Alma, Comunión de los Santos, Intercesión de los Santos, Nihilismo, Santos

Minientrada ¿Todos quienes han fallecido están en un estado de “dormido”?

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tituloEste artículo forma parte de la Serie: La “magia” de los Santos. Para ir a la entrada principal (que contie el enlace de los temas tratados) haga clic aquí.

Apendice: ¿Todos quienes han fallecido están en un estado de “dormido”?

Como ya hemos dicho, todos los cristianos que no son nihilistas o creyentes en el “sueño del alma” (como, por ejemplo, los adventistas del séptimo día o los testigos de Jehová) creen que las almas están conscientes después de la muerte. Es por ello que hemos dejado este punto (¿Todos quienes han fallecido están en un estado de “dormido”?) a tratar en un Apéndice (aunque a lo largo de la serie (La “magia” de los Santos) hemos dado sobre ello algunas pinceladas); pues los que afirman tal enseñanza son una minoría en comparación “con el resto de la Cristiandad”.

Posición nihilista: Todo el argumento de la intercesión se los Santos se derrumba por una verdad claramente bíblica; todos quienes han fallecido están en un estado de “dormido”, no pueden tener contacto con ningún ser humano y por ende no pueden interceder por ningún de ellos

Citas: Job 3: 11-13; Job 7: 9-10, 21; Job 10: 18-22

“Mas el hombre morirá, y será cortado;

Perecerá el hombre, ¿y dónde estará él?

Como las aguas se van del mar,

Y el río se agota y se seca,

Así el hombre yace y no vuelve a levantarse;

Hasta que no haya cielo, no despertarán,

Ni se levantarán de su sueño.

¡Oh, quién me diera que me escondieses en el Seol,

Que me encubrieses hasta apaciguarse tu ira,

Que me pusieses plazo, y de mí te acordaras!

Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?

Todos los días de mi edad esperaré,

Hasta que venga mi liberación.

Entonces llamarás, y yo te responderé;

Tendrás afecto a la hechura de tus manos.

Para siempre serás más fuerte que él, y él se va;

Demudarás su rostro, y le despedirás.

Sus hijos tendrán honores, pero él no lo sabrá;

O serán humillados, y no entenderá de ello.”     Job 14: 10-15. 20-21

Citas: Salmo 6: 5: Porque en la muerte no hay memoria de ti; En el Seol, ¿quién te alabará?”

Salmo 13: 3; Salmo 30: 9; Salmo 76: 5; Salmo 78: 39

“¿Manifestarás tus maravillas a los muertos?

¿Se levantarán los muertos para alabarte? Selah

¿Será contada en el sepulcro tu misericordia,

O tu verdad en el Abadón?

¿Serán reconocidas en las tinieblas tus maravillas,

Y tu justicia en la tierra del olvido?” Salmo 88: 10-12

Salmo 115: 17;

“Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra;

En ese mismo día perecen sus pensamientos” Salmo 146: 4

Muertos son, no vivirán; han fallecido, no resucitarán; porque los castigaste, y destruiste y deshiciste todo su recuerdo.” Isaías 26:14

Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad.” Isaías 38: 18

Y embriagaré a sus príncipes y a sus sabios, a sus capitanes, a sus nobles y a sus fuertes; y dormirán sueño eterno y no despertarán, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos.” Jeremías 51: 57

“Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice:

Dijo el Señor a mi Señor:

Siéntate a mi diestra,” Hechos 2: 34:

Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.” 1 Corintios 11: 30

He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados,” 1 Corintios 15: 51

En resumen: Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol.” Eclesiastés 9: 5-6

Así pues, tantas palabras en esto de la Intercesión queden vacías ya que tanto María, Teresa y nuestros familiares ya duermen el descanso de la muerte y no saben nada de lo que sucede en nuestras vidas hoy ¡Cuánta no será la sorpresa de todos ellos cuando despierten en la resurrección de Cristo para enterarse que nunca oyeron los pedidos que se hicieron a sus nombres!

Si bien la Biblia menciona que Moisés y Elías están en el Cielo, ellos están en carne y hueso. Elías fue trasformado y llevado vivo mientras que Moisés fue resucitado, glorificado y llevado así al Cielo, ambos como modelos de lo que ocurrirá con los santos vivos y muertos al momento que Jesús regrese.

Respuesta Católica

Nota: Debemos de dejar claro que solo esbozaremos (por dar un sentido de pequeñez) lo que la Teología Católica define al respecto. No es materia de este escrito el tratar la “aniquilación” de las almas y lo que a esto respecta, o penetrar con conceptos profundos en ese estado de “dormido” para demostrar la postura católica; tanto es así que se dejó este punto para un apéndice y que aun desde esta condición llena la tercera de todda la serie (La “magia” de los Santos). Por lo anterior, solo se vestirá este acápite de los elementos y argumentos que sienten una plataforma firme a nuestras convicciones y den razón a la conclusión arriba planteada, abandonando la bisutería que pudiera ser ornamental o reiterativa.

Reconocemos que tal postura tiene parte de razón y que dichas ideas no son en absoluto absurdas ni antibíblicas. No obstante, demostraremos que están en esencia equivocadas, pues aunque las citas son correctas, las conclusiones no lo son, y ello se debe a que estas doctrinas se centran en unas partes de la Biblia que apoyan su teoría pero ignoran o malinterpretan otras muchas.

Aclaremos de entrada dos puntos básicos:

1- Resucitar significa que el alma recupera su cuerpo (glorificado), no simplemente que el alma inmortal sigue existiendo tras la muerte.

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2- La revelación es progresiva. Los antiguos hebreos iban paso a paso descubriendo la verdad según Dios quien calculando muy bien los tiempos, se la iba revelando. Ellos, por ejemplo, no sabían que Dios era trino ni muchas otras cosas que fueron descubriendo poco a poco o que no supieron hasta que Jesús las mostró. Por tanto en el Antiguo Testamento podemos encontrar algunas creencias que no muestran la verdad, sino el camino hacia esta.

La mayoría de estas citas, tomadas del Antiguo Testamento, reflejan la antigua creencia de que todos los muertos iban al hades y, al igual que creían muchos griegos, quedaban allí en un estado inconsciente, o simplemente desaparecían. Incluso en la época de Jesús buena parte de los judíos aun no creían en la resurrección, aunque ya sí estaba generalizada la creencia de que el alma (sin cuerpo) iba al Cielo o al infierno.

Lo que cree el cristianismo es que tras la muerte habrá un Juicio Final y entonces resucitaremos todos a salvación o condenación. Esa idea de que desde que morimos hasta que resucitamos hay que esperar un tiempo es lógica, pues el Juicio Final se hará con todo el mundo, y por tanto no podría realizarse hasta el fin de los tiempos, o sea, sería tras el fin de la humanidad. Por lo tanto, si alguien muere hoy, hasta el fin del mundo no resucitaría.

Y sin embargo la Iglesia primitiva, como ya expusimos en el punto 4, creía que al morir, aunque aun esperando la resurrección del cuerpo, ya ibas al Cielo o al infierno, lo que no deja de ser paradójico porque aun no ha ocurrido el Juicio, que ocurrirá en el futuro lejano (o no tan lejano). Y esa idea era la que justificaba el que los Santos del Cielo (que ya estaban en el Cielo) pudieran interceder por nosotros. Si los nihilistas piensan que la Iglesia primitiva se equivocaba lo entendemos perfectamente, tiene sentido, pero explicaremos por qué no.

Hace un siglo se habría podido decir que si los protestantes rechazaron las creencias de la Iglesia primitiva, al menos en ese punto parecía tener sentido, si nos limitamos a la lógica humana. Pero hoy, descubierta ya la teoría de la Relatividad, podemos comprender por qué las creencias de la Iglesia primitiva no eran ninguna contradicción, pues si en el plano espiritual no existe tiempo ni espacio (pues ambas cosas son atributos de la materia, sin existencia por sí mismas), entonces lo absurdo es pensar que los muertos, que pasan al plano espiritual, tienen que estar en algún lugar esperando cierto tiempo. Ni lugar ni espera. Si Luis Enrique muere hoy, ¿dónde está durmiendo? ¿cuánto tiempo va a esperar a la resurrección? Antiguamente era comprensible que uno se empeñase en pensar con esquemas espaciotemporales incluso pensando en el Más Allá, pero con lo que hoy sabemos, tenemos que dar la razón a la Iglesia primitiva, resuelta al fin su paradoja. Y dicha paradoja se ha resuelto ni más ni menos que dándole la razón a San Agustín, que fue el primero, al menos conocido, que formuló claramente que el tiempo y el espacio no forman parte sino del universo físico, aunque no formulase ninguna teoría científica.

Cuando se leen escritos católicos o simplemente de gente católica, se ve que también nosotros, como San Pablo etc., hablamos a menudo de “dormir” para referirnos al “eterno descanso”, pero nunca lo usamos en el sentido literal de que realmente el muerto está dormido, simplemente es una forma dulce de referirnos a que está muerto, y así mismo parece usarse en la Biblia. Si en un epitafio católico lees “María, 9 años, se durmió el 5 de abril, descanse en paz” no se debe de pensar que quien tal cosa escribió está de acuerdo con el nihilismo, solo es una forma bonita de decir que se ha muerto, al igual que es frecuente la expresión “durmió el sueño de los justos”, con el significado de que se murió en rectitud. Recopiemos una de las citas que muestra el artículo:

“Entonces (durante la oración eucarística) conmemoramos a aquellos que ya han dormido: primero a los patriarcas, a los profetas, apóstoles y mártires, para que a través de sus oraciones y súplicas, Dios reciba nuestras peticiones.” San Cirilo de Jerusalén. Lecturas catecumenales 23:9, año 350

Habla de santos “que ya han dormido” y añade que les rezan “para que a través de sus oraciones… Dios reciba nuestras peticiones”. Descansar, reposar, dormir, son formas de expresar la idea de la muerte, pero dicho por un católico (o en la Biblia) no significa que el alma del difunto esté realmente durmiendo o sentada en una silla por toda la eternidad. De hecho se da el caso que la misma Biblia afirma que ese “dormir” es una forma literaria de expresar el morir, no significa que realmente la muerte sea un sueño:

“Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto;” Juan 11: 11-14

Probablemente los nihilistas dirán que cuando los protestantes afirman que los muertos “duermen” no quieren decir que duerman literalmente, sino que están en un estado similar al sueño. En tal caso están interpretando, igual que nosotros, el sentido de “dormir” de forma alegórica, pues dormir sería “entrar en un estado temporal de inconsciencia”, como en un sueño. ¿Y quién asegura que la alegoría nihilista es la correcta? Nosotros lo interpretamos de la misma manera en que lo hacían los primeros cristianos (“dormir” es una alegoría de “morir”), los cuales recibieron las explicaciones doctrinales de los apóstoles o sus discípulos, pero ellos ¿en qué se apoyan para pensar que su interpretación es la correcta? Porque además esa interpretación hace que muchos pasajes de la Biblia resulten o bien oscuros, o bien incorrectos.

Pero sigamos con la réplica a esta posición y veamos algunas de las citas que los nihilistas nos ofrecen. Job, por ejemplo, ni siquiera creía en la resurrección, por eso se empeña en buscar el premio o castigo en esta vida y no en la otra, y por tanto citar a Job no tiene ningún sentido en ese punto concreto, sus creencias sobre el tema no son cristianas, él no cree en la vida después de la muerte. Y por ejemplo Isaías, al menos interpretado literalmente como los nihilistas pretenden hacer, tampoco ha alcanzado aun la revelación del cristianismo cuando dice, según la cita:

“Muertos son, no vivirán; han fallecido, no resucitarán; porque los castigaste, y destruiste y deshiciste todo su recuerdo.” Isaías 26: 14

Según el cristianismo, si Dios castiga a gente malvada que muere, esos condenados van al infierno, o según la mayoría de los nihilistas, dormirán por cierto tiempo y luego irán al infierno. Pero no es eso lo que Isaías cree, él dice que han sido destruidos, sin vida, sombras que ya no resucitarán (o según la traducción, que no se levantarán) y su recuerdo desaparecerá, que es lo único que según los antiguos hebreos podía dar cierta inmortalidad a quien había muerto. Por tanto esa cita tampoco sirve para demostrar ninguna doctrina cristiana sino solo para documentar una antigua creencia judía. Pero peor aun para este caso es esta otra cita:

“Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad.” Isaías 38: 18

Además de que, como veremos más adelante, esto contradice otra cita bíblica, de nuevo vemos aquí la idea no de que los muertos duermen, sino que dejan de existir, y por tanto, buenos o malos, una vez muertos ninguno “esperarán tu verdad (=fidelidad)”. Incluso los nihilistas han de ver que cuando alguien muere, al menos si es bueno, esperará en la fidelidad del Señor el día de la resurrección, aunque sea dormido.

Igual podríamos ofrecer, como lo han hecho estas letras azules, un montón de citas del Antiguo Testamento para defender la muy poca cristiana creencia de que los muertos, que van todos al reino de las sombras, llamado allí hades o sheol o infierno (en el sentido judío), tienen ese destino independientemente de que sean o no justos, y solo en algunos casos, por deseo del Altísimo, esos muertos que allí son solo sombras vuelven a la vida, que no al Cielo:

“Jehová mata, y él da vida;

El hace descender al Seol, y hace subir. 1 Samuel 2: 6

Evidentemente esa cita no puede usarse para discutir ninguna doctrina cristiana, pues Jesús nos reveló algo muy distinto, aunque cierto es que el concepto de sheol y de qué nos espera tras la muerte es muy ambiguo en el Antiguo Testamento y se podrían hacer interpretaciones para todos los gustos, lo que también se ven en las traducciones a veces muy diferentes que existen. Y si se cree que los salmos muestran con claridad la misma doctrina que el cristianismo, puedes ver montones de citas que dicen lo contrario, como esta:

“Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma;

Mi carne también reposará confiadamente;

Porque no dejarás mi alma en el Seol,” Salmo 16: 9-10

¿Está diciendo el salmista que Dios no permitirá que muera? Hasta el mismo Jesús “vio la fosa”. Incluso para un judío de entonces tal afirmación es metafórica, y así la entendería, pero al parecer la interpretación que hacen los nihilistas en sus citas es siempre literal, pero si hiciéramos lo mismo con este salmo, quedaríamos perplejos y pensaríamos que tal vez todas nuestras creencias son falsas o algo por el estilo, pues en estos salmos no vemos que tras la muerte tengamos un Cielo o un infierno esperando.

Esta otra cita tampoco parece de doctrina muy cristiana:

“Y embriagaré a sus príncipes y a sus sabios, a sus capitanes, a sus nobles y a sus fuertes; y dormirán sueño eterno y no despertarán, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos.” Jeremías 51: 57

Los nihilistas la usan para intentar demostrar que los muertos duermen, pero aquí ese sueño del que hablan parece ser eterno y sin fin, “no despertarán”. Si lo interpretamos literalmente tendríamos que admitir que los muertos duermen, y también que no hay ni Cielo ni infierno, al menos para algunos. Esta otra cita, sin embargo, parece más clara a favor de ellos:

“Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice:

Dijo el Señor a mi Señor:

Siéntate a mi diestra,” Hechos 2: 34:

Pero solo lo parece, porque se podría estar refiriendo simplemente a que cuando David dijo esa frase, no estaba en el Cielo, sino aun vivo. Pero bien podría ser que sí quiso el escritor decir que al momento de escribir el rey David aun no estaba en el Cielo. En ese caso tendríamos que contextualizarla para entenderla. Si Jesús nos trajo la salvación, antes de Jesús nadie podía acceder al Cielo, sea al momento o esperando al Juicio.

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San Pablo, como todo el mundo antes, pensaba que el espacio y el tiempo eran cosas que tenían existencia propia (la Biblia no es un libro de ciencias), por tanto en el Más Allá también existía el tiempo y el “antes” y “después”.  Por eso el mismo Nuevo Testamento sugiere que Jesús bajó a los “infiernos” a sacar de allí las almas de los justos que estaban “esperando”. La propia Iglesia primitiva desarrolló esta creencia y fruto de ello es el Evangelio Apócrifo de Nicodemo, en el capítulo XVII, donde se explica tal suceso con todo lujo de fantasiosos detalles. Es de suponer que los primeros cristianos recibieran por predicación oral más detalles sobre el tema, pero lo que la Biblia nos dice al respecto, más que explicar la bajada de Jesús a los infiernos, es dar el asunto por ya sabido y solo encontramos algunas referencias a dicho suceso. Hablando de Jesús dice:

“Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.” Efesios 4: 9-10

Bajó a “las partes más bajas de la tierra”, o sea, al hades, la morada de los muertos y luego subió de los infiernos al resucitar. Si queda duda, más claro es Pedro aquí:

“Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos, para que sean juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritu según Dios.” 1 Pedro 4: 6

Vemos que alguien ha predicado la Buena Nueva de Jesús entre los muertos (en el hades), y sabemos que quien lo hizo fue el mismo Jesús porque ya nos lo había dicho un poco antes:

“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.” 1 de Pedro 3: 18-20

Según esta cita, los “espíritus encarcelados” son las almas de los pecadores que ofendieron a Dios en tiempos de Moisés, y que en el capítulo siguiente son nombradas como “los muertos”, así que se trataría del hades o del infierno. Y Jesús tras ser “muerto en la carne”, antes de resucitar, aun solo espíritu, “fue y predicó a los espíritus encarcelados”. Jesús al morir no estuvo dormido esperando la resurrección, y al igual que su resurrección fue señal de la nuestra, sus actividades entre muerte y resurrección podrían ser interpretadas igualmente como señal de la nuestra. Pero si decidimos que tal no es el caso porque siendo Dios es lógico pensar que él no podía estar esos tres días dormidos (aunque por qué no, si siendo Dios dormía por las noches mientras estuvo con nosotros), decíamos que si negamos que Jesús sea en este caso ejemplo para nosotros, aun así quedaría la clara idea de que bajó a predicar a los muertos.

Si la Biblia en repetidas ocasiones afirma que Jesús predicó a los muertos… ¿cómo es que pudo predicarles si estaban dormidos? Si los muertos duermen y están inconscientes, la predicación de Jesús sería inútil y entonces Jesús habría empleado esos tres días claves en perder el tiempo. Por lo tanto, esta cita de Pedro solo tiene sentido si admitimos que los muertos pudieron escuchar a Jesús, y por tanto no estaban dormidos. Pero ya de paso no dejaremos la oportunidad de señalar algo más: si esa gente pecadora, que sufrió el castigo divino por su maldad, estaba en el infierno, según el mismo Jesús nos dijo vana era ya su esperanza y por tanto, nuevamente, inútil su predicación, pues del infierno no se puede salir. Por tanto habría que suponer que no estaban en el infierno, pero tampoco en el Cielo por la sencilla razón, diría un protestante, de que aun no ha llegado el Día del Juicio Final.

Esta idea de que “aun no ha llegado” y por tanto tienen que esperar, nos obligaría a suponer que San Agustín y Einstein y la ciencia entera se equivocan al pensar que el tiempo y el espacio son atributos de la materia y solo en ella existen. Pero incluso si admitimos tal cosa, volvemos a caer en el catolicismo, pues siendo que tal lugar no es Cielo ni infierno… entonces ¿qué es? Tendríamos que decir que es limbo o purgatorio, y ninguna de las dos cosas podrían ser admitidas por un protestante, así que se mire por donde se mire, las creencias del apóstol Pedro chocan con las de los protestantes y las contradicen. Sin embargo para un católico no existe en esta cita ninguna dificultad.

Frente a esto, algunos protestantes dicen que esos “espíritus encarcelados” no se refieren a hombres muertos, sino que la Biblia usa “espíritus” para referirse a los ángeles, por tanto serían demonios. Pero tendrá sentido predicar a los demonios pues ellos, “estando” en el infierno, tampoco de él pueden ya salir, con lo cual volvemos al absurdo de que Jesús empleó tres días claves en perder el tiempo predicando a quien no lo puede aprovechar. Además la palabra “espíritus” puede referirse a los ángeles pero igualmente a los muertos, y de hecho en esa misma cita se está usando para referirse al mismo Jesús descarnado, o sea, muerto y aun sin resucitar. Por tanto esa típica explicación, además de improbable no resuelve el problema al que se enfrenta un protestante. Otra cita:

para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;” Filipenses 2: 10

Si los muertos están dormidos, malamente podrán doblar su rodilla ni hacer nada. Y si suponemos que esas rodillas del Cielo y los abismos son las de ángeles y demonios, nos encontramos con que los demonios han de arrodillarse ante Jesús. Sería como pedir que los ángeles blasfemen contra Dios, tal cosa no tiene sentido. Los demonios podrían temer a Dios, pero nunca lo adorarían. Por tanto San Pablo se está refiriendo a los vivos y a los muertos. Veamos otra de tus citas:

“Y embriagaré a sus príncipes y a sus sabios, a sus capitanes, a sus nobles y a sus fuertes; y dormirán sueño eterno y no despertarán, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos.” Jeremías 51: 57

Si interpretamos esta cita de forma literal, el mismo Dios dice que “dormirán sueño eterno y no despertarán”. O sea, nada de esperar la resurrección para ir al infierno y sufrir su justo castigo; duermen, pero para siempre. Si según la posición anticatólica ese dormir es más o menos literal (= inconsciencia), entonces tendrá también que ser literal el “sueño eterno” y el “no despertarán”, lo cual nos llevaría a la conclusión de que tras la muerte no habrá ni Cielo ni infierno, sino solo una humanidad eternamente dormida, sin provecho ni sentido alguno ni para nosotros ni para el mismo Dios. Y si total nos espera una eterna inconsciencia ¿qué más da entonces la fe o las obras en esta vida si todos acabaremos del mismo y absurdo modo?

Cuando verdaderamente vemos claro en la Biblia la creencia en la resurrección y en que nuestro destino tras la muerte será de premio en el Cielo o de castigo en el infierno es en el segundo libro de Macabeos. Pero hay un gran problema con este libro, que allí mismo también se muestra la creencia en el purgatorio y que se puede rezar por los muertos. Cuando Lutero rompió con la Iglesia, una de las principales fuentes de conflicto (de hecho la causa principal y primera) fue el bochornoso tratamiento de las indulgencias, y eso estaba íntimamente relacionado con la creencia en el purgatorio y las oraciones por los difuntos. Eso fue por sí mismo motivo más que suficiente para que Lutero declarase que Macabeos y algunos otros libros “demasiado católicos”, no eran Palabra de Dios y por tanto no formaban parte estricta de la Biblia. De ese modo era mucho más fácil para un protestante decir que ciertas ideas católicas no se encontraban en la Biblia. También quiso suprimir libros excesivamente católicos del Nuevo Testamento, como la epístola de San Juan o el mismo Apocalipsis. De haberlo conseguido tendrían los protestantes aun más argumentos para decir que estas o aquellas creencias católicas no están en la Biblia. Si alguien eliminase de la Biblia todos los libros del Nuevo Testamento, podría afirmar con certeza que Jesús es antibíblico (según su Biblia, claro).

Si de verdad Jesús, en sus años de predicación, pensase que los muertos están dormidos esperando la resurrección, ¿cómo se le ocurrió contarnos algo tan contrario como esto?:

“Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.” Lucas 16: 22-24ss.

Se supone que ambos, Lázaro y el rico, deberían están durmiendo, y por tanto ni hablando ni sufriendo ni disfrutando de nada, y tampoco en el Cielo ni en el infierno, pues habrían de esperar al Juicio Final. Sería absurdo pensar que Jesús nos cuenta una historia sobre el Cielo (la gran única que habla del Cielo y del infierno sin recurrir a simbolismos) y nos lo presenta de forma totalmente incorrecta. Menudo maestro sería en tal caso si utiliza una historia para crearnos tal confusión, pues aquí vemos que nada más morir, tanto el uno como el otro van directamente al Cielo o al infierno, y allí presentes, hablan y se preocupan de lo que en la tierra acontece.

Un detalle a tener en cuenta es que la historia de Lázaro y el hombre rico suele suponerse parábola (Ver nota del punto 2.5), pero tiene en realidad todos los signos de ser verdaderamente un suceso real, pues no encaja con los parámetros de las parábolas. Las parábolas son relatos de sucesos terrenales que se usan como analogías para explicar cosas espirituales. Sus personajes y acciones son simbólicos y arquetípicos, nunca se habla de gente concreta con nombres propios. En cambio aquí Jesús nos está hablando de personas concretas con circunstancias concretas y nos cuenta lo que les sucedió en la tierra y luego en el Cielo sin usar simbologías terrenas. Todo eso hace pensar que no nos encontramos aquí con una parábola sino con un suceso histórico. Mas si pensamos que es parábola, lo muy peculiar de su estilo la convertiría en una parábola que no puede ser interpretada como alegoría, sino como descripción real, que si no ocurrió realmente así, al menos se trata de algo que perfectamente podría haber ocurrido exactamente así. Por todo ello sería un error interpretar alegóricamente una historia que no está escrita en modo de alegoría sino a modo de crónica. Más citas:

“Y Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy muy angustiado, pues los filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me responde más, ni por medio de profetas ni por sueños; por esto te he llamado, para que me declares lo que tengo que hacer.” 1 Samuel 28: 15

En esta escena Samuel está muerto y Saúl lo ha convocado. La Biblia condena esto de convocar a los difuntos, pero el hecho de que Saúl convoque al espíritu de Samuel y este acuda, aunque sea para reprochárselo, contradice la idea de que los muertos no se enteran de nada ni pueden escucharnos. Otra cita:

“Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús.” Marcos 9: 4

En la Transfiguración Jesús aparece hablando con Moisés y Elías. Puesto que Elías fue arrebatado al Cielo en un carro de fuego, los protestantes dicen que el espíritu de Elías está vivo y consciente porque subió al Cielo sin morir, y por eso no está dormido, y por tanto suponen que a Moisés le ocurrió lo mismo. Pero si suponemos que Moisés corrió la misma suerte que Elías, o que fue resucitado por favor especial, entonces resulta pasmoso que tal enorme dignidad haya sido en la Biblia silenciada acerca de nada menos que Moisés, teniendo en cuenta que hoy en día, según los protestantes, en el Cielo solo habitan Dios, Elías, Enoc y Moisés (y los ángeles). Siendo Enoc alguien de quien apenas se cuenta nada, sí nos dice la Biblia que subió al Cielo sin conocer la muerte, ¿y de Moisés se callaría? Del destino de Moisés lo que la Biblia únicamente cuenta es esto:

“Y murió allí Moisés siervo de Jehová, en la tierra de Moab, conforme al dicho de Jehová.” Deuteronomio 34: 5

Pues sí se nos habla de su muerte, y ciertamente dice la Biblia “murió allí”, no que fuese ascendido vivo al Cielo, que sí se nos dice de Enoc, de Elías y de Jesús. La Biblia no dice que Jesús murió y ascendió al Cielo, o que Elías murió y fue arrebatado en un carro de fuego, no, ellos estaban vivos cuando ascendieron o fueron ascendidos, el uno por no haber muerto y el otro (Jesús) por haber resucitado, pero de Moisés la Biblia es muy clara, dice que murió, y según las creencias protestantes, tras morir tuvo que haber entrado en un estado de inconsciencia hasta el fin de los tiempos. Pero luego lo vemos hablando con Jesús en la tierra. Y en la epístola de Judas no se nos habla de que Moisés subiera al Cielo en cuerpo y alma, sino todo lo contrario, que el ángel y el diablo se peleaban por llevárselo, lo cual también contradice la idea de que al morir duermes y hasta el Juicio no serás despertado y juzgado, según Judas Moisés murió y fue juzgado (juicio representado por esa simbólica lucha del ángel y el diablo por su alma):

“Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda.” Judas 1: 9

Que en esa “pelea” ganó el ángel y se lo llevó al Cielo, lo sabemos por lógica y porque como ya vimos aparecerá luego Moisés junto con Elías hablando con Jesús en la Transfiguración.

Sin embargo los nihilistas dan una versión de los hechos más sensata al afirmar que Moisés, tras morir, “fue resucitado, glorificado y llevado así al Cielo”, y de ese modo aceptan, como dice la Biblia, que Moisés murió. Solo hay un problema con esa explicación (que otros protestantes también usan), que la Biblia tampoco dice absolutamente nada que nos lleve a pensar semejante cosa. Y puesto que los protestantes dicen que lo que no está escrito en la Biblia “no puede ser cierto”. Al igual negarán que la Virgen María fuese “resucitada, glorificada y llevada así al Cielo” en cuerpo y alma, aplicamos pues la misma regla y “declaramos” que no pueden creer de ningún modo que Moisés disfrutara de eso mismo, pues al no decir la Biblia nada de ello tal creencia sería, según sus parámetros, antibíblica. Para afirmar lo que afirman tendrían antes que hacerse católico, pero a continuación tendrían que negar su afirmación porque tal idea tampoco se encuentra en la Tradición Oral de la Iglesia primitiva. A mayores, creer que Moisés fue muerto y glorificado y resucitado entraría en contradicción con la cita bíblica en donde se nos dice que la resurrección de Jesús fue la primicia y anuncio de la de los hombres, con lo que la primicia no pudo haberla tenido ya Moisés:

“Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.” 1 Corintios 15: 20-23

Y algunos pueden pensar que en cualquier caso Jesús no fue el primero en resucitar, pues ya en el Antiguo y Nuevo Testamento encontramos personas muertas que han sido resucitadas. Todas esas personas murieron, y al poco un profeta o Jesús las devolvió a la vida y siguieron viviendo hasta que de nuevo murieron y resucitaron en cuerpo glorioso para ir al Más Allá. Cuando Jesús resucitó al hijo de la viuda de Naím, por ejemplo, no fue que el hijo resucitó en cuerpo glorioso y fue al Cielo, fue simplemente que el cadáver fue reanimado. Eso no es “la resurrección de la carne”, sino la reanimación de un cadáver. Por tanto sí es exacto decir, como nos dice la Biblia, que Jesús fue el primero en resucitar, “las primicias de la resurrección” (quienes afirman que en esta cita “las primicias” se refiere a toda la gente que vivirá “el Rapto” es que no dan buena interpretación a la expresión “las primicias”). Si Moisés hubiera muerto, resucitado con cuerpo glorioso y ascendido al Cielo, entonces las primicias serían Moisés, no Jesús. Menudo chasco para el cristianismo.

Por tanto, sostenemos que la escena de la Transfiguración es uno de los elementos bíblicos que con más fuerza imposibilitan esa idea moderna de que los muertos duermen. Otra cita importante en el mismo sentido:

“Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.” Lucas 23: 42-43

Jesús le promete al buen ladrón que estará con él en el Paraíso “hoy”, no dentro de milenios. Artículos hay en donde se intenta explicar que cuando Jesús dijo ahí “Paraíso” no se refería al Cielo, sino a un estado de paz, y por tanto Jesús no quería decir que el buen ladrón estaría en el Cielo ese mismo día, sino que antes de morir tendría paz. ¿En serio? En tal caso el pobre ladrón se llevó una buena desilusión, y con razón, pues lo que él pidió nada tenía que ver con eso. Otra:

“Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor;” Filipenses 1: 23

En la segunda cita San Pablo dice que preferiría irse (morir) y así estar con Jesús, pero no dentro de milenios, sino ya mismo, por eso dice “estoy puesto en estrecho”, urgencia, ya mismo. Si pensara que tiene que esperar muchos años o siglos o milenios o quién sabe, ¿dónde estaría la urgencia? Igual podría vivir cien años sirviendo aquí a los cristianos y morir luego. Si él siente urgencia por estar con Jesús es porque piensa que en cuanto muera podrá estar con él.

Y de paso fijémonos en un pequeño detalle, dice San Pablo “es preferible que permanezca en este cuerpo”. Si nos lo tomamos al pie de la letra podríamos usar esta cita para afirmar que San Pablo no creía en la resurrección de la carne, pues en esta cita parece que ir al Cielo con Jesús supone abandonar el cuerpo, y seguir vivo en la tierra supone “permanecer en este cuerpo”. Pero los cristianos creemos que después de morir (al instante o tiempo después, según católicos o protestantes) resucitaremos en nuestro cuerpo glorioso y después tendremos el Juicio y después iremos al Cielo o al infierno. Lo que San Pablo afirma, como se puede ver, no encaja para nada con este esquema, él parece creer que si muere va derecho al Cielo y sin cuerpo alguno. A no ser que pensemos que el cuerpo glorioso no es “este cuerpo” glorificado sino un cuerpo nuevo y diferente, lo cual tampoco es creencia cristiana. Pero el mismo San Pablo es quien más detalles nos da sobre la resurrección de la carne y nuestro cuerpo glorioso, así que tal conclusión sería errónea. Este detalle sirve para ver claramente que cuando una persona intenta interpretar citas bíblicas fuera del Magisterio y la Tradición de la Iglesia, es muy fácil “rayarse” y acabar viendo lo que no es. Y el método protestante de interpretación bíblica (cada uno puede interpretar la Biblia por su cuenta) se presta totalmente a ello. Pero volvamos al tema. Otra cita:

“Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?” Apocalipsis 6: 9-10

Esta escena ocurre hacia el principio del Apocalipsis, el Juicio Final ocurre hacia el final del mismo libro. O sea, mucho antes del Juicio nos encontramos a los mártires muertos hablando con Dios en el Cielo y pidiendo vengar sus crímenes. Según los protestantes deberían estar durmiendo. Vale que estén ya en el Cielo sin juicio alguno por ser mártires, pero dormidos.

Pero los protestantes entonces señalan a la continuación de esta cita, en donde “se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos que también habían de ser muertos como ellos”; pero ese “descansad un poco más” no implica que se vuelvan a dormir, simplemente que no se afanen aun en buscar venganza de sus asesinos (que siguen vivos) porque la retribución no llegará hasta el fin de los tiempos (en el Juicio). En cualquier caso, el hecho de que Dios y los muertos estén en tal conversación implica que los muertos no están en estado inconsciente hasta la Resurrección, en el futuro, sino que son seres con consciencia y voluntad, y que son capaces de hablar con Dios y pedirle cosas, que es lo que nosotros afirmamos.

Pero los cristianos católicos no negamos las otras citas en donde la Biblia nos habla de que la gente irá al Cielo o al infierno después del Juicio Final, el cual ocurrirá al final de los tiempos. Los protestantes creen que esa fase de dormición y espera es la única que la Biblia defiende, nosotros creemos que lo que dicen unas citas es correcto y lo que dicen las otras también es correcto, sin necesidad de retorcer los significados hasta hacerlos poco o nada creíbles. Dicho de otro modo, el catolicismo siempre ha aceptado la paradoja de que estas dos verdades, aparentemente contradictorias, son ciertas al mismo tiempo.

Ni dormir, ni Cielo ni infierno: extinción y todo lo contrario

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Para que se vea bien que una o un puñado de citas no hacen doctrina, excepto cuando consideramos globalmente la Biblia entera, vamos a dar varias citas que parecen contradecir en parte o en todo la doctrina cristiana de católicos o protestantes (algunas ya las hemos abordado). Por ejemplo estas afirman que cuando morimos simplemente desaparecemos sin más nada, o al menos algunos sí desaparecerán, o al menos dormirán eternamente sin sufrir premio ni castigo alguno.

“¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad?

Porque ahora dormiré en el polvo,

Y si me buscares de mañana, ya no existiré.” Job 7: 21

Porque lo que sucede a los hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias, un mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros, y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia; porque todo es vanidad.” Eclesiastés 3: 19

Está diciendo aquí que los hombres, igual que los animales, al morir se acabó, no hay diferencia. Aquí la idea es diferente:

“Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,” Hebreos 9: 27

Si unos mueren una sola vez, hay otros que mueren dos veces, una vez su cuerpo físico y después su alma, luego el alma tampoco sería inmortal.

En realidad, buscando citas bíblicas podemos encontrar toda una gama de creencias, como que al morir no desaparecemos pero dormiremos eternamente (ya vimos la cita) o que algunos serán despertados para recibir premio o castigo y otros seguirán durmiendo, o que los justos despertarán al Cielo y los otros seguirán durmiendo, etc., etc., etc.. Por ejemplo comparemos estas dos afirmaciones:

Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.” Daniel 12: 2

“No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.” Juan 5: 28

En la primera cita se dice que “muchos” muertos serán despertados, se supone que el resto seguirá durmiendo eternamente. En la segunda cita se dice que “todos” los muertos serán despertados y resucitarán para premio o castigo. Pero ya vimos a Isaías decir que los malvados nunca despertarán:

“Muertos son, no vivirán; han fallecido, no resucitarán; porque los castigaste, y destruiste y deshiciste todo su recuerdo.” Isaías 26: 14

Y el salmo 88 dice que incluso Dios se olvida de los muertos.

“Abandonado entre los muertos,

Como los pasados a espada que yacen en el sepulcro,

De quienes no te acuerdas ya,

Y que fueron arrebatados de tu mano.” Salmo 88: 5

Pero el salmo 139 dice lo contrario, que incluso en el Sheol está Dios:

“Si subiere a los cielos, allí estás tú;

Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.” Salmos 139: 8

Claro que ya vimos que según la Biblia Jesús, tras morir, bajó al hades a predicar a los muertos y que los muertos del sheol se arrodillan ante él en adoración, y sin embargo en el Antiguo Testamento se nos dice que los muertos ni pueden adorar a Dios ni pueden escuchar su predicación:

“Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad.” Isaías 38: 18

Todo esto solo para dejar claro que en la Biblia encontramos citas para todos los gustos si queremos valorarlas aisladamente y si nos olvidamos de que la revelación es progresiva. Tal como comentamos anteriormente, es muy peligroso ponerse a interpretar citas bíblicas por cuenta propia, y ofrecer citas bíblicas no es garantía de verdad en sí mismo. Cualquier persona que conozca bien la Biblia sería fácilmente capaz de confundir a un creyente haciéndole creer que la Biblia dice tal o cual verdad aunque sea totalmente lo contrario.

CONCLUSIÓN

Pensemos lo que pensemos, vimos ya que en la Biblia encontraremos citas para todos los gustos, principalmente tres categorías:

1- Al morir desaparecemos o entramos en un estado eterno de inconsciencia en el limbo o algo similar.

2- Al morir quedamos en estado suspendido (dormido, inconsciente) en el limbo o algún sitio similar hasta que el Día del Juicio, al final de los tiempos, Dios nos resucite y juzgue y envíe al Cielo o al infierno.

3- Al morir, en ese momento Dios nos juzga y vamos al Cielo o al infierno (o al purgatorio).

La primera idea solo corresponde con las antiguas creencias judías, que así se reflejan en el Antiguo Testamento, pero Jesús, en la plenitud de la revelación, dejó atrás.

La segunda y tercera ideas son cristianas, y el Nuevo Testamento afirma claramente ambas cosas así que de un modo u otro, ambas deberían ser ciertas, a pesar de que son incompatibles en cuanto al tiempo (¿cuándo es el Juicio y la resurrección, al morir o al final de los tiempos?). Ante esta aparente contradicción la Iglesia siempre reaccionó aceptando ambas cosas como ciertas aun sin comprender bien de qué modo podían ambas ser posibles. Cuando apareció el protestantismo, este resolvió la paradoja negando las antiguas creencias y diciendo que solo la idea 2 era cierta y la 3 no lo era, lo cual resolvía la paradoja al tremendo precio de alejarse de la Iglesia primitiva y de tener que ignorar o darle vueltas a todas las citas que expresaban la idea tercera para presentarlas como si en realidad también quisiesen expresar la 2.

La Iglesia fue sabia al aceptar como verdaderas la 2 y la 3 aunque no comprendiera bien de qué modo ambas podían ser ciertas, pues estaba claro para los primeros cristianos que ambas cosas eran ciertas, pues así se lo enseñaron y como tal las mantuvieron. El pionero de San Agustín ya resolvió la paradoja no negando nada, sino estableciendo que el tiempo y el espacio eran atributos del mundo físico. Esa misma idea, que durante milenio y medio era una teoría teológica, se convirtió en realidad científica cuando Einstein la propugnó en su Teoría de la Relatividad y la ciencia moderna pudo luego demostrar que era cierto. De este modo sabemos hoy que en el mundo espiritual no existe ni espacio ni tiempo, y por tanto no es necesario ni posible preguntar dónde ocurre algo ni cuándo ocurre. La misma idea de “esperar” implica tiempo, y decir que los muertos esperan hasta el Juicio Final es cierto desde la perspectiva de los que habitamos la tierra, pero deja de tener sentido en cuanto nos trasladamos al Cielo. Por tanto quienes pasan al plano espiritual no están en ninguna parte esperando a nada, ya están disfrutando del Cielo o penando en el infierno. El mismo purgatorio sería una purificación por la que atravesaría el cristiano impuro para entrar en el Cielo, pero tampoco tiene ya ningún sentido discutir de dónde se encuentra el purgatorio o cuánto dura. Lo mismo sirve para el concepto de limbo, que la Iglesia sabiamente utilizó, porque en un esquema espaciotemporal es imprescindible contar con ello, pero nunca llegó a aceptar oficialmente como doctrina porque no tenía ninguna base bíblica ni se hallaba en la Tradición de la Iglesia primitiva.

Por lo tanto, no podemos hoy sostener la idea de que los muertos están dormidos esperando el fin de los tiempos. Ni la Biblia ni la ciencia nos permiten suponer que la idea 2 sea falsa mientras solo la 3 es verdadera. Sorprendentemente, hoy podemos afirmar que el Juicio Final ocurrirá al final de los tiempos, con toda la humanidad cumplida, y al mismo tiempo afirmar que cuando alguien muere inmediatamente pasa por ese juicio. Todo depende de si estamos mirando el fenómeno desde aquí o desde allí. Es por eso que la idea de que nuestros difuntos están allá en el Cielo y nos pueden escuchar, Santos oficiales incluidos, no solo no contradice sino que encaja perfectamente con lo que la Biblia, además de la Tradición, nos cuenta.

Hacemos énfasis en que en la Biblia Jesús habla muchas veces del Cielo, pero usando símbolos y analogías. Las dos únicas veces en las que el Nuevo Testamento nos habla con claridad y detalle del Cielo son en la historia del mendigo Lázaro y en el Apocalipsis, y en ambos casos se nos muestra claramente a los muertos bien despiertos y actuando e interactuando, y preocupados de lo que en la tierra sucede.

Y otra aclaración. No creemos en un lugar llamado sheol (morada de los muertos), eso es creencia de los antiguos hebreos, que aun no conocían bien la revelación, pero incluso si el sheol existiera, no tiene sentido utilizar citas sobre el sheol, como muchos hacen, para con ellas negar que los Santos estén despiertos y puedan comunicarse con nosotros. Nuestros Santos están en el Cielo, no en el sheol, así que lo que ocurra en el sheol no tiene ninguna relevancia para este asunto.

Baste para terminar señalar que los cristianos católicos, también en este asunto, estamos de acuerdo con lo que la Iglesia primitiva defendía. Los protestantes no. Complicado defender la idea de que el Dios Todopoderoso se hizo hombre, predicó la Verdad, y a los tres días sus seguidores ya eran todos una panda de herejes desorientados y confusos. ¿Tan mal predicó Jesús? ¿Tan mal lo hicieron sus apóstoles? ¿de tan poco sirvió la protección del Espíritu Santo que envió Jesús a su Iglesia al marcharse? Desde luego, no lo creemos así, la Verdad que trajo Jesús fue por su gracia fielmente preservada en su Iglesia. Fuera de ella es lógico y normal que el tiempo vaya haciendo mudar las ideas.

Anexo

Las citas no son de la Reina Valera

Existe un argumento que algunos protestantes y paraprotestantes dan para afirmar que al morir no vamos al Cielo o infierno, sino que esperamos nuestro premio o castigo durmiendo. Se trata ni más ni menos que de dos citas del mismo Jesús. Empecemos por la escena del Jesús resucitado a María Magdalena.

NOLI ME TANGERE

Entonces Jesús la llamó por su nombre:
— ¡María!
Ella se volvió y exclamó en arameo:
— ¡Rabboní! (que quiere decir “Maestro”).
Jesús le dijo:
— No me retengas más, porque todavía no he ido a mi Padre. Anda, ve y diles a mis hermanos que voy a mi Padre, que es también vuestro Padre; a mi Dios, que es también vuestro Dios.
(Juan 20:16-17)

El argumento de ellos, no sin lógica, es que si tras resucitar Jesús dice que “aun no he subido al Padre”, eso demuestra que cuando Jesús murió no subió al Cielo, sino que permaneció dormido en su tumba, pues tal es como acontece a quienes mueren. Para no alargar esto, en lugar de entrar en explicaciones más profundas, contextualizando más las cosas y entrando en sutiles debates científicos y teológicos, vamos a dejar a un lado la noción de que en el Más Allá no hay espacio ni tiempo y vamos a dar una explicación más simple y más apegada a la Biblia, pues eso hará que sea también más efectiva.

El principal error de este argumento es suponer que si al morir Jesús no estuvo con el Padre, entonces necesariamente tuvo que estar “durmiendo”. Pero es la propia Biblia la que nos da otra alternativa: Jesús estuvo… en los infiernos! Bueno, en realidad esos “infiernos” no se refieren al infierno eterno, sino al Más Allá, al Hades o como queramos llamarlo. Sea donde sea que estuvo el caso es que allí no estuvo dormido, sino muy activo:

Fue entonces también cuando proclamó su mensaje a los espíritus que se hallaban en prisión 1 Pedro 3:19

Y nada más diremos sobre esta cita porque ya ha sido comentada en este artículo. Hay otra cita que incide en la misma idea:

Si “subió”, como dice, ¿no supone que previamente había bajado a lo profundo de la tierra? Efesios 4:9

Esto debería bastar para ver que, según la Biblia, Jesús no estuvo dormido en estado inconsciente durante esos tres días (o más exactamente un día y dos trozos). Pero entonces, ¿qué quiere decir Jesús cuando dice “aún no he subido al Padre”?

La respuesta más sencilla sería decir que al morir Jesús bajó a los infiernos a predicar a los espíritus encarcelados (respuesta literal de la Biblia), luego resucitó, y por eso cuando vio a la Magdalena aún no había subido al Padre, cosa que no hizo hasta el día de su Ascensión. Pero también hay otra respuesta posible, otra respuesta que tiene más en cuenta esa ausencia de espacio-tiempo en el Más Allá.

Recordemos las palabras de Jesús: “No me retengas más, porque todavía no he ido al Padre”. La antigua traducción de “no me toques” no es exacta, pues el griego muestra que la acción de “no tocar” se refiere a algo que está ya en marcha, por lo tanto María le estaba “tocando” cuando Jesús pronuncia sus palabras. Después de la inmensa alegría de hallar vivo a quien ella creía muerto, María Magdalena se abalanzó a Jesús y lo abrazaría o se aferraría a sus pies (como se hacía con los maestros) y al cabo de segundos o de minutos o del tiempo que fuera, Jesús decidió que ya era suficiente, pues si por María fuese seguiría abrazada a él por los siglos de los siglos, pero él tenía otras cosas que hacer. Pero tampoco podemos decir que es una traducción errónea, pues al igual que pasa en español, si yo estoy tumbado en el sofá y le digo a mi hijo pequeño “no te subas encima de mí que me haces daño”, eso puede interpretarse como que le veo intención de subirse encima de mí y le prohíbo que lo haga, o como que ya lo tengo encima y le pido que se baje porque me hace daño.

Cuando Jesús habla de “todavía no he subido al Padre” nos está hablando del futuro, no del pasado. Dicho de otro modo, Jesús no está diciendo: nunca he estado antes en el cielo (de lo que esos protestantes concluyen que tras morir Jesús había estado dormido). De hecho, si yo, simple mortal, digo “todavía no he subido al cielo” se entiende que nunca lo he hecho, pero si es Jesús quien lo dice, tal cosa no se puede entender, pues él sí que ha estado antes en el cielo (de hecho siempre estuvo en el cielo hasta el día de su encarnación en María). Más claro aún que Jesús estaba pensando en el futuro, y no en el pasado, al decir esa frase lo vemos por la frase siguiente que dice: “Anda, ve y diles a mis hermanos que voy a mi Padre”. Puede que esa subida al Padre se refiera a la que hará en la Ascensión o puede que no, que Jesús va a subir al Padre al cabo de un rato (en tal caso en los días que estuvo aquí resucitado estaría constantemente “subiendo y bajando” del Padre a los hombres hasta que finalmente en la Ascensión regresó al cielo “definitivamente”). De ser así, Jesús tras resucitar tenía el plan de regresar al Padre de nuevo y la aparición a la Magdalena sólo debía durar lo suficiente como para dar testimonio, por eso Jesús no quiso alargarla y le dijo que le dejara marchar porque todavía no había subido al Padre tal como tenía pensado hacer. Sinceramente, preferiríamos no tener que meternos en tantas especulaciones, pero puesto que otros se meten, no hay más remedio que acompañarles y especular igualmente, aunque sólo sea para demostrar que otras opciones también son posibles.

Ahondando más podríamos preguntarnos que si Jesús le dijo a María que le soltara “porque aún no había subido al Padre”, ¿quiere eso decir que podría volver a abrazarlo después de que subiera al Padre? Pues ciertamente sí. Si ese subir al Padre se refiere a la Ascensión, entonces tal como prometió Jesús a todos enviaría luego el Espíritu Santo y a través de él Jesús estaría con nosotros (y con María Magdalena) de nuevo. María volvería a tenerlo no en sus brazos (hasta que ella misma muriera), pero sí dentro de su corazón, no como un recuerdo sino de forma real, cuando quedara ella también llena del Espíritu Santo.

Así que da igual si suponemos que al morir Jesús fue al cielo o que, tal como dice la Biblia, estuvo también en los “infiernos” (el hades, el reino de los muertos), el caso es que Jesús no estuvo inconsciente y que las palabras que le dijo a la Magdalena no demuestran nada sobre este asunto que nos ocupa, pues si significaran lo que algunos quieren que signifique estaríamos contradiciendo a la Tradición e incluso a la misma Biblia.

EL BUEN LADRÓN

El otro argumento que esos mismos utilizan es la cita del buen ladrón: “Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso.” (Lucas 23:43). Ellos dicen que la cita literal sería esta: “Yo te aseguro hoy, que estarás conmigo (algún día) en el Paraíso”. De este modo no está hablando de que ese mismo día ambos estarían en el Paraíso, sino de que “hoy te aseguro” que algún día estarás conmigo en el Paraíso (cuando tú despiertes el día del Juicio).

Desde el punto de vista lingüístico esa otra forma de traducir el pasaje griego es posible, pues el “hoy” podría referirse a la promesa o al paraíso. Pero siendo ambos sentidos posible, la Iglesia siempre tuvo claro que el sentido era el de “hoy estarás”, no del de “hoy te prometo”, y los protestantes también lo han entendido así siempre, hasta que algunos en tiempos recientes han querido verlo de la otra forma (porque de ese modo eliminaban una de las dificultades que contradecían a su idea de la dormición post-muerte). E incluso si esa hubiera sido la intención del evangelista (que como hemos visto, no lo fue), “hoy te prometo” tampoco impide que sea “hoy” cuando estarás conmigo en el paraíso.

Pero para comprobar mejor el otro punto de vista, comprobamos un montón de comentarios de teólogos protestantes a cerca de esa cita de Lucas. Hemos encontrado que muchos de ellos, más de la mitad, no sólo no ignoraban el hecho de que el “hoy” podía referirse a “te digo” o a “estarás conmigo”, sino que se metían de lleno en el asunto, y todos ellos, sin excepción, defendían la idea de que se refería a “hoy estarás conmigo”. De hecho no deja de sorprender que creyendo ellos que al morir quedas dormido, no aprovechen la “fácil” oportunidad de elegir la otra traducción, que les sería mucho más conveniente. Así que incluso ellos deben de ver muy claro que la traducción tradicional es la correcta dadas las circunstancias. Uno de los comentarios, por el famoso ministro metodista y exegeta bíblico Joseph Benson, daba esta explicación:

Jesús usa frecuentemente expresiones enfáticas habituales del arameo como “yo te/os digo” o “verdaderamente te/os digo”, pero nunca utiliza en ninguna parte la expresión “hoy te digo”, que sería, como las otras, una forma enfática de “te digo” (pues el verbo presente indica que se dice “hoy”). Además, en este pasaje Jesús dice “En verdad te digo…”, con lo cual ya está utilizando la forma enfática, así que sería inútil añadir otra forma enfática, que no encontramos en ningún otro lugar, en una supuesta construcción “En verdad hoy te digo”, a menos que el énfasis (y esto ya lo añadimos nosotros) vaya dirigido al “hoy” (realmente es hoy cuando te lo digo, y no ayer ni mañana), lo que nos daría un sentido absurdo a la frase, pues el énfasis no puede dirigirse a otra cosa que al “te digo”, y ese ya está enfatizado por “verdaderamente te digo” (no hay ningún motivo para enfatizar que es hoy cuando te lo digo, pues su promesa sería igual de válida aunque se lo hubiera dicho ayer).

En el evangelio apócrifo de Nicodemo, del 350 aproximadamente, se narra la escena del buen ladrón (a quien llaman allí Dimas) y luego nos cuentan su llegada al cielo ese mismo día, lo que demuestra que la tradición de esa interpretación es muy antigua. En copias siríacas y coptas del evangelio de siglos anteriores aún, también aparece la traducción de “te digo que hoy”, lo que muestra que también ellos interpretaban la cita griega de la misma forma que nosotros.

Hay otro argumento. Los judíos, cuando alguien moría, solían decir “hoy se sentará en el seno de Abraham”. Era una expresión muy corriente, algo así como hoy, cuando muere alguien, que decimos “que Dios le tenga en su gloria” o algo semejante. Pues bien, en esa situación de estar al borde de la muerte, la idea expresada por esas palabras (hoy te sentarás en el seno de Abraham) estarían a flor de piel en la mente del ladrón, y del judío Jesús, así que es en ese contexto donde mejor interpretaremos las palabras de “hoy estarás conmigo en el paraíso”, que es un equivalente casi exacto de esa idea pero expresada de forma personal, y más aún si tenemos en cuenta que la palabra “paraíso” se utiliza a veces como equivalente moderno del hebreo “seno de Abraham”, tal como por ejemplo ocurre en la traducción de los Setenta del hebreo al griego hecha muchos años antes de Cristo. Jesús le estaría confirmando casi literalmente el deseo típico para el difunto. Algo así como si en nuestra época Jesús hubiera dicho “yo te tendré en mi gloria”, parafraseando a nuestro “que Dios te tenga en su gloria”, y todos hoy captaríamos claramente ese paralelismo.

Por lo tanto, sin darle ya más vueltas al asunto y ciñéndonos a lo que la Biblia dice, la respuesta a ¿dónde estuvo Jesús entre su muerte y su resurrección? sería: en el cielo y en el hades, pues ambas cosas afirma la Biblia. Y no estuvo dormido.

Para continuar leyendo los temas de esta serie vaya a la entrada principal y selecione el que sigue o el que prefiera leer.

Para ver nuesta bibliografía consulte Para profundizar.

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Acerca de José Carlos Pando Valdés

Gracias por dedicar parte de su tiempo a la lectura apologética, tan ncesitada dentro de la Iglesia actual. Que Dios lo colme de Bendiciones.

16 Comments

  1. Hermes

    El alma es un ente creador hecho a imagen y semejanza del Creador Principal, una individualización del Mismo y cada alma en el momento de abandonar el cuerpo creará lo que espera que sucederá hasta que decida dejar de crearlo. A diferencia del reino físico donde el espacio-tiempo ralentiza la creación de las almas (si recuperes todo tu recuerdo estando dentro del cuerpo físico eso puede cambiar) en el reino espiritual lo que un alma piense sucede instantáneamente ya que no existe el tiempo. Cada alma ira a donde su nivel de conciencia le diga que debe ir tan sencillo como ello. Algunas almas que están en cuerpo físico están tan evolucionadas que pueden moverse de un reino a otro incluso llevándose el cuerpo físico con ellas.

    • Guaooooo!!! todo un misterio asombroso, puede demostrame algo de esto que no es más que alucinar o simplemete es un cuento al modo de Alicia en el país de las Maravillas.
      Lo único que compartimos es que el mundo espiritual no se regula por categorías temporales ni espaciales, pero eso del alma……..

      • Hermes

        De momento se me ocurre una idea de cómo podría demostrar eso que expongo ya que algunos pueden moverse de un reino a otro incluso llevándose el cuerpo físico. La otra forma la descubrirá vos mismo cuando el cuero ya no responda.

        Pero me captó la atención que vos parece un científico pidiendo demostraciones pensé que era religioso. Hay muchas cosas en vuestro post que son imposibles de demostrar a los amantes de la ciencia. ¿Qué me dice de ello? ¿O acaso estáis alucinando esas cosas? ¿El infierno? Donde queda y en que parte del Universo está, en cual dimensión dígame si sabe eso ¿y lo puede demostrar de verdad? El Juicio Final que ¿pruebas tiene de que eso existe? Le podría poner muchos ejemplos de cosas que vos decís imposibles de demostrar por vos mismo que las estás diciendo JAJAJAJAJAJA.

        • Saludos Hermes, si pretendemos proponer al catolicismo como religión verdadera y única no será tan solo por la simple devoción espiritual de nuestra fe. Lo que es verdad tiene muchos pilares y uno de ellos es ser coherente con lo realmente científico. De ahí que podría decirle que soy religioso, pero no acientista de una forma mecánica, de hecho mi religión no lo es.
          No porque sea religioso eso implica creer en lo que me plazca, como cristiano trato de seguir a una persona y esa es Jesús, su mensaje se ha guardado y perdurado de una generación a otra y por ello creo. Esto encaja con muchísimas cosas tanto científicas como moralistas y teológicas y no como otras corrientes del pensamiento o del sentir espiritual que pretenden hacer realidad todo lo que se le ocurre a un demente.
          -el infierno no ocupa lugar, porque no es tal cosa.
          -el Juicio Final y tantísimas creencias nuestras están basadas en la Biblia y la Tradición que por venir de Jesús las consideramos correctas. Muchos elementos defienden lo fidedigno de estos escritos y conocimiento en general, de ahí que una vez que aceptas mi religión como cierta (lo que lleva también su pizca de fe) aceptar todo lo otro es de simple añadidura.

          Pero por favor no deje de argumentarme algo de certeza en sus teorías, aunque sea algún elementico por trivial que sea, pues esperar a que mi pellejo no aguante más demoraría, si Dios quiere, muchisisisísimos años.

  2. labuenasemilla
    • Sinceramente estoy pidiendo ayuda. Pues lo que me pones no solo es sobre una cita u otra u otra más, sino que abarca lo que Usted como adventista cree.
      Te mando lo que este Señor me escribe:
      Hola José. Por supuesto no me molesta el comentario que me envías, simplemente me parece el escrito de una persona absolutamente cerrada en sus ideas y que no solamente se niega a escuchar las razones de los demás, sino que considera absurdo todo lo que no encaja con sus creencias. Una cosa es no estar de acuerdo y otra cosa es reaccionar con la impaciencia y superioridad que él hace. No creo que con tal persona puedas discutir de ningún tema de religión excepto si te limitas a escucharle y decir sí a todo lo que él te diga.

      Él tiene unas reglas de juego muy claras, y básicamente es la Sola Scriptura, por eso lógicamente rechaza todos los argumentos que no son bíblicos, y así le resulta irrelevante acudir a la ciencia o a los santos padres. Eso lo comprendo. Lo que no se comprende tanto es por qué él no es capaz de asumir que otros tenemos otras reglas de juego, y nuestros argumentos son coherentes dentro de nuestras reglas. Evidentemente, para mí lo que dice San Cirilo no es una tontería, es un testimonio de la Iglesia primitiva. Y lo que diga la ciencia no es irrelevante, pues la religión no va en contra de la verdad científica ni de ninguna otra verdad, no podemos entender la Biblia como un trocito de realidad sin conexión con el resto del universo, porque la Biblia pretende explicarnos el sentido de ese universo.

      De todas formas, lo que más me choca es que parece no entender nada de lo que es la resurrección. Si le parece que definir la resurrección como volver a la vida en un cuerpo glorioso es absurdo ¿qué clase de Nuevo Testamento lee él? ¿de qué denominación ha salido? Nunca me había encontrado un cristiano que defendiese una definición diferente. Otra cosa es que esté o no de acuerdo con el momento en que esa resurrección tendrá lugar.

      Francamente, yo que tú no me molestaría en ofrecerle nuevos argumentos, y mucho menos darle más explicaciones, él no te va a aceptar nada que no sea lo mismo que él piensa.

      Y no te preocupes, aquí a veces recibimos comentarios muy duros, de gente que insulta y se esfuerza por pegar golpes bajos a tropel, pero comentarios como el que tú envías no son ofensivos, como mucho cómicos.
      FIN DEL COMENTARIO

  3. labuenasemilla

    Saludos, he querido poder leer todo el tema pero son tantos errores y cosas por decir en unas simples lienas que no he podido continuar, al final no entendí lo que quisiste demostrar porque simplemente no demostraste nada, te dejo aquí los comentarios que fui haciendo hasta el momento en que tuve que dejar de leer, te sugiero hagas temas más cortos, concretos porque sino será muy dificil para la gente entenderte.
    mis notas

    Es hasta cómico ver lo fácil que ustedes dicen así suavemente “si, tienen razón pero demostraremos que se equivocan”, por fin, o tienen razón los textos bíblicos que destruyen por completo su doctrina de “la comunicación con sus santos” o no la tienen.
    Es como que primero aceptan la verdad para que la gente se tranquilice pero luego comienzan a meter sus interpretaciones. Mira, te demuestro no solo eso, sino que hay todavía mucha falta de conocimiento en algunos aspectos bíblicos.

    Cuando comiensas a aclara los dos puntos básicos cometes el error que todo católico desde el papa hasta el que se hizo católico ayer comete, y es que afirman cosas sin sustento de ningún lado, en el punto 1 dices:
    1- Resucitar significa que el alma recupera su cuerpo (glorificado), no simplemente que el alma inmortal sigue existiendo tras la muerte.
    Y yo ye pregunto ¿de donde sacas tan grande mentira? ¿qué Dios te reveló tal cosa? ¿cuál es el sustento de esa afirmación?¿dónde está la cita bíblica?, es como si ustedes saben más que Dios, y tienen la explicación de todo lo que sucede en el mundo espiritual ¿han visto ustedes en verdad que pasa cuando una persona resucita?¿han visto el alma? por favor, Dios es el todopoderoso y sabio Jehová de los ejércitos, el creador del hombre y todo lo que existe, si alguien sabe como suceden todas estas cosas es él, por busca en su palabra esa respuesta no en ningún otro lugar, y luego aporta la cita para que todos lo aprendamos.
    En el punto 2 pasa lo mismo:
    2- La revelación es progresiva. Los antiguos hebreos iban paso a paso descubriendo la verdad según Dios quien calculando muy bien los tiempos, se la iba revelando. Ellos, por ejemplo, no sabían que Dios era trino ni muchas otras cosas que fueron descubriendo poco a poco o que no supieron hasta que Jesús las mostró. Por tanto en el Antiguo Testamento podemos encontrar algunas creencias que no muestran la verdad, sino el camino hacia esta.
    Aquí aunque puedo estar de acuerdo contigo tengo que estar en contra porque asumen igualmente una afirmación de la cual no das cita alguna es decir, estamos hablando de tu interpretación del asunto. Es cierto que hay mucho conocimientos de la Biblia que no fueron revelados a los hermanos de años atrás pero claramente la Biblia lo dice (Daniel 12:4), pero no se trata exactamente de que si Dios era uno o no, porque Dios UNO ES, y todavía sobre ese tema hay mucho por estudiar. Pero en fin, si vas a afirmar algo da la cita bíblica porque eso es lo único que le da valides.

    ¿cómo puedes justificar una creencia bíblica basado en la RELATIVIDAD? JAjaja ahí si te la comiste, pero peor que eso, si vas a demostrar que unas citas bíblicas están mal interpretadas o son incorrectas como pensé que harías ¿no sería lógico que las demuestres con citas Bíblicas?
    ¿Quién es ese San Cirilo de Jerusalén. Lecturas catecumenales 23:9, año 350? Eso no es para nada u texto que puede demostrar nada.
    Por fin!!! Un texto bíblico. Claramente el pasaje de Juan 11: 11-14 que citas demuestra que hasta los discípulos inicialmente no entendían que Jesús cuando decía “duerme” se refería a literalmente MORIR, pero aquí debo volver a preguntarte.
    Si afirmas que cuando una persona muere es como decir que duerme pero su alma no duerme ¿de dónde sacas esto, que lo sustenta?¿está en la Biblia? Danos las citas por favor, porque CLARO QUE NO ESTÁ.
    Luego afirmas que Job no creía en la resurrección pero no pones ninguna cita que lo afirme más bien te vas a un pasaje de Isaías 26: 14 que literalmente no se está refiriendo al estado de los que mueren sino a la acción de Dios castigar y eliminar por completo a los “señores” que se han enseñoreado de su pueblo (vers.13), no quiere decir esto que no hay resurrección de los muertos, porque si así lo piensas estas negando entonces las promesas de Dios y lo que dijeron los apóstoles, así que creo esta cita está fuera de lugar.
    Esta cita demuestra simplemente la NO existencia de un purgatorio y menos de un infierno donde supuestamente los malos, los pecadores vivirán eternamente quemándose, NO, la Biblia dice que todos ellos serán destruidos, eliminados, no existirán más, y así mismo serán destruidos el diablo y sus ángeles caídos, lo que pasa es que no te has dado cuenta quizás hasta ahora que tus mismas citas y tu interpretación demuestra simplemente eso, que no compagina tal enseñanza del infierno, el purgatorio y lo del alma con Isaías, que dice que luego de que Dios destruya a todos estos incluyendo la muerte según lo dice Apocalipsis, estos no resucitarán más.

    • Saludos
      Al principio de este escrito dejamos bien claro cuál era nuestra intención y el porqué de la largura de esta entrada que incluso dejamos para un apéndice. Unos escritos son cortos, otros son más largos y este es de los segundos. No obstante, el hacer los escritos cortos y sencillos es una de nuestras pretensiones, pero sencillamente no es práctico y por lo mismo no la seguimos al pie de la letra.
      Uno no lee y escribe sin más, porque uno no es el doctor Agustín, ni el doctor Aquino, ni tan siquiera la doctora Teresa; uno lee y si es un tema difícil como este recontralee y después medita y después pregunta, creo que no ha hecho eso. Le subiré su comentario a un apologeta católico, Christian, y le pondré lo que él me diga, pues forma Usted un gran enredo para yo enredarme también ahora.
      Bendiciones

  4. diana

    …Solo un detalle; ustedes dicen que María siempre fue virgen ok, que hay de este versículo: Y le dijo uno he aquí tu madre y tus hermanos están afuera y te quieren hablar mateo 12:46-47 Como usted muy bien dice es difícil escribir y trasmitir ideas por aquí..
    PD( dije que fui adventista,no que aún lo sea)

    • Saludos diana,
      Para entender este pasaje y muchos más a la luz de la verdad proclamada y defendida por la Iglesia Católica y otras muchas (casi todas antiguas) es esencial entender el uso de las palabras en la cultura de los judíos de aquel tiempo. Ni el hebreo ni el arameo (lenguaje de Jesús y sus discípulos) tenían palabra distinta para designar a los primos. Los autores del Nuevo Testamento eran de cultura hebrea. Escribieron en griego como lo hicieron los traductores del Antiguo Testamento a la versión griega. Esta versión griega (llamada Septuaginta) es importante porque de ella vienen la mayoría de las referencias bíblicas que se encuentran en el Nuevo Testamento.
      La palabra hebrea para hermanos y primos fue traducida al griego “adelphos”. A diferencia del hebreo o el arameo, el griego tiene una palabra específica para primos: “anepsios”, pero los traductores de la Septuaginta y del Nuevo Testamento, siendo de cultura hebrea, prefirieron usar “adelphos” tanto para hermanos como para primos y otras relaciones. Es decir, utilizaron la palabra griega pero en el sentido original del lenguaje de Jesús. Por eso, para saber si se trata de hermanos de sangre, de primos o de otras relaciones, hay que estudiar el contexto de la cita.
      Algunos ejemplos de “hermano” utilizado para designar otras relaciones en el Antiguo Testamento:
      • A Lot se le llama “hermano” de Abraham en Gen. 14:14, pero sabemos por la misma Biblia que era su sobrino (Gen. 11:26-28).
      • A Jacob le llaman “hermano” de Laban quien es en realidad su tío (Gen. 29:15).
      • I Crónicas 23:21-22 “Hijos de Majlí: Eleazar y Quis. Eleazar murió sin tener hijos; solo tuvo hijas, a las que los hijos de Quis, sus hermanos, tomaron por mujeres.”
      Hay más ejemplos diana, pero bastan 3. Sigamos
      “Hermanos” no tenían que ser familia cercana.
      • Deuteronomio 23:8 “No tendrás por abominable al idumeo, porque es tu hermano”
      • II Reyes 10:13-14 Los 42 “hermanos” del rey Ocozías que bajaban a saludar a los hijos del mismo rey y de la reina.
      Ejemplos hay más, pero al parecer algo de esto tiene Usted claro y me pone la cita bíblica donde se habla de los dos tipos de hermanos: espirituales y de familia.
      En la Anunciación, el ángel dice a María que concebirá un hijo.
      Lucas 1:34 María respondió al ángel: « ¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?»
      ¿Porqué María hace esta pregunta?. “conocer” para los hebreos significa tener relaciones. Si ella tuviera planes de tener relaciones con José o con otro hombre, entonces la pregunta sería absurda. Por eso, desde el principio (como se puede constatar al leer los Padres de la Iglesia), los cristianos han entendido en este pasaje que María tenía un voto de virginidad que debía mantenerse aun en caso de matrimonio. Sabemos que algunos judíos hacían este voto (Ej.: los Esenios).
      No existe una sola sugerencia en la Biblia de que la Virgen tuviera otros hijos. Cuando la Sagrada Familia huye a Egipto , cuando se les pierde el niño en Jerusalén (Lucas 2:41-51)., siempre se refiere a un solo hijo. Los de Nazaret, aun cuando hablan de los “hermanos” de Jesús, se refieren a El como “el hijo de María”, no como “un hijo de María”(Mc 6:3). Sería este uso de palabras muy extraño si fueran de hecho esos otros “hermanos” hijos de María.
      Hay además otras razones culturales que indican que los “hermanos” de Jesús no eran de sangre. Entre los judíos, los hermanos menores no podían aconsejar a los mayores. Por eso cuando en una cita un hermano aconseja al otro se entiende que quien aconseja es el mayor. Sin embargo los “hermanos” de Jesús le aconsejan que se vaya a Judea (Juan 7:3-4). En otra ocasión tratan de llevárselo (Marcos 3:21). Estos hermanos no pueden entonces ser hermanos de sangre ya que Jesús es el primogénito (no tenía hermanos mayores Re. Lucas 2:7).
      Estos son algunos elementos diana, aunque te pudiera dar más, pero si no flexiona su postura con esto creo que no lo hará con nada; no obstante le dejo otro a María, esposa de Cleophas y hermana de la Virgen María (Jn 19:25) se le menciona como la madre de Santiago y José (Mc 15:47; Mt 27:56) que son llamados los “hermanos de Jesús” (Mc 6:3). O sea, dentro de esos “hermanos de Jesús” hay de quienes se dice quien fuera su verdadera mamá.
      Diana la Iglesia Católica se remonta a cientos de años y en tantos debe Usted de entender que ha habido personas que se han leído la Biblia decenas de veces, ¿cree Usted que nadie le pasó pro encima a esas citas bíblicas? si pregunta por saber vale, pero si lo hace con el ánimo de corregirnos creo que no ha de poder, pues la Verdad nos hace libres, e incluso libres de la equivocación.
      Mi Iglesia ha proclamado desde la época Primitiva lo mismo que le pongo o sea la virginidad perpetua de María. Para que sepa la Iglesia Católica no tiene a la Biblia solamente como fuente doctrinal sino que esta bebe también de la Tradición Oral Apostólica como Palabra de Dios y ahí hay muchos ejemplos de que María era considerada virgen. No obstante no le pongo ejemplos porque me parece suficiente con lo que le escribo y porque los comentarios son t6an solo para comentar. No para escribir artículos.
      DLB

      • rb

        Buenas a todos, disculpen mi poco conocimiento sobre ginecología, pero haya tenido o no más hijos María. ¿Tampoco tuvo relaciones sexuales con su esposo José? Pregunto esto porque al tener relaciones coitales, forzosamente dejaría de ser virgen. Eso sin contar con que al momento de parir a Jesús sufriría desgarramiento de himen, y también por esa razón dejaría de ser virgen. Un cura ortodoxo me dijo hace un par de semanas que los supuestos otros hijos de María no eran de ella, sino de José que era viudo…. ¿Usted qué respuesta tiene a eso? Gracias por su atención y paciencia. Ah, disculpe, casi que se me pasa. Para usted, ¿cuantas personas se deben matar para ser considerado un homicida (u asesino)? Gracias nuevamente.

        • Saludos rb,
          No, María no tuvo hijos ni relación carnal con San José. Jesús fue obra del Espíritu Santo. Mis conocimientos en ginecología también son bastante pobres, quizás cuando pase por el cuarto año de mi carrera aprenda un poquito más, por lo que solo le puedo decir como San Jerónimo (“padre” de la Iglesia) quien le replicaba al hereje Joviniano: “Cristo es virgen, y la madre del virgen es virgen también para siempre; es virgen y madre. Aunque las puertas estaban cerradas, Jesús entró en el interior; en el sepulcro que fue María, nuevo, tallado en la más dura roca, donde no se había depositado a nadie ni antes ni después… Ella es la puerta oriental de la que habla Ezequiel, siempre cerrada y llena de luz, que, cerrada, hace salir de sí al Santo de los santos; por la cual el Sol de justicia entra y sale. Que ellos me digan cómo entró Jesús (en el cenáculo) estando las puertas cerradas… y yo les diré cómo María es, al mismo tiempo, virgen y madre: virgen después del parto y madre antes del matrimonio”. La virginidad de María es testimoniada por toda la Tradición y en la Biblia encontramos también algunos indicios.
          Los ortodoxos afirman lo mismo que nosotros en cuanto a la virginidad de María y creen que José si tuvo más hijos. De ser así estos tuvieron que ser posterior a Jesús, pues por este él ofreció las tórtolas, o sea Jesús era su primogénito. De aquí que en mi opinión la pose ortodoxa sea un poco insostenible, pues ¿con quién José tendría esos hijos? Existen otros elementos, pero creo que este le dará, pues es muy fuerte si entendemos la cultura judía.
          Para ser considerado un homicida (con características de asesino) CREO que basta, si reúnes la calidad, tener de cantidad tan solo uno.
          Dios le Bendiga.

          • rb

            O sea, según su opinión y la de la tan mentada ´tradición´, José y María vivieron todo el tiempo que fueron esposos sin tener relaciones sexuales, ¿es así? Pregunto una vez más: ¿donde encontraron tal afirmación? ¿Hay algun pasaje de la Biblia que afirme tal cosa?

            • Saludos rb
              Me gustaría que hiciera su pregunta en una entrada que trate sobre María, como ve ya ese error lo hemos cometido aquí, pero ya lo he aclarado en otras ocasiones, me refiero a tratar de sincronizar las interrogantes y comentarios en general con los temas tratados en cada artículo, eso será muy provechoso.
              RESPUESTA:
              – La tan mentada Tradición no es otra cosa que Palabra de Dios lo que difundida oralmente.
              – El NT no se detiene a contar muchas cosas, es más, no trata ni de exponer muchas doctrinas con tantísimos elementos, más bien, da tantísimos elementos para hablar de una doctrina: El Reino de Dios. Así que es lógico que muchas cosas quedaran fuera y estas fueron recogidas en lo que conocemos como Tradición. Toda la predicación apostólica no se perdió sino que quedaron en las iglesias por ellos fundadas y así es como conocemos muchas cosas que en la Biblia no aparecen o lo hacen solo en su esbozo. La Biblia es un extracto del mensaje de Jesús, pero para detalles de este tipo tenemos que ir más lejos.
              – Recuerda que estos temas hay que analizarlos según la cultura de la época y no con la de este tiempo en donde hombre y mujer tienen relaciones coitales antes de saber sus nombres. En esa época algunas mujeres hacían votos de virginidad y se dedicaban enteramente a Dios, también era común que se casaran con hombres muy mayores buscando estabilidad y no hijos ni placer sexual. Este es el caso de María. Por ello aunque a Usted le asombre tanto esto, para un judío de la época era común todo lo narrado.
              – Así es como la cuestión fundamental no es alertarse por la necesidad carnal de un hombre y una mujer (o sea de María y de José), sino más bien asombrarse de que María siguiera virgen después del parto. Pues si sus coetáneos afirmaban lo segundo para ellos no había problemas con aceptar lo primero. Así, hermano mío, concentremos los esfuerzos en ver cuáles son los elementos que afirman la virginidad de María posparto, pues este elemento no sienta ningún problema fundamental en aquella cultura, además de lo que ya le dije.
              – Muchos son los elementos que según Biblia y Tradición tenemos afirmando la postura católica.
              Así que:
              – José y María no tuvieron relaciones sexuales.
              – En la proclamación de la Virginidad Perpetua de María siendo esta es una de las primeras doctrinas de la naciente Iglesia viniendo ella por Tradición.
              – Explícitamente no hay ningún pasaje de la Biblia que diga que José y María nunca tuvieron relaciones sexuales.
              DLB

  5. diana

    Hola: primeramente quiero pedirle disculpas por mi anterior comentario,un poco inapropiado,quizás pueda mencionarle algunos detalles en los que me baso para hablar de apostasía,pero vamos a dejarlo así,no quiero caer en el error de juzgar,no soy la mas apropiada,eso se lo dejamos a dios…
    Me recomendó leer la entrada” la comunión de los santos”,voy a dejar un breve comentario en cada articulo que lea,basada en mi humilde opinión,no para entrar en controversias, que al final no llevan a ningún lugar,porque ni usted va a dejar de ser católico por lo que le diga yo,y mucho menos dejaría yo de ser protestante
    Sobre este articulo te puedo decir que coincido con usted un 90%,casi me permito decir que sea quizás en lo único que coincido con los católicos…digo 90% porque ni usted ni yo podemos estar seguros y creer una verdad absoluta sobre cualquier punto.
    Existe un versículo que cabe mencionar, en mateo 27:52 dice: y se abrieron los sepulcros,y muchos cuerpos de santos que habían dormido,se levantaron; esto ocurrió luego de que jesus entrego su espíritu, si dice que al morir jesus se levantaron y resucitaron,por que en el versículo 53 entonces dice: y saliendo de los sepulcros,después de la resurrección de el?,entonces tuvieron que esperar 3 días para salir????? tampoco pudieron salir apenas expiro jesus porque también dice que el tiene la primicia de la resurrección corporal(aunque también tenemos el caso de lázaro) la exposición que usted hizo sobre esto ultimo se puede considerar),no se si me hago a entender??????
    continuare leyendo los entradas siguientes ,DTB

    • Saludos diana,
      Gracias por las disculpas y no se preocupe por ello, pues deseo creer que su desaire no se basa en características personológicas propias, sino más bien en el celo que como buena cristiana retiene, y del que los protestantes y sectarios son vanguardia. Y así, ya podemos decir que andamos pisando sobre el pie derecho.
      “quizás pueda mencionarle algunos detalles en los que me baso para hablar de apostasía”, diana entre los objetivos de esta página está el hacerle ver a Usted que esos detalles verdaderamente no se sostienen, así que si no los desea compartir con nosotros no creo podamos ayudarla activamente con esto. Le invito a meditar en las palabras del ex protestante Newman, después cardenal católico: “En el mundo no llega a cien el número de personas que rechazan a la Iglesia Católica. Más bien son miles los que rechazan ‘una imagen equivocada’ de lo que piensan que es la Iglesia Católica”.
      “creer una verdad absoluta sobre cualquier punto”, con el deseo de que conozca más al Catolicismo me atrevo a decirle que lo que plantea no es así. Los católicos creemos en varias verdades absolutas y estas son los diversos dogmas de la Iglesia. Por ejemplo, el que Dios es Trino o que María siempre fue virgen son puntos “incuestionables”, pues la Iglesia las ha sentenciado como dogmas, a través de la luz de la Biblia y de la Tradición e iluminada por el Espíritu Santo. La fe de la Iglesia es UNA desde su génesis hasta ahora y así seguirá; entienda por favor a esa fe como la esencia de la teología que sustenta al Cristianismo y no como la explicación a cada tiempo y sociedad de la misma. Por ejemplo, el que las especies del pan y el vino se transubstancian en la Consagración Eucarística es una verdad, explicada en un tiempo bajo los conceptos, hoy no entendidos –pues son de la filosofía aristotélica- de ‘substancia’ y accidentes, hoy la explicación debería de ser dada en términos de partículas, átomos y moléculas, pero el dogma de la transubstanciación se mantiene, aun cuando hasta la palabra parezca carecer ya de sentido. En resumen le pudiera decir que el hilo de la fe de la Iglesia se ha mantenido a través de los siglos, doctrinas protestantes como “salvo siempre salvo”, “depravación total”, “sola escritura” son inventos en una fecha determinada, como la inmensa mayoría de las pautas de la teología protestante, pero este es otro tema; y creo que con lo ya dicho le he transmitido mi mensaje.
      Con el tema de Lázaro, el hermano de Marta, esto no fue una resurrección. La verdadera Resurrección, la que Cristo marca en primicia, es única en su identidad y efectos, quien resucite en Cristo no muere más.
      El centro de su comentario parece ser la pregunta sobre Mt 27, 52-53, ¿y esta la hace solo por curiosidad o no saber? Pues sepa que es un tanto difícil a protestantes como a católicos el armonizar a la perfección este verso con la Biblia. En la perspectiva real de Mt, la resurrección de estos muertos tiene lugar en la resurrección de Cristo (en ello el evangelista es claro “después de la resurrección de él” ver. 53), pero se narra con ocasión de abrirse los sepulcros. Los problemas que este hecho plantea son muchos y graves. Pero su sentido doctrinal, que es lo relevante, es claro: “Esa resurrección, cualquiera y como quiera que sea, es señal de la victoria de Jesús sobre la muerte.” Pero esto es el mensaje doctrinal, o sea lo que se debe de captar macroscópicamente de este pasaje, no obstante como lo que se narra es historia los detalles microscópicos deberían de ser verdad; otra cosa sería si esto estuviera contado en un poema o muy lleno de lenguaje simbólico o alegórico. En fin un poco de todo, así que probemos haber si la cosa puede quedar así:
      -Mensaje doctrinal: Esa resurrección, cualquiera y como quiera que sea, es señal de la victoria de Jesús sobre la muerte.
      -No se contrapone a 1 Co 15, 20 y 23 (Cristo como primicias de la Resurrección), pues se deja claro que esta resurrección fue “después de la resurrección de él”.
      -Saliendo de los sepulcros se refiere a abandonar el Seol.
      -Recuerda que como el tiempo en “el mundo espiritual” no existe, o se allí los conceptos espaciotemporales son nulos, para los que estaban en él no pasaron ni minutos desde que se murieron, Jesús les “busca en el Seol” y Resucitan; y aun así de enredado, la Biblia es tan clara que el pobre Mateo (que posiblemente no sabía científicamente nada de espacio y tiempo, ni de materia) deja claro que vinieron a la santa ciudad y se le aparecieron a muchos “después de la resurrección de él.” No obstante, no puede dejar tampoco de decir que la apertura de los sepulcros fue con la muerte del Señor. Mira los símbolos (o no y que sí ocurrieron) rasgado del velo, oscuridad y el terremoto que abre las tumbas. Para que me entiendas, Noé murió y fue a la “morada de los muertos”, al expirar Cristo “va y le predica” se lo gana y después del final de los tiempos resucita; sin embargo como no hay tiempo, todo esto pasa en un presente perfecto. Es difícil. Sumamente DIFÍCL pensar que para los que están en este momento en el mundo espiritual “viven” el Fin de los Tiempos o el Juicio Final o la Creación¿? Y aquí para lo primero y segundo falta ‘mucho’ todavía.
      Recuerda además diana que esto de decir 3 días no es decir 72 horas, es un trozo de día (viernes), un día completo (sábado) y otro trozo de día (domingo).
      Gracias por comentar diana y si algo no entiendes, pues insiste debes saber que escribir y trasmitir ideas por aquí es a veces muy penoso.
      Ahora leo su último comentario y me asombra Usted adventista y coincide en este artículo con nosotros en un 90%.
      DLB

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