Sola Escritura, Solas

Minientrada Desenmascarando otras citas protestantes 2.2.2

Share

Este artículo pertenece a la serie: Sola Escritura: ¡No! Tradición: ¡Sí! para ir a la entrada principal (Índice) clic en el nombre de la misma.

De los miembros del grupo de los descuidados brotan las siguientes citas, como si las mismas apoyaran la sola escritura:

“Y estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.” Hechos 17: 11

Ahora entremos un poco en razón, pues ¿Qué escrituras tenían en ese momento? sabemos que el Antiguo Testamento, pues todavía no se recopilaba ni se escribía en su totalidad el Nuevo, entonces, ¿Para qué revisaban el Antiguo Testamento? Pues por lógica sabemos que era el principio de la Iglesia, y la predicación se hacía con el fin de convertir al judío, le mostraban las profecías que apuntaban hacia Cristo para ver si estas cosas eran así, ¿Qué cosas? Lo que predicaban los apóstoles. Pero observemos que en ningún momento menciona que sea una autoridad, ni que sea suficiente, sino más bien al ver que era realidad lo que decían, pasaban a creer, y convertirse en cristianos, y se sujetaban a las doctrinas de los apóstoles, quienes eran la autoridad de la Iglesia. Más bien ellos perseveraban en la doctrina cristiana que los apóstoles enseñaban, aun sin haber escrito nada, podemos revisar en Hechos 2: 42 para ver lo que hacían los primeros cristianos y en ningún momento se observa “se reunían al estudio de las escrituras para perseverar en la doctrina”. Sino más bien, “perseveraban en la doctrina de los apóstoles” sin que se hubiese escrito libro alguno del Nuevo Testamento.

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;” Juan 5: 39

En este versículo, entendemos casi lo mismo ¿Cuáles escrituras Jesús proponía en ese momento? Claro que se refería a las profecías del Antiguo Testamento que daban testimonio de él, porque al momento en que Jesús dijo esto, ni siquiera se pensaba todavía en escribir el Nuevo Testamento, es ilógico pensar que Cristo se refería a los evangelios. Este versículo es tomado también por los hermanos para decir que la Biblia es la única regla de fe para salvarnos, lo cual en ningún momento lo dice.

 “Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.” Juan 20: 31

  Este es el propósito del evangelio que escribe Juan, o sea, para ayudarnos a creer, pues muchos hermanos interpretan que esto se refiere a toda la Biblia, esto no puede ser de alguna manera, pues los cristianos primitivos no tenían tal Biblia completa, sino papiros regados, o bien, solo partes del Antiguo Testamento, pero además observemos que en ninguna forma menciona alguna autoridad, o que sea la única regla de fe.

“…para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito,…” 1 Co 4: 6

  Este es uno de los versículos más tomado para afirmar que la Biblia es la única regla de fe ¿A qué se refería San Pablo con eso? Claramente al Antiguo Testamento, volvemos a lo mismo, el Nuevo Testamento todavía no se recopilaba ¿Cómo podría un cristiano de los primeros siglos saber a qué escrituras? Pues recordemos que había muchísimas escrituras apócrifas en los primeros siglos que sin embargo eran leídas en las Iglesias, creyendo que de verdad eran escritas por verdaderos cristianos inspirados, o bien, por los apóstoles, entonces, es imposible que Pablo se refiera al Nuevo Testamento o la Biblia completa, porque todavía no había tal, cuando Pablo escribió esto en su carta a los corintios, ni siquiera existían todavía el libro del Apocalipsis, las tres epístolas de Juan, la epístola de Judas y  el libro de los Hechos de los Apóstoles. Si tomáramos al pie de la letra lo anterior, ¿Podríamos pensar a qué hora vamos a realizar el culto? ¿Podemos andar en otro medio de transporte que no sea burro o carroza? ¿Podemos utilizar piano u órgano electrónico en la alabanza cómo muchas congregaciones lo hacen? ¿Cómo específicamente debe de ser el culto? Lo mismo vemos en Pr 30: 6 y Dt 4: 2, entonces, si tomáramos estos textos, ¿Las cartas de Pablo y los evangelios no valen por ser añadidas muchísimos años después? Leyendo el contexto nos daremos cuenta a que se refería Pablo, pues está hablando del juicio, y sabemos que nadie será juzgado por cosas fuera de la Ley Natural que si está escrita, sería como pensar que vamos a ser juzgados por ejemplo, por cuantos textos bíblicos dejamos de aprender, eso sería absurdo y es a lo que se refiere Pablo, no pensar en que seremos juzgados más de lo que está escrito y precisamente en los mandamientos.

  “Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.” Ap 22: 18

  Aquí entendemos lo mismo, Juan al momento de escribir el Apocalipsis en la isla de Patmos aproximadamente sobre el año 96 d.C. no tenía el Nuevo Testamento recopilado. Sería ilógico que se hubiera referido a la Biblia completa, pues si bien el Apocalipsis fue de los últimos libros escritos de la Biblia, es imposible que Juan en ese momento tuviera más de algunas decenas de rollos de manuscritos en la celda donde estaba, hubiera tenido entonces una biblioteca entera encerrado en una celda. Pero aun teniendo “el libro” de la Biblia recopilado, cosa que no ocurría ni en las sinagogas judías el contexto deja claro que la interpretación de los protestantes está cogida por los pelos. Ahora bien, si nos damos cuenta, tampoco se menciona que la Biblia sea toda autoridad ni mucho menos que todo lo que hay que creer venga en ella. No va ni al caso este versículo con la doctrina de la “sola escritura”.

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” Jos 1: 8-9

  Citando este texto, los hermanos separados dicen: – ¡¡ya ven tenemos que leer la Biblia diario y solo creer en ella, tomándola como ley!!  pero tampoco este texto sostiene lo que dicen, este texto es de Josué, y se refiere al Pentateuco, o sea los libros de la ley, porque eran los únicos escritos bíblicos que existían al tiempo de Josué, es absurdo decir que se refiere a la Biblia completa con todo y Nuevo Testamento, cuando en el tiempo de Josué los Judíos ni siquiera habían recopilado sus escrituras, y por último, si quieren seguir meditando y guardando los libros de la ley, deben seguir sacrificando animales, circuncidarse y no hacer casi nada el sábado.

“También yo procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas.” 2 Ped 1: 15

  Casi podemos afirmar que Pedro les va a dejar algo escrito a sus fieles, pero en ningún lado indica que cosa les va a dejar escrito, mucho menos una Biblia completa, porque Pedro murió antes de que se escribiesen muchas cosas, posiblemente sea el evangelio que Marcos escribió por Tradición oral de Pedro (1 Pedro 5: 13) no la Biblia completa, volvamos a recordar que el Apocalipsis fue, sino el último, si de los últimos libros que se escribieron, cuando once de los apóstoles y san Pablo ya habían muerto, ni tan poco en ningún momento les indica que el escrito que les dejará será la ley que habrán de seguir, la ley de las Iglesias no eran los escritos, sino los obispos, en vez de dejar escrituras, dejaban la autoridad en los obispos, para que los cristianos no se hicieran líos ni existieran divisiones. Así como se traduce, bien podríamos opinar los católicos, aunque no en lo correcto, que Pedro se está refiriendo al conjunto de la Escritura y la Tradición.

Pero verdaderamente solo hay en el Nuevo Testamento (N.T.) dos referencia que con apariencia clara se puede usar para decir que ya a mediados del siglo primero los mismos apóstoles eran conscientes de que existía una Escritura cristiana, o sea, unos escritos cristianos (un proto-N.T.) que se consideraban ya claramente Palabra de Dios:

“Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.” 2 Ped 3: 15-16

La mayoría de los exegetas consideran que al decir “Escrituras” se refiere al A.T., pero como San Pedro está hablando de las cartas de San Pablo, al decir “las otras Escrituras” parece claro que esas cartas paulinas son también Escrituras (en el sentido de escritos sagrados) al mismo nivel que el A.T., de lo contrario decir “las otras” no vendría a cuento, o sea, no tuviera sentido. No obstante, como a menudo sucede, las cosas no son tan simples y contra esta interpretación hay dos argumentos.

  • La expresión griega original dice “τας λοιπας γραφας” (tas loipas grafas), que significa “los otros escritos”. “Graphas” es un plural y puede significar “Escritura” (en el sentido de “escritos sagrados”) o también “escritos/textos”, o sea, simplemente libros o textos (no tiene mayúsculas el original), y elegir una u otra traducción supone ya hacer una interpretación. Si en vez de “las otras Escrituras” lo traducimos como “los otros escritos”, la traducción es igualmente fiel pero el sentido cambia totalmente; ya no estamos considerando las cartas paulinas como parte de las Sagradas Escrituras, sino simplemente como parte de un grupo de textos. En ese caso esos otros escritos pudieran ser otros textos paulinos que no se han conservado (la mayor parte de lo que los apóstoles escribieron se ha perdido) o incluso el mismo libro de Hechos, que prácticamente es una biografía sobre San Pablo, o también podría estar refiriéndose a los escritos de otros apóstoles o de otros autores cristianos. Por lo tanto el texto griego original no puede usarse ni a favor ni en contra de la idea de que San Pedro considerase las cartas paulinas como libros sagrados. La traducción de la Vulgata latina usada por la Iglesia Católica (et ceteras scripturas) tiene la misma ambigüedad que el original griego. Por otra parte no vemos nunca ni a Pablo ni Pedro ni a ningún apóstol expresando la idea de que lo que están escribiendo sea Palabra de Dios, salvo cuando se limitan a transmitir esa palabra (al igual que puede hacer un sacerdote leyendo la Biblia en la misa). Solo el libro del Apocalipsis, como hemos dicho, afirma claramente ser una revelación divina, y curiosamente ese libro no solo es el más tardío de todos (finales del siglo primero), sino que también fue el más discutido y el que más tardó en aceptarse unánimemente como Palabra revelada. También hay otros escritos de la misma época que afirman estar inspirados por Dios y tampoco eso bastó para que la Iglesia terminara incluyéndolos en el canon.
  • Otro argumento en contra de ese uso de esta cita es incluso más contundente, aunque no todos lo aceptarán. Tanto en la Iglesia Católica como en las protestantes la mayoría de los expertos consideran hoy que esta segunda epístola de Pedro no fue escrita por el apóstol, sino por un seguidor suyo (de segunda o tercera generación) muy probablemente a mediados del siglo segundo. La misma Iglesia Primitiva tuvo polémicas sobre la autoría de esta epístola, pues algunos la consideraban de Pedro y otros de un discípulo posterior.  Sería por tanto el texto bíblico más tardío de todos, y en ese caso sí pudiera ser que el autor considerase las cartas paulinas como parte de las Escrituras, pues por aquellos años es precisamente cuando comienza a extenderse la conciencia de que ciertos escritos cristianos eran inspirados, y por tanto estaban al mismo nivel que “las Escrituras”, o sea, que el A.T.

Nota: Algunos se escandalizarán de que consideremos que esta carta de San Pedro en realidad no fue escrita por San Pedro, como si ello la pudiera invalidar. Si usted considera que solo son Escritura los textos escritos por los apóstoles (como a veces se dice), entonces recuerde que de los cuatro evangelios solo dos (Mateo y Juan) fueron escritos por un apóstol. Si considera que la revelación se cerró con la muerte del último de los apóstoles (Juan), verdaderamente está en lo cierto, pero eso no impide que un discípulo posterior pudiera poner por escrito parte de esa revelación recibida. Por eso la Iglesia Primitiva a veces consideró parte de las escrituras textos como la carta del papa Clemente y algunos más, que fueron escritos después de la era apostólica pero se consideraba que transmitían fielmente las doctrinas apostólicas. Y por esa misma razón la Iglesia ha considerado desde el principio que ya no podía innovar o modificar la doctrina, pero sí profundizar en ella y desarrollarla. O sea, que sea o no el apóstol Pedro el verdadero autor de esta carta no influye para nada en el hecho de que la consideremos un texto inspirado y por lo tanto parte de las Escrituras, al igual que ocurre con varias epístolas que hoy se atribuyen a discípulos de los apóstoles bajo cuyo nombre se publicaron.

  También debemos de recalcar que si bien ya se ve en estos pasajes la circulación de las cartas de San Pablo, no afirma nada el texto en lo absoluto sobre lo que es la doctrina de tomar solo la Biblia como regla de fe.

  Tampoco el Salmos 12: 6-7, Salmos 119: 89 y Juan 17: 17 nos hablan de que la Biblia es toda autoridad o que es la única regla de fe.

  • Para profundizar:

 

Share

Acerca de José Carlos Pando Valdés

El autor no ha proporcionado ninguna información.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *