      -Si tenemos Biblia, muchísimo mejor que la de Ustedes, todas cambiadas al antojo de interpretaciones.
      -Y seguimos con el buen cubano “ya no sabe de qué palo agarrarse”, suelta versos bíblicos sin más, por favor, le pido que sea sincero, pues no se trata de venderme su producto o que yo le oferte el mío; se trata de descubrir entre los dos la Verdad, que es lo que agrada a Yavé, por lo tanto esto de ganar de todas todas me parece muy malicioso de su parte. Disculpa si lo malinterpreto, pero es que acaso Usted no ora por su hermano, de seguro que sí y si así lo hace para que me cita Romanos 8: 27, qué ver, pero además malentiende el contexto. Lo mismo con los textos en dónde se habla de Jesús.
      -Recuerde que desde hace tiempo le vengo diciendo que por favor nos centremos en un punto y a Usted no le place, no sé por qué. Sus razones tendrá y espero que oscuras no sean. Me refiero a lo que quiere expresar con la cita de Timoteo. Recuerde el enlace para que lea en mi página como esto no se opone a la Intercesión de los Santos. http://apologetica.cubava.cu/2016/12/09/la-consistencia-de-la-intercesion-i/ (2.3)
      -Y el último párrafo no merece ni tenerse en cuenta.
      Paz y Bien

  5. Cuando los hermanos evangélicos me preguntan acerca del tema, les pregunto: «¿cuando enamorabas a tu novia no tratabas de que su mejor amiga intercediera por ti? Pues es lo mismo; el santo es alguien que estuvo muy cerca de Dios mientras vivió, y ahora lo está aún más. Y a fin de cuentas la amiga no es quien decide que se enamoren de ti, sino que da testimonio.

    Y aunque podemos rezarle directamente el Señor, nada quita que le pidas a alguien que ya goza de su presencia pueda interceder por ti.

    • Buen punto,
      Gracias por visitar la página, aunque creo que solo la leemos Usted y yo. Le escribí un correo, pero no me ha contestado. ¿Qué ha decidido? ¿Por qué se me es tan tibio? Verdaderamente no entiendo.
      Dios le Bendiga

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